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El gobierno de Donald Trump liberó miles de archivos sobre fenómenos anómalos no identificados. Entre reportes militares, videos y testimonios de astronautas de NASA, también aparece un inesperado expediente sobre Jaime Maussan y el Congreso mexicano

Este viernes el gobierno de Donald Trump cumplió una de sus promesas más insólitas: abrir los archivos clasificados sobre Fenómenos Anómalos No Identificados (UAP, por sus siglas en inglés). El Departamento de Guerra de Estados Unidos publicó la primera tanda de documentos dentro del programa PURSUE, siglas en inglés de Sistema Presidencial de Revelación y Reporte de Encuentros con UAP . Los materiales están disponibles para cualquier persona, sin contraseña de seguridad ni credencial de ningún tipo, en war.gov/UFO.

El acervo es vasto y diverso. Incluye videos en infrarrojos captados sobre territorio estadounidense en 2025, memorandos militares internos, reportes de astronautas de las misiones Apolo y registros de avistamientos en cuatro continentes. El propio Departamento advierte que todos los casos reunidos son "sin resolver", es decir, aquellos sobre los que el gobierno no ha podido emitir una determinación definitiva sobre la naturaleza de lo observado.

Una orden presidencial y una coalición de agencias

La publicación responde a una instrucción directa de Trump, emitida en febrero pasado a través de Truth Social, en la que ordenó al Departamento de Guerra ya otras agencias "iniciar el proceso de identificación y publicación de los archivos gubernamentales relacionados con la vida alienígena y extraterrestre". El esfuerzo involucra a la Casa Blanca, la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, el Departamento de Energía, la NASA, el FBI y diversas ramas de la comunidad de inteligencia.

El director del FBI, Kash Patel, calificó la liberación como un hito histórico, señalando que por primera vez los ciudadanos tienen acceso irrestricto a archivos gubernamentales desclasificados sobre el tema. La administradora de la NASA, Jared Isaacman, aplaudió el esfuerzo y subrayó el compromiso de la agencia de "seguir los datos y compartir lo que aprende". El secretario de Guerra Pete Hegseth fue más directo: dijo que estos archivos estuvieron ocultos detrás de clasificaciones durante demasiado tiempo, y que era momento de que el pueblo estadounidense los viera por sí mismo.

De Irak a la Luna: lo que dicen los documentos

El contenido de los archivos abarca décadas y geografías muy distintas. Hay memorandos militares que describen un posible UAP de pequeño tamaño detectado en Irak en 2022, así como múltiples destellos de origen desconocido observados en Siria en 2024, en ambos casos en zonas donde tropas estadounidenses operaban en el marco de misiones contra el grupo Estado Islámico. Existen también informes procedentes de los Emiratos Árabes Unidos, Grecia y África.

Entre los testimonios más llamativos se encuentran los de los propios astronautas de las misiones Apolo. Durante la misión Apolo 12, en 1969, el astronauta Alan Bean informó al control de la misión haber visto destellos de luz que simplemente navegaban por el espacio. "Parece como si algunas de esas cosas estuvieran escapando de la Luna", dijo Bean en su momento. "Realmente salen disparadas de aquí y se dirigen directamente hacia las estrellas".

Tres años después, en la misión Apolo 17, el piloto del módulo lunar Harrison Schmitt exclamó ante lo que veía: "¡Parece el Cuatro de Julio ahí fuera!" Los astronautas especularon que los destellos podrían provenir de fragmentos de hielo, aunque el misterio nunca quedó del todo cerrado. Ahora esos informes son de acceso público.
El acervo también retoma expedientes del FBI que documentan testimonios de testigos presenciales y reportes sobre OVNIs entre 1947 y 1968, en versiones con menos tachaduras que las publicadas anteriormente.

México, Maussan y Morena en los archivos de los OVNIs

Lo que nadie esperaba encontrar en un repositorio sobre fenómenos extraterrestres era un expediente dedicado al Congreso mexicano. Sin embargo, ahí está.
Entre los documentos liberados este viernes hay un archivo elaborado por la Embajada estadounidense durante la administración Biden, que registra en detalle la visita de Jaime Maussan a la Cámara de Diputados en septiembre de 2023. El motivo por el que Estados Unidos abrió ese expediente es revelador: según el propio documento, México estuvo a punto de convertirse en el primer país del mundo en reconocer formalmente la existencia de vida extraterrestre, gracias a la posible aprobación de una Ley de Protección del Espacio Aéreo.

El expediente describe cómo, durante esa audiencia impulsada por el entonces diputado morenista Sergio Gutiérrez Luna, Maussan presentó dos supuestos cuerpos hallados en Perú con alrededor de mil años de antigüedad, además de videos de pilotos mexicanos que mostraban encuentros con objetos de alta velocidad. La sesión no estuvo libre de polémica: expertos y organismos académicos cuestionaron la autenticidad de las piezas.

La UNAM fue contundente en su momento: sus análisis determinaron únicamente la antigüedad de las muestras mediante carbono 14 y no confirmaron origen extraterrestre alguno. Investigadores en Perú habían señalado, además, que casos similares correspondían a montajes elaborados con restos humanos y animales. La burla, en muchos círculos científicos, fue inevitable.

Lo que resulta verdaderamente sorprendente es que adjunto a ese expediente sobre OVNIs aparece un documento que exhibe los conflictos internos de Morena en el contexto de la sucesión presidencial de 2024, con un apartado dedicado a la posible renuncia de Marcelo Ebrard al movimiento fundado por Andrés Manuel López Obrador. En el mismo archivo donde se habla de platillos voladores y cuerpos en el Palacio Legislativo de San Lázaro, la Embajada estadounidense también tomó nota de la política interna del partido gobernante.

Una transparencia con asterisco

El Departamento de Guerra fue cuidadoso en un punto: el sitio web donde se publicaron los documentos incluye una advertencia en la que señala que el lenguaje descriptivo utilizado en los memorandos militares refleja la "interpretación subjetiva" de quien redactó el informe, y que no debe tomarse como una confirmación de lo realmente que ocurrió.

Es, en cierta forma, la definición más honesta que el gobierno estadounidense ha hecho de estos archivos: son casos sin resolver, fenómenos que la maquinaria más poderosa del mundo no ha podido explicar. Bienvenido es el público a intentarlo.

El Departamento de Guerra anunció que comenzará publicando materiales de forma periódica, en nuevas tandas cada pocas semanas, a medida que los archivos sean descubiertos y desclasificados. El expediente, sin duda, apenas comienza.


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Imagen de portada: La sexta