La NASA prepara el lanzamiento de Artemis II, la primera misión tripulada hacia la órbita lunar en más de cinco décadas. El despegue está programado para este miércoles a las 18:24 hora local en Florida (16:24 en México), desde el Centro Espacial Kennedy, como parte de una nueva etapa en la exploración humana del espacio profundo.
De la tripulación de Artemis II ninguno de los integrantes actuales había nacido durante las misiones Apolo, que llevaron a 24 personas a la Luna, de las cuales 12 caminaron sobre su superficie.
Aunque Artemis no contempla un alunizaje, la misión tendrá un alcance mayor en términos de distancia y es que la nave recorrerá miles de kilómetros más allá de lo que lograron las misiones Apolo, lo que permitirá obtener nuevas perspectivas de la cara oculta de la Luna y poner a prueba tecnologías clave en condiciones más exigentes del espacio profundo.
La misión estará integrada por los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con el canadiense Jeremy Hansen, miembro de la Agencia Espacial Canadiense. Durante el vuelo, el equipo evaluará los sistemas de soporte vital de la nave Orion, diseñada para transportar humanos en misiones de larga duración fuera de la órbita terrestre.
El viaje tendrá una duración aproximada de 10 días y servirá como preparación para futuras misiones tripuladas, incluyendo el regreso a la superficie lunar y proyectos a largo plazo como los viajes a Marte. La nave Orion será sometida a pruebas en condiciones reales del espacio profundo, lo que permitirá validar su funcionamiento antes de misiones más complejas.
Esta se trata de la primera misión tripulada que se dirige hacia la Luna desde 1972, cuando concluyeron los vuelos del programa Apolo. El nuevo intento se produce en un contexto internacional en el que distintas agencias buscan retomar la exploración lunar. En 2023, Rusia intentó alcanzar la superficie con una sonda, pero la misión fracasó tras una colisión provocada por un error en la maniobra orbital.
Con Artemis II, la NASA busca consolidar una nueva fase de exploración humana más allá de la órbita terrestre para misiones de mayor alcance en el sistema solar.