Cómo caminar en la naturaleza mejora tu atención y memoria, según la ciencia
Ciencia
Por: Carolina De La Torre - 08/23/2025
Por: Carolina De La Torre - 08/23/2025
Un paseo entre árboles puede hacer más por tu concentración que una tarde frente a la computadora. Varios estudios lo confirman: estar en contacto con la naturaleza potencia la memoria, la creatividad y la capacidad de enfocarse.
En 2008, investigadores de la Universidad de Míchigan lo comprobaron con un experimento sencillo: un grupo de estudiantes caminó por una arbolada y otro por calles concurridas de la ciudad. Ambos hicieron pruebas de memoria antes y después. El resultado: quienes caminaron entre árboles mejoraron casi un 20% en sus puntajes, mientras que los que recorrieron la ciudad apenas mostraron avances.
Lo interesante es que ni siquiera era necesario disfrutar del paseo. El simple hecho de estar en un entorno natural parecía suficiente para darle un respiro al cerebro. Marc Berman, hoy profesor en la Universidad de Chicago, explica este fenómeno a través de la “teoría de la restauración de la atención”: nuestra capacidad de concentración es limitada y se desgasta, pero la naturaleza la recarga al ofrecer estímulos suaves, fascinantes sin llegar a ser agotadores.
Piensa en el movimiento de las olas o en el patrón repetitivo de un copo de nieve. Son imágenes fáciles de procesar, a diferencia del ruido visual y mental de un entorno urbano lleno de autos, luces y ruidos constantes. Esa diferencia podría explicar por qué, tras un paseo por la naturaleza, el cerebro rinde más.
Otros investigadores van más allá y analizan qué ocurre en el cerebro. Amy McDonnell, de la Universidad de Utah, midió ondas cerebrales con un electroencefalograma en personas que caminaron en entornos verdes y urbanos. Encontró que, en la naturaleza, el cerebro entraba primero en un estado de descanso, para luego activarse con más fuerza al momento de concentrarse.
Caminar aumenta la creatividad hasta en un 81%. Y no solo funciona al aire libre: incluso en una cinta de correr, las ideas fluyen mejor. Da un paseo y dejar volar tu imaginación https://t.co/7YyqG5FKLG pic.twitter.com/EnUhMaOgxc
— Ismael Sanz (@sanz_ismael) July 24, 2025
Aunque no todos coinciden en que la teoría de la restauración sea la única respuesta, existe consenso en que algo sucede. Tal vez no sea solo la forma de los árboles o la frescura del aire: puede ser también el ejercicio, la sensación de estar lejos del trabajo o incluso los olores que desprende un bosque.
Lo cierto es que la combinación de estos factores parece ser la clave. Como resume Ruth Garside, investigadora de la Universidad de Exeter: quizá la magia de la naturaleza está en que no depende de un solo elemento, sino del todo.