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La piel de los pulpos podría reproducirse artificialmente para crear maquillaje y ropa que cambia de forma y color

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 04/23/2019

Reproducir artificialmente la piel de los pulpos podría crear una nueva era para el camuflaje y los cosméticos.

El futuro de la moda y del maquillaje podría parecerse a una película de ciencia ficción. Rostros caleidoscópicos, vestidos que cambian de color, camisas que muestran patrones geométricos mutantes o soldados que se mimetizan con la naturaleza. Y todo gracias a los pulpos, esos "extraterrestres del mar".

Al menos esto es lo que cree el científico Roger Hanlon, quien en los últimos años ha estudiado cefalópodos en su laboratorio de biología marina de la Universidad de Chicago. Hanlon cree que las habilidades únicas de estos animales podrían próximamente ser imitadas, una vez que sean entendidas del todo (algo de lo cual dice estar cerca). 

El secreto parece estar en la forma en la que un pulpo emplea la luz. Los pulpos tienen pigmentos en la piel y células que absorben la luz para que pueda ser manipulada de formas distintas con el fin de camuflarse. Esto, cree Hanlon, sería sumamente atractivo para las compañías de cosméticos, que al parecer ya estudian esta posibilidad, la cual quizá marcaría una nueva época en la historia del maquillaje y el empleo de pintura y pigmentos con fines de atracción sexual o simplemente con fines de expresión lúdica. Hanlon llama a esto "bioinspiración".

Pero eso no es todo, pues las células de la piel de los pulpos podrían utilizarse también en la investigación para tratar ciertas enfermedades como el melanoma y el vitiligo, e incluso en el desarrolló de músculos artificiales. La piel de los pulpos no sólo es capaz de cambiar de color sino que también puede cambiar de forma de manera radical, pues al parecer, los cefalópodos son el grupo animal con la piel más flexible. La clave en la investigación es la bioimitación de las células de la piel de los pulpos, que pueden ser reproducidas artificialmente en pequeños sensores capaces de manipular la luz en ciertos ambientes.

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Ecosistemas

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Al parecer, el ser humano no es el único que tiene una apreciación-fascinación por trucos de magia como la prestidigitación. Los monos también tienen mucho interés por un fenómeno más o menos universalmente apreciado por los seres humanos -especialmente los bebés y los niños-: desaparecer (aparentemente) un objeto. ¿Cómo es que la bolita estaba allí y ahora no? El mono también parece tener la percepción de un contínuum de realidad, una especie de lógica causal. O al menos, eso es lo que aparenta este video:

Más allá de la fabulosa reacción del mono en la jaula -una derrama de alegría pura- esta reacción no es baladí, pues nos hace pensar en qué es la conciencia y en qué se distingue la conciencia humana de la conciencia de ciertos animales (sobre la cual sólo podemos hacer inferencias). Pareciera que la causalidad que Kant consideró como una categoría de la mente -un lente a través del cual conocemos, pero no algo que podamos afirmar que existe independientemente de nuestra conciencia- también existe en el mono (claro, si es que estamos interpretando el video correctamente y en realidad el mono se asombra de que la fruta haya "desaparecido"). ¿Los monos también tienen categorías de percepción, y entonces, estas categorías son universales al menos en algunas especies animales? ¿O se trata de que la causalidad es un fenómeno intrínseco a la naturaleza y cualquier ser que alcanza cierta inteligencia llega a entender el mundo como causal, lo cual, a su vez, refleja un mundo intrínsecamente inteligible? Las preguntas abundan. Lo que parece cierto es que los trucos mágicos deleitan a los monos. Hay una tensión entre lo que ven y lo que saben o creen que es verdad, e incluso un deleite en esta tensión que puede desfasarse. Casi se podría decir que en el mono existe la semilla de la filosofía, es decir, el deleite y el asombro ante la realidad y el misterio.