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25 películas sobre las regiones más oscuras de la mente humana

Arte

Por: pijamasurf - 03/12/2018

Si la psique es por sí misma un objeto de estudio y reflexión vasto, siempre sorprendente, bajo la mirada creativa del cine puede tomar formas que nos sorprenden aún más de su naturaleza

De las varias regiones que el cine ha explorado en su historia, la mente humana ha sido una de las que mayor provecho le han brindado, en varios sentidos. Si la psique es por sí misma un objeto de estudio y reflexión vasto, siempre sorprendente, bajo la mirada creativa del cine puede tomar formas que nos sorprenden aún más de su naturaleza.

A continuación compartimos 25 cintas que, por encima de todo, tienen como protagonista a la mente: sus límites, sus conflictos, sus transformaciones en momentos críticos.

Una lista que, claro, no es exhaustiva.

 

Das Experiment, Oliver Hirschbiegel (2001)

En la historia reciente de la psicología existe un experimento que se volvió célebre, aunque no por las mejores razones. En 1971, el profesor Philip Zimbardo reunió a un grupo de estudiantes de Stanford para recrear las condiciones de una cárcel: algunos serían los guardias y otros los prisioneros. El objetivo de esta simulación era estudiar las transformaciones de la personalidad humana por causa del poder, la autoridad, la dominación, el aislamiento y la permisividad. En tan sólo 6 días, el experimento se salió de control. Desde la ficción, esta película recrea tanto el principio como las derivaciones del “experimento de la cárcel de Stanford”.

 

Kill List, Ben Wheatley (2011)

Dos exsoldados, compañeros de armas y amigos, se hacen contratar por un personaje misterioso para matar a tres personas en una lista a cambio de una suma cuantiosa de dinero. La tarea, sin embargo, se vuelve cada vez más siniestra conforme avanza. Narrativamente, se trata de una historia eficaz en el suspenso psicológico y en la maestría con que arriba al final.

 

Angel Heart, Alan Parker (1987)

Protagonizada por Robert De Niro y Mickey Rourke, esta cinta detectivesca sigue la historia de un investigador (Rourke) contratado para buscar a un cantante desaparecido misteriosamente. El detective comienza su tarea, pero pronto se ve en medio de los asesinatos consecutivos de las personas con quienes habla y se informa sobre el paradero del artista. Cada descubrimiento se convierte, así, en un giro inesperado para la historia.

 

Ne le dis à personne, Guillaume Canet (2006)

Un hombre ha pasado 8 años llorando a su esposa, muerta a manos de un asesino en serie. Un día, sin embargo, recibe información misteriosa por la que se entera de que ella en realidad está viva. Este conocimiento le hace no sólo salir de su dolor, sino emprender una cacería humana en contra de las personas que al parecer estuvieron asociadas a su desaparición. 

 

Los cronocrímenes, Nacho Vigalondo (2007)

Entre la ciencia ficción y el thriller psicológico, esta cinta se sirve de los recursos del viaje en el tiempo y la investigación de un crimen para desarrollar poco a poco una historia profundamente perturbadora.

 

Rose Flower, Red Lotus, Kim Jee-woon (2003)

Conocida como Historia de dos hermanas o simplemente Dos hermanas, esta cinta combina el suspenso con el terror psicológico, a partir del personaje protagónico de una niña que se reúne con su familia después de estar aislada en un manicomio.

 

El secreto de sus ojos, Juan José Campanella (2009)

Una de las cintas más aclamadas del cine argentino contemporáneo, sobre todo por el uso magistral de su narrativa no lineal. La historia sigue la investigación obsesiva que hace un detective policíaco del ultraje y asesinato de una joven.

 

Jacob’s Ladder, Adrian Lyne (1990)

Una cinta que explora las consecuencias en la psique de haber experimentando los horrores de la guerra, en este caso, la de Vietnam, en el personaje ficcionalizado de un anodino empleado postal.

 

Repulsión, Roman Polanski (1965)

¿Qué efectos tiene el encierro en una persona? ¿Cómo afectan a la mente los recuerdos traumáticos asociados con un espacio? Dos preguntas que esta cinta busca responder, con un manejo notable de la efectividad cinematográfica.

 

Manhunter, Michael Mann (1986)

Si bien el personaje de Hannibal Lecter entró al imaginario popular sobre todo con la adaptación cinematográfica de El silencio de los inocentes (Jonathan Demme, 1991), Manhunter es la cinta inaugural de la historia de este personaje. Aquí, un agente retirado del FBI vuelve al trabajo para perseguir a un asesino serial.

 

Videodrome, David Cronenberg (1983)

Una cinta perturbadora de Cronenberg en donde se conjugan el crimen, la perversión sexual, la especulación científica y la reflexión filosófica. 

 

Whatever Happened to Baby Jane, Robert Aldrich (1962)

¿Hasta dónde puede llegar la rivalidad que a veces puede sentirse con una hermana? Con una buena dosis de terror psicológico y ciertos momentos de humor negro, esta película sigue la relación a veces compleja que puede tenerse con alguien tan cercano.

 

Eyes Wide Shut, Stanley Kubrick (1999)

La última cinta de Kubrick explora el límite aparente entre la fantasía y la realidad en el ámbito de la sexualidad. En un primer momento, la mayoría de nosotros puede soñar con que sus fantasías se hagan realidad, ¿pero estamos verdaderamente listos para asumir ese deseo?

 

A Clockwork Orange, Stanley Kubrick (1971)

La adaptación de Kubrick de la novela homónima de Anthony Burgess. Una de las cintas que, entre otros aspectos, ha retratado mejor la idea del conductismo psicológico y las investigaciones sobre la posibilidad de manipular la conducta humana a través de cierta forma de intervención no exenta de violencia.

 

The Conversation, Francis Ford Coppola (1974)

Coppola filmó esta cinta en uno de los momentos más exitosos de su carrera, el mismo año en que ganó el Oscar a la mejor película por El Padrino II. En esta película, la tensión dramática y psicológica se construye a partir de un elemento muy sencillo: un hombre que escucha lo que quizá no debió escuchar. 

 

Vargtimmen, Ingmar Bergman (1968)

Conocida como La hora del lobo, esta película de Bergman explora el sufrimiento que es capaz de desencadenar la represión de emociones cruciales para el ser humano. 

 

The Wicker Man, Robin Hardy (1973)

Una película de culto sobre otro aspecto de la psique: sus transformaciones cuando adquiere la forma de un colectivo. Y qué mejor tema para evidenciar dichos efectos que a través de la religión y la manipulación social de la que ésta es capaz.

 

Dead Ringers, David Cronenberg (1988)

Otra cinta de David Cronenberg con transformación corporal y horror psicológico, en este caso encarnados en la historia de dos ginecólogos, hermanos gemelos, que seducen y se acuestan con las pacientes que llegan a su consultorio, aunque haciéndose pasar por una misma persona.

 

Blue Velvet, David Lynch (1986)

Esta lista no podría estar completa sin Blue Velvet de Lynch, una de las películas que mejor retratan la relación de nuestras emociones más elementales con nuestras primeras figuras de identificación afectiva.

 

The Night of the Hunter, Charles Laughton (1955)

Un ministro de culto que secretamente ha renegado de su fe busca seducir a una viuda acaudalada para después matarla y quedarse con su fortuna. Misterio, crimen, amor falso, hipocresía: ¿qué más hace falta para explorar las zonas más oscuras del alma humana?

 

The Innocents, Jack Clayton (1961)

Desde su estreno y hasta la fecha, esta cinta ha sido admirada por la forma de contar su historia y llevar al espectador a la sorpresa del final. Más allá de hacer una sinopsis de la trama, invitamos a nuestros lectores a ver la cinta y comprobar el efecto por sí mismos.

 

Don’t Look Now, Nicolas Roeg (1973)

Se dice que la muerte de un hijo es el dolor más profundo que un ser humano puede experimentar. En esta película se explora dicha situación en una mujer y un hombre que pierden a su hija y, en su duelo, se enfrentan a circunstancias imprevisibles.

 

Rosemary’s Baby, Roman Polanski (1968)

Un clásico del terror psicológico que tiene como motivo central, según lo anuncia su título, un bebé cuya madre vive el embarazo en condiciones psicológicas de paranoia, neurosis e, incluso, cierto tormento mental.

 

Les Diaboliques, Henri-George Clouzot (1955)

Un hombre dirige despóticamente una escuela junto con su esposa, al tiempo que sostiene una relación ilícita con una de las maestras de la institución. La tiranía de su personalidad se extiende también al trato con estas mujeres, quienes eventualmente se confabulan para deshacerse de él. 

 

Vértigo, Alfred Hitchcock (1958)

La cinta más poética de Hitchcock, según François Truffaut, es también un thriller psicológico complejo, en el que se monta a la perfección unos de los principios más básicos del psicoanálisis: la única emoción siempre auténtica es la angustia, todas las demás son eventualmente falsas (el amor, la primera de ellas).

 

¿Qué película agregarías tú? No olvides dejar tus sugerencias en la sección de comentarios de esta nota o a través de nuestras redes sociales.

 

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Entre los principales rasgos de este trastorno se encuentran: versatilidad criminal, pobre autocontrol de sus propias conductas, locuacidad, encanto superficial, necesidad de estimulación, tendencia al aburrimiento, impulsividad, insensibilidad afectiva, ausencia de empatía…

La psicopatía, trastorno de la personalidad, se ha asociado directamente con un perfil sin conciencia sobre el respeto hacia las leyes ni normas que permiten el adecuado funcionamiento de una sociedad. Gozan de una fachada de perfección, en la que prometen cumplir los sueños más extraordinarios… Hasta que emerge una faceta similar a la de un victimario en donde “saben lo que hacen y quieren hacerlo” (Romero, 2011). Entre los principales rasgos de personalidad de este trastorno se encuentran: versatilidad criminal, pobre autocontrol de sus propias conductas, delincuencia juvenil, locuacidad, encanto superficial, necesidad de estimulación, tendencia al aburrimiento, impulsividad, insensibilidad afectiva, ausencia de empatía…

De acuerdo con el psicólogo Joseph Newman de la Universidad de Winsconsin-Madison, “la principal preocupación es que la etiqueta –de psicopatía– se aplica con demasiada libertad y sin una comprensión suficiente de los elementos clave”. Es decir, el término se aplica a personas cuyo comportamiento puede reflejar principalmente factores contextuales u otros problemas emocionales. Y si bien no hay muchos estudios al respecto, algunos médicos estiman que el 1 y 2% de la población global desarrolla estos rasgos a lo largo de su infancia. A continuación compartimos 20 rasgos de un psicópata:

De hecho el cine se ha encargado de dar a conocer algunos psicópatas de libro, entre ellos están:

Catherine Tramell en Basic Instinct (1992). El personaje, interpretado por Sharon Stone, posee dotes de manipulación y despreocupación cuando se trata de asesinar a su propia pareja, Tramell, estrella de rock.

 

Norman Bates en Psychosis (1960). En simbiosis con su madre, Bates se encarga de enjuiciar el bien y el mal viviendo dos personalidades: la del recuerdo de su madre –a quien guarda momificada en su cama– y la suya.

 

Alex Forrest en Fatal Attraction (1987). Glenn Close interpreta a Forrest, quien tiene una aventura breve con un hombre casado y termina obsesionándose con él –tanto que termina por secuestrar a su hijo, entre otras acciones–.

 

Alex DeLarge en Clockwork Orange (1971). Asesinatos, violaciones y leche es el resumen de la vida cotidiana de Alex DeLarge, interpretado por Malcolm McDowell. Si bien después de un proceso judicial, en donde resulta encarcelado y sometido a procesos de reestructuración conductual, regresa a ser el mismo Alex psicópata y sanguinario.

 

Haley Stark en Hard Candy (2005). Ellen Page da vida a esta joven adolescente de 14 años que tortura psicológicamente –hasta incluso aparentar una castración– a un posible depredador sexual que conoce por un chat en internet.

 

Joker en The Dark Knight (2008). Aunque existen varias versiones del Joker, algunas dándole un tono caricaturesco, las interpretaciones hechas por Jack Nicholson y Heath Ledger son dos ejemplos indiscutibles de psicopatía. En uno se trata de un payaso maníaco; en otro, un terrorista impredecible y aterrador.

 

Aileen Wuornos en Monster (2003). Monster –donde Wuornos es interpretada por Charlize Theron– es la historia de una exprostituta y asesina, una mujer violada y maltratada que decidió tomar venganza por su propia mano.

 

Hannibal Lecter en The Silence of Lambs (1991). No hay quizá mejor intérprete para darle vida al doctor Lecter que Anthony Hopkins: un genio con un gusto psicópata por la carne y el cerebro humanos.