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¿Colombia vuelve a la derecha? Abelardo de la Espriella aventaja por menos de un punto a Iván Cepeda

Política

Por: Yael Zárate Quezada - 06/22/2026

En una segunda vuelta que resultó en uno de los márgenes más cerrados de la historia reciente del continente, el candidato derechista Abelardo de la Espriella se impuso al izquierdista Iván Cepeda y se convierte en el virtual presidente electo de Colombia. El resultado —pendiente aún de escrutinio oficial— profundiza el giro conservador que en los últimos años ha reconfigurado el mapa político de América Latina.

Con el 99.8% de las actas procesadas en la segunda vuelta celebrada el 21 de junio, Abelardo de la Espriella acumuló el 49.65% de los sufragios —poco más de 12.9 millones de votos— frente al 48.71% obtenido por Iván Cepeda, representante de la izquierda colombiana, quien sumó aproximadamente 12.7 millones. La diferencia, inferior a un punto porcentual, convierte este proceso en uno de los más reñidos en la historia electoral reciente del país.

Los datos corresponden al preconteo, que por disposición constitucional no tiene carácter vinculante. La determinación definitiva recae en el Consejo Nacional Electoral (CNE), organismo encargado de conducir el escrutinio formal a través de jueces y notarios en todo el territorio colombiano. En esa etapa, las campañas pueden presentar impugnaciones o reclamaciones si así lo estiman necesario. Una vez concluido el proceso, el CNE emite las credenciales que certifican oficialmente al presidente y vicepresidente electos.

De confirmarse el triunfo de De la Espriella, Colombia se incorporaría a un bloque de gobiernos de derecha que en los últimos años ha ganado terreno en la región: Argentina, Perú, Chile, República Dominicana, El Salvador, Costa Rica, Paraguay, Ecuador y Bolivia conforman hoy ese espacio político, en su mayoría alineado con las políticas económicas y de seguridad de la administración Trump en Estados Unidos.

Las propuestas de Abelardo de la Espriella 

La agenda de De la Espriella combina mano dura en materia de seguridad, austeridad fiscal y conservadurismo social. 

En el frente policial, propone un Plan Colombia 2.0 apoyado en drones e inteligencia artificial, la construcción de diez megacárceles de máxima seguridad inspiradas en el modelo que Nayib Bukele implementó en El Salvador, el endurecimiento de penas para delitos de alto impacto y la reducción de beneficios para reincidentes.

En economía, su programa apunta a alcanzar un superávit fiscal primario mediante un ajuste inicial estimado en 70 billones de pesos, acompañado de una reducción en los impuestos a las empresas, con la premisa de que –según él– esa medida estimularía la inversión y ampliaría la base tributaria a mediano plazo. También contempla la apertura al fracking y la firma de nuevos contratos petroleros. 

En el plano social, De la Espriella se pronuncia contra el aborto, la eutanasia, el feminismo y la adopción homoparental, y reivindica la defensa de la propiedad privada y del modelo de familia tradicional.

El resultado, cuando sea certificado, marcará el fin del ciclo que encabezó Gustavo Petro —el primer presidente de izquierda en la historia del país— y abrirá un período cuyas tensiones ya se anticipan en lo cerrado de los números: Colombia llega a este cambio de gobierno dividido prácticamente a la mitad.


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Imagen de portada: X: @DELAESPRIELLAE