Trump y Netanyahu hablan de paz en Gaza sin Palestina en la mesa
Política
Por: Yael Zárate Quezada - 09/29/2025
Por: Yael Zárate Quezada - 09/29/2025
En Washington, la Casa Blanca se convirtió de nuevo en el escenario de un gesto político que parece más un simulacro que un intento real de paz. Donald Trump recibió a Benjamín Netanyahu y aseguró frente a las cámaras que ambos países están "muy cerca" de lograr un acuerdo que pondría fin a la guerra en Gaza. Pero lo que realmente brilló por su ausencia en esta “negociación” la voz palestina quedó fuera de la mesa.
Trump presentó un plan de 20 puntos que contempla un alto al fuego, la liberación de rehenes y la salida segura de los líderes de Hamás de Gaza. Incluso se habló de un “Gobierno de transición” encabezado por figuras internacionales como el ex primer ministro británico Tony Blair. Netanyahu aplaudió la iniciativa, y aseguró que garantizaría que Gaza no represente una amenaza para Israel.
Sin embargo, las declaraciones chocan con un hecho difícil de ignorar, y es que Palestina niega haber recibido oficialmente esta propuesta.
La narrativa de Trump se enmarca en una estrategia donde la presión sustituye al diálogo. Según sus palabras, si Hamás no acepta el plan, Israel contará con el respaldo total de Washington para “terminar la tarea” de erradicar la organización. Más que una oferta de paz, el mensaje parece una advertencia en voz alta.
El detalle incómodo es que Hamás declaró estar dispuesto a considerar nuevas propuestas, pero no ha recibido ninguna ni de los mediadores egipcios ni de los cataríes. Y aunque Estados Unidos insiste en que la organización no debe tener cabida en la administración de Gaza, la alternativa propuesta –una autoridad provisional impuesta desde el exterior– se asemeja más a un proyecto de control político que a un proceso de autodeterminación.
En tanto, Trump aseguró a líderes árabes que no permitirá la anexión israelí de Cisjordania. Pero esas promesas suenan lejanas frente al hecho de que la negociación se está tejiendo sin la participación del pueblo que carga el mayor costo humano de la guerra.
Intentar construir la paz sin Palestina en la mesa es una forma muy tendenciosa de crear condiciones para un alto al fuego, sobretodo mientras las potencias internacionales siguen dictando soluciones sobre territorios ajenos.