México rompe récord en importación de maíz y refuerza su dependencia de Estados Unidos
Sociedad
Por: Carolina De La Torre - 04/07/2026
Por: Carolina De La Torre - 04/07/2026
México está comprando más maíz que nunca a Estados Unidos, y no es un dato menor. En los primeros dos meses de 2026, las importaciones alcanzaron casi 4 millones de toneladas, una cifra récord para ese periodo. La mayoría es maíz amarillo, en buena parte transgénico, y llega en un momento donde el tema no sólo es económico, también es político.
Los datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos muestran un aumento de 11% respecto al mismo periodo del año pasado. En dinero, esto se traduce en casi 900 millones de dólares en apenas dos meses. Para dimensionarlo: México se mantiene como el principal comprador de maíz estadounidense, muy por encima de países como Japón o Corea del Sur.
Detrás de estas cifras hay algo más que comercio. El mercado del maíz en México está profundamente influenciado por grandes corporaciones globales como Cargill, Bunge o Archer Daniels Midland. No sólo venden el grano: participan en financiamiento, controlan infraestructura, manejan información estratégica y tienen peso en cómo se fijan los precios a nivel internacional.
Esto tiene implicaciones directas en el campo mexicano. Estas empresas también compran cosechas nacionales, lo que les permite influir tanto en lo que se produce como en cuánto se paga por ello. Es un sistema donde el control no siempre es visible, pero sí constante.
Al mismo tiempo, la relación entre México y Estados Unidos en torno al maíz sigue siendo tensa. El gobierno estadounidense insiste en que todavía existen obstáculos para la entrada de maíz genéticamente modificado al país. El punto de conflicto viene desde el decreto mexicano de 2023, que buscaba limitar el uso de maíz transgénico en alimentos básicos como la tortilla.
La disputa escaló hasta el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, donde Estados Unidos solicitó un panel de controversia. El fallo, emitido en 2024, le dio la razón, lo que llevó a México a ajustar su política en 2025. Aun así, Washington mantiene la presión y vigilancia sobre cualquier nueva medida.
En medio de todo esto, hay una pregunta que sigue abierta: qué tan sostenible es depender de importaciones para un grano que no sólo es alimento, sino también identidad. El maíz no es cualquier producto en México. Es historia, cultura y base de la alimentación.