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Una selección de buenas películas que puedes ver en YouTube (y un par de sitios con muchas más opciones)

AlterCultura

Por: pijamasurf - 12/24/2014

Una rápida exploración por YouTube nos hizo llegar a estas películas que sin duda te harán pasar un buen momento

¿Tienes un par de horas libres y una buena conexión de internet? ¿Por qué no ver una película? Sabemos bien que en los últimos años se han consolidado servicios de renta, streaming y compra en línea, pero por fortuna en internet todavía no se extingue ese hábito loable de compartir contenido desinteresadamente.

Así, en YouTube todavía es posible encontrar varias películas que están ahí a disposición de cualquiera. Esta vez, pensando que casi cualquier oportunidad es buena para dedicarla a un buen filme, nos dedicamos a explorar un poco para ofrecer a nuestros lectores una selección con varias opciones de ocio, entretenimiento, reflexión y todo aquello que brinda el cine.

Sin más, aquí los videos.

 

El sabor de las cerezas, Abbas Kiarostami (1997)

Un ejemplo perfecto del cine hecho para contemplar. Una celebración de la vida encontrada en el punto menos esperado del planeta.

 

 Les amours imaginaires, Xavier Dolan (2010)

Xavier Dolan es el enfant terrible del cine de autor de nuestra época. Su película más reciente, Mommy (2014), compartió el Premio del Jurado de Cannes nada menos que con Adiós al lenguaje, de Jean-Luc Godard. Es joven y parece dispuesto a ganarlo todo, a hacer una película tras otra y ver cómo los premios van acumulándose en su carrera.

 

 Das Schloß (El castillo), Michael Haneke (1997)

Kafka + Haneke. Una combinación para manejarse con cuidado.

 

Él, Luis Buñuel (1952)

Un corrosivo cuestionamiento del modo de ser burgués como sólo Buñuel sabía hacerlo.

 

Y, por supuesto, Los olvidados (1950)

 

Akira, Katsuhiro Otomo (1988)

Quizá la primera gran película de anime, la cual detonó el interés mundial por la animación japonesa.

 

Happy Together, Wong Kar-wai (1997)

 

Deseando amarWong Kar-wai (2000)

 

2046, Wong Kar-wai (2004)

Tres filmes en que Wong Kar-wai explora los vaivenes de las relaciones amorosas: la pasión, la infidelidad, el enamoramiento…

 

Heya (La habitación), Sion Sono (2002)

Sion Sono es el maestro del terror japonés contemporáneo. Aquí monta un thriller psicológico que tiene como protagonista a un asesino.

 

Invasión, Hugo Santiago Muchnick (1969) 

Borges y Bioy Casares escribieron varias cosas juntos, por ejemplo, esta película distópica que traslada la Ilíada al lenguaje de la ciencia ficción y las técnicas de la nouvelle vague.

 

Mishima: A Life in Four Chapters, Paul Schrader (1985)

Un ejercicio experimental que combina la vida y la obra narrativa del japonés Yukio Mishima, uno de los escritores japoneses más polémicos del siglo XX. El soundtrack es de Philip Glass.

 

Los idiotas, Lars von Trier (1998)

Piensa en que tienes un "idiota interno". Piensa que de ese modo puede confesar lo inconfesable. Esa es la premisa de este filme.

 

Dancer in the Dark, Lars von Trier (2010) 

Una interpretación cruel y descarnada del género musical protagonizada por Björk.

 

Rabid, David Cronenberg (1977)

Una joven desarrolla sed de sangre humana luego de ser sometida a una cirugía plástica experimental, y sus víctimas se convierten en seres rabiosos que propagan la infección.

  

M. Butterfly, David Cronenberg (1993)

Una relación homosexual en tiempos de prohibición. Una adaptación fílmica de una obra de teatro de David Henry Hwang.

  

Animal Farm, Joy Batchelor y John Halas (1954)

Los dibujos animados fueron la mejor forma de adaptar al cine la estimulante novela de George Orwell, este drama que se sirve de la metáfora para explorar el destino de las utopías políticas.

 

Te doy mi alma, Roberto Faenza (2004)

Una película de corte biográfico en torno a Carl Jung, el "médico de almas" , y su estudiante, paciente y eventualmente compañera de vida Sabina Spielrein.

 

También les recomendamos este enlace para ver 12 películas de buen cine mexicano, una fina selección por +DeMX 

Finalmente, compartimos tres sitios en los cuales también es posible ver muy buenas películas, documentales y en uno de ellos incluso series.

Cultmoviez: Cine de autor, animación, algunos títulos del cine comercial, series (con un par de títulos inesperados) y alguna otra sorpresa. Un sitio muy completo.

Cineteca Universal: Sólo cine de autor.

Cine Asia Online: Cine exclusivamente asiático, de todos los géneros, de autor y comercial.

 

ACTUALIZACIÓN 17/02/2018: Al actualizar los viedos y enlaces de esta lista decidimos conservar aquellos que no existen más, como referencia para nuestros lectores, porque quizá en otros sitios se encuentren esas películas.

 

También en Pijama Surf:

Top: 20 películas indispensables para todo estudiante de filosofía (VIDEOS)

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A partir de un poema de Goethe, una reflexión que busca acercarse a los númenes: ¿de dónde viene la creatividad?, ¿puede el hombre convocar a las fuerzas invisibles del cosmos para que lo asistan? y, ¿cuál es la responsabilidad de quien inicia un proyecto de creación?

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Estos sonidos negros son el misterio, las raíces que se clavan en el limo que todos conocemos, que todos ignoramos, pero de donde nos llega lo que es sustancial en el arte. Sonidos negros dijo el hombre popular de España y coincidió con Goethe, que hace la definición del duende al hablar de Paganini, diciendo: "Poder misterioso que todos sienten y que ningún filósofo explica".

Federico García Lorca, "Teoría y juego del duende"

 

Hay algo sagrado en la palabra, en el compromiso que se hace con alguien, especialmente con uno mismo, tomando como testigo a los invisibles, a la ecología de almas que nos rodea. 

Hace una semana me debatía entre iniciar un proyecto o no, con cierta dejadez, acechado por los fantasmas tibios de la procrastinación. Pensando más que actuando, razonando más que imaginando. Cavilando: vacilando. Hasta que salí a caminar y en un claro donde podía recibir un poco de sol invernal, entre las ramas desnudas de un árbol, abrí una antología para leer al azar un texto:

Hasta que uno se compromete

Hasta que uno se compromete hay titubeos, la posibilidad de retraerse, siempre ineficacia… En lo que concierne a los actos de la iniciativa (y creación), hay una verdad elemental, cuya ignorancia mata innumerables ideas y espléndidos planes: que en el momento en el que uno se compromete, entonces la providencia se mueve también. Todo tipo de cosas ocurren para ayudarnos que de otra forma no habrían ocurrido. Toda una corriente de sucesos fluye de esa decisión, poniendo a nuestro favor las más diversas situaciones, encuentros imprevistos y asistencia material, que ningún hombre habría soñado acudirían a su favor.  

Cualquier cosa que puedas hacer,

o soñar que puedes,  iníciala,

el atrevimiento tiene genio,

poder y magia.

 

Este texto, escrito por Goethe, leído en inglés en la antología de poesía de Robert Bly y James Hillman, me embargó con una sensación de lo sagrado; se leía como si  fuera un texto revelado o un ominoso dictamen del I Ching. Goethe, creo, ve aquí con lo que se conoce como el ojo del corazón (el corazón, que es el órgano de la imaginación en las tradiciones místicas; la imaginación como aquello que conecta a nuestro mundo con el mundo del espíritu, la divina interfaz). En el momento en el que uno se compromete, entonces la providencia también se mueve, ese es el antiguo pacto entre el hombre y el cielo; la identidad, la resonancia, la correspondencia entre el microcosmos y el macrocosmos. 

Hay una cierta magia en empezar algo, como si el amanecer fuera el momento consentido de los dioses –esa hora luminosa y virginal donde la imaginación todavía no se ha peleado con la realidad y vuela como las palomas-- y cualquiera que se enfila con sinceridad a comenzar algo, recibe la bendición y la privanza de las fuerzas creativas. 

García Lorca escribiendo sobre el duende, ese genio gitano que posee a los artistas, dice que el duende huele a saliva de niño. Tal vez porque la saliva del niño conserva intacta su potencia seminal. El niño al hablar, si no ha sido desencantado por el spleen del mundo de los adultos, decreta realidades y abre puertas en el aire. El niño cuando habla escupe y crecen flores de su baba en la tierra. El niño que, como decía Wordsworth, llega a este mundo "seguido de una nube de gloria”. El niño, Eros, que seduce a Psique (el alma) con su belleza y su ligereza fecunda.

¿De dónde viene la creatividad?

Fludd_treeHay un antiguo debate sobre si la creatividad o la genialidad son facultades propias de un individuo o en realidad son bendiciones de los dioses o más bien los ligamentos entre el hombre y el cosmos (el anima mundi), que permiten la transmisión de la información y el flujo creativo (más que algo que uno posee, algo que lo posee a uno). En la Antigua Grecia, en Platón pero también en el más terrenal Aristóteles, se aceptaba la noción de que la posesión era algo frecuente y deseable. La manía, la locura que viene de las ninfas o de Pan, era más estimada que la mesura (Sofrosine). El poema de Goethe parece sugerir, en este mismo sentido, que aquello singular y verdaderamente extraordinario del acto creativo no surge sólo del hombre sino de su relación con el cosmos, de su compromiso con el mundo superior. El hombre solamente excita a la naturaleza para que esta pueda desatar su fuerza con él. Se llama al viento y a la lluvia que fertilizan a la tierra. El hombre es el vehículo del que se sirve el ánima para aparecer y manifestarse.

García Lorca escribe que los pueblos tienen distintos agentes numinosos, el temperamento alemán es asistido por las musas; los italianos tienen ángel; los españoles, duende. Algunas formas de creación, podemos conjeturar, son más telúricas (como la de Picasso y Lorca), surgen como temblores y trepan el cuerpo, de la tierra y el ombligo a la garganta; otras son de orden celestial (como probablemente la de Goethe, las musas que son estrellas también) y descienden con su armonía matemática. Es como si el cuerpo y el carácter mismo --ahora más fogoso, más dulce o más altivo, según-- dispusieran la atracción de un cierto espíritu (el cariz de una mecha), que introduce (y traduce) lo eterno al tiempo. En esta visión, el ángel no es sólo el mensajero, sino el mensaje mismo, logos encarnado.

James Hillman escribe en su libro The Soul's Code: "El genio le pertenece a todos. Ninguna persona es un genio o puede ser un genio, porque el genio o daimon o ángel es una escolta invisible  no-humana, no la persona con la que el genio vive". Esta es la idea expresada por el mito de Er, que relata Platón en la República, de que nacemos con un daimon, una especie de espíritu guardián que nos cuida y vigila y que nos incita a cumplir un destino. En la actualidad nos cuesta creer en esta forma de providencia --una compañía del alma--; nos es más fácil creer que nacemos completamente solos y vulnerables, todo lo que hacemos es el resultado de nuestro propio desarrollo, nuestro propio heroísmo o fracaso (o el de nuestros padres y sus taras). Pero curiosamente muchas de las personas que más vinculamos con la noción de genialidad, creían que la fuente de su conocimiento no surgía de ellos, sino que de alguna manera estaba en el mundo.

 Consideremos la siguiente frase de Nikola Tesla:

Mi cerebro es sólo un receptor. En el universo hay un núcleo del que obtenemos conocimiento, fuerza, inspiración. No he penetrado en los secretos de este núcleo, pero sé que existe.

Como Nikola Tesla, Albert Einstein reconocía que el conocimiento tenía una forma superior: "Tengo suficiente parte de artista en mí para servirme de mi imaginación. La imaginación es más importante que el conocimiento. El conocimiento es limitado. La imaginación circunda al mundo", escribió Einstein. Aquí vemos que Einstein le da a la imaginación su significado antiguo y más profundo. En la tradición platónica y en el misticismo islámico y hebreo, la imaginación es una facultad de percepción del alma con la que accedemos a las imágenes, que son las formas superiores con las que se ha concebido el mundo. Hoy pensamos en la imaginación de manera bastante alicaída, como algo que es mera elucubración, engaño y fantasía, pero antes se creía que la imaginación era un conducto que permitía al ser humano reconectar con los mundos sutiles, con el cielo y el inframundo, con los sueños y las visiones místicas.

[caption id="attachment_89713" align="aligncenter" width="512"]Robert-Fludd Imagen de Robert Fludd: el hombre es una imagen del macrocosmos, un pequeño universo[/caption]

En la imaginación comienza la responsabilidad 

El otro asunto a considerar en esto es que con el poder que se despierta como compañía de la intención creativa, proporcionalmente, se genera una responsabilidad. El compromiso es siempre mutuo. El cosmos –o la psique externa— responde al llamado profundo y abre su cofre de oro para entregarte sus herramientas, enviando el viento favorable (el aire que es el espíritu) y sincronizando el tiempo para que fructifique el esfuerzo. No alinearse con este flujo, no sólo sería defraudar a la matriz mágica de la naturaleza, sería traicionarte a ti mismo. Herir gravemente tu voluntad –esa voluntad que Aleister Crowley llamaba “la estrella”, la estrella oculta, la estrella interna--, el alma como posibilidad de articulación consciente, unida en transparencia al deseo. Iniciar vagamente proyectos, decir que vamos a hacer algo y no hacerlo es la forma en la que nuestra palabra pierde poder. La palabra que, en su contexto religioso original, si decía, hacía. La palabra que es la característica esencial que hace al hombre participar en lo divino, el Logos, el poder que le dio Dios a Adán sobre la creación: nombrar. La palabra con la que puedes ver en la oscuridad o hacer que las cosas cambien, reaccionen, se muevan. La poiesis misma.

Al decir algo y no hacerlo, al repetirnos que vamos a hacer algo o queremos hacer algo y no cumplirlo, creamos un diálogo esteril entre las diferentes personas de nuestro ser, en el que la voz vacilante del yo no es escuchada por el alma, ya que sabe que sus palabras, sin compromiso, no tienen ningún peso y no ejercen ninguna seducción habiendo demostrado su impotencia (nuestro Eros se vuelve un viejo saturnino que no excita a Psique). Esta es la fragmentación básica de la psique –la psique que según Heráclito es inabarcable y según Hillman es del tamaño del planeta entero. Cuando nuestra psique no nos escucha porque le hablamos sin realmente creer en ella, perdemos todo su poder, el poder de hacer que el mundo se ponga en marcha a nuestro favor, como la providencia de la que habla Goethe que se destapa y se derrama por todas partes cuando manifestamos una intención de inicio y compromiso.

Visto de otra forma, al comprometerse no hay marcha atrás: las fuerzas creativas han sido liberadas y pueden acompañarnos y favorecernos, pero también pueden meternos en aprietos. No hay forma de deshacer lo que decidimos (ya hemos invitado a cenar a los genios y demonios): si les damos la espalda haciendo como si no existiera nuestro compromiso y no existiera aquello que se decidió, la destrucción se esparce a nuestro alrededor, ya sea en una franca tormenta, o en una sinuosa y enredada infertilidad, yermo, desaguisado aparentemente inexplicable. Rápidamente Venus se convierte en Kali o Hécate.

Esta reflexión inspirada por un poema de Goethe es a fin de cuentas una ars poetica, una carta credencial. Los dioses no nos han abandonado, solamente nuestras teorías de percepción han cambiado y ya no admiten su aparición... Ver el mundo y creer que está vivo, que todo respira y responde a nuestras intenciones profundas, que todo tiene alma y que el cielo y la tierra también transpiran y perciben a través de ti. Crear tal vez sólo sea, como creía Jung, dejar que la creación, que los mitos primigenios, se repitan a través de nosotros.

Twitter del autor: @alepholo