El Mundial 2026 podría convertirse en el más peligroso de la historia por el calor extremo
Sociedad
Por: Yael Zárate Quezada - 06/01/2026
Por: Yael Zárate Quezada - 06/01/2026
El próximo Mundial de Fútbol, que en 2026 se celebrará de manera conjunta en Estados Unidos, México y Canadá, enfrenta una amenaza que va más allá del terreno de juego: el calor. De acuerdo con un estudio del grupo de análisis climática World Weather Attribution, alrededor del 25% de los 104 encuentros del torneo se disputarían bajo condiciones que rebasan los límites de seguridad establecidos por la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (FIFPRO). El dato cobra mayor dimensión si se compara con la edición de 1994, también celebrada en suelo estadounidense: el riesgo actual prácticamente duplica al de aquella copa.
Los investigadores utilizaron el índice de temperatura de bulbo húmedo y globo (WBGT, por sus siglas en inglés), una medición que evalúa qué tan eficientemente el cuerpo humano puede enfriarse en determinadas condiciones ambientales. A partir de ese indicador, combinado con los horarios de los partidos, proyectaron escenarios de estrés térmico para cada sede. Los resultados arrojaron la estimación de que 26 partidos se jugarían con un WBGT de al menos 26 °C, de los cuales nueve tendrían lugar en estadios sin climatización. En 1994, los números eran de 21 y 6, respectivamente.
La brecha entre lo que recomienda la ciencia y lo que exige el reglamento es uno de los puntos más críticos del informe. La FIFPRO establece que con 26 °C de WBGT deben programarse pausas para que los jugadores puedan hidratarse y refrescarse, y que a partir de los 28 °C las condiciones dejan de ser seguras para competir, por lo que recomienda el aplazamiento del encuentro. La FIFA, en cambio, solo contempla esa medida cuando el índice supera los 32 °C, un umbral considerablemente más alto.
Aproximadamente cinco partidos podrían alcanzar ese punto de riesgo extremo en el que el aplazamiento sería lo recomendable. Vincent Gouttebarge, director médico de la FIFPRO, señaló que los cálculos del reporte coinciden con las proyecciones que el sindicato ya había publicado en 2023, lo que refuerza la consistencia de la advertencia.
El componente climático es inseparable de esta ecuación. El estudio señala que la probabilidad de que se registren olas de calor capaces de alcanzar o superar los umbrales de 26 °C, 28 °C e incluso 32 °C de WBGT durante el torneo es sustancialmente mayor ahora que en 1994. Esto aplica tanto para recintos con aire acondicionado como, con especial intensidad, para estadios al aire libre ubicados en ciudades como Miami, Kansas City o Filadelfia.
El informe no solo plantea una discusión sobre la salud de los atletas, sino también sobre la gobernanza del deporte frente a una realidad climática que, a diferencia de los calendarios deportivos, no negocia plazos.