Hantavirus en el MV Hondius: cómo surgió el brote que preocupa a autoridades de salud
Salud
Por: Yael Zárate Quezada - 05/07/2026
Por: Yael Zárate Quezada - 05/07/2026
El brote de hantavirus detectado a bordo del crucero MV Hondius ha encendido las alertas sanitarias internacionales tras confirmarse la muerte de tres personas y al menos ocho casos vinculados al viaje. El primer caso se remonta al 6 de abril, cuando un pasajero comenzó a presentar síntomas como fiebre, dolor de cabeza y malestar gastrointestinal, sin que en ese momento se identificara la gravedad del cuadro.
Días después, el hombre —de origen neerlandés— falleció el 11 de abril mientras aún se encontraba en la embarcación. Su pareja, también contagiada, logró desembarcar y tomar un vuelo tras la llegada a puerto, lo que incrementó la preocupación por una posible dispersión del virus fuera del entorno controlado del crucero.
Con el paso de las semanas, nuevos casos comenzaron a surgir entre los pasajeros. En total, cuatro personas desarrollaron síntomas de distinta intensidad durante el viaje, mientras que una octava persona —que había abandonado el barco antes de que se detectara el brote— dio positivo en pruebas realizadas en un hospital de Zúrich.
No fue sino hasta el 2 de mayo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recibió la notificación oficial del brote, casi un mes después del inicio de los primeros síntomas. Este desfase en la comunicación ha generado inquietud en torno a la trazabilidad de los contagios y la capacidad de respuesta ante enfermedades emergentes en entornos cerrados como los cruceros.
El hantavirus es una enfermedad zoonótica —es decir, transmitida de animales a humanos— cuyo registro moderno se remonta a la década de 1950, durante la Guerra de Corea. De acuerdo con la Universidad de Harvard, el contagio ocurre principalmente por la inhalación de partículas contaminadas provenientes de la orina, saliva o heces de roedores infectados.
La OMS indica que se trata de una infección poco frecuente, pero potencialmente grave. Uno de los principales desafíos es que en sus primeras etapas puede confundirse con otras enfermedades como influenza, COVID-19 o dengue, debido a síntomas iniciales como fiebre, dolor muscular, cefalea y malestar general.
A medida que la enfermedad progresa, los cuadros clínicos pueden variar dependiendo de la región. En América, suele derivar en complicaciones respiratorias severas, como acumulación de líquido en los pulmones, mientras que en Europa y Asia puede manifestarse con insuficiencia renal, hemorragias y presión arterial baja. El periodo de incubación puede ir de una a ocho semanas.
Es importante mencionar que actualmente no existe un tratamiento específico para el hantavirus, por lo que la prevención resulta clave.
Las autoridades sanitarias recomiendan evitar el contacto con roedores, sellar posibles accesos en viviendas, utilizar equipo de protección como cubrebocas y guantes al limpiar espacios contaminados, así como mantener una higiene constante y prestar atención a cualquier síntoma sospechoso.