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Hulk Hogan, ícono de la lucha libre y símbolo de una época, falleció a los 71 años tras un paro cardíaco.

Hulk Hogan, uno de los íconos más representativos de la lucha libre profesional, falleció tras sufrir un paro cardíaco este jueves en su residencia en Florida. Aunque fue atendido por paramédicos durante la madrugada, el célebre luchador no logró sobrevivir, según confirmaron fuentes cercanas y medios especializados como TMZ Sports.

El luchador, cuyo nombre real era Terry Gene Bollea nació en Augusta, Georgia, en 1953 y aunque desde temprana edad desarrollo un particular interés por el wrestling, no fue sino hasta mediados de los años 70 cuando incursionó en el mundo del ring creció en Florida, donde desarrolló un temprano interés por el béisbol, la música rock y el wrestling. Su incursión en el mundo del cuadrilátero. 

Desde entonces, Hulk Hogan se convirtió en una superestrella del entretenimiento y en un símbolo cultural. Fue protagonista de combates históricos como el enfrentamiento contra André El Gigante en WrestleMania III, que convocó a más de 93 mil aficionados en el Pontiac Silverdome.

Durante su trayectoria profesional, Hogan cosechó doce títulos mundiales y se consagró como el primer luchador en ganar dos ediciones consecutivas del Royal Rumble, en 1990 y 1991. 

Hulk Hogan y la geopolítica 

Pero más allá del cuadrilátero, su figura también se entrelazó con los discursos geopolíticos de su tiempo. En plena tensión entre Estados Unidos e Irán tras la revolución islámica de 1979, Hogan fue usado como emblema de los valores conservadores estadounidenses. Su principal antagonista fue The Iron Sheik, un luchador iraní que representaba al "enemigo ideológico" dentro del guion deportivo.

En los últimos años, la salud de Hogan había generado diversas especulaciones. En mayo se sometió a una cirugía de cuello que alimentó rumores sobre un presunto deterioro irreversible. Aunque su esposa, Sky, negó versiones de que estuviera en coma, lo cierto es que el exluchador ya había hablado abiertamente sobre sus años de lucha contra el dolor crónico y la adicción a medicamentos.

Su personaje como figura luchística de los Estados Unidos, deja un legado en las narrativas del entretenimiento.


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Imagen de portada: Matt Jelonek