*

X

Accede al arte visionario y profético de William Blake en alta resolución en este archivo

Arte

Por: pijamasurf - 09/08/2018

Un archivo en línea que permite disfrutar de la obra visionaria de Blake

William Blake es uno de los artistas más enigmáticos, proféticos y visionarios en la historia del arte occidental. Blake fue poeta e ilustrador y desde joven fue visitado por ángeles. En su obra elevó a la imaginación a un órgano de percepción de realidades suprasensibles, de arquetipos y formas divinas que se hacían transparentes al ojo del alma. Además de ilustrar sus propias visiones -sus propios libros iluminados- Blake ilustró la obra de Milton, de Dante, el Libro de Job y otros pasajes bíblicos.

El aspecto gráfico de la obra de Blake puede ser disfrutado en línea visitando el formidable The William Blake Archive, un archivo que cuenta con escaneos en alta resolución de los grabados e ilustraciones más importantes del artista londinense, algunos de los cuales también reproducen sus poemas.

De los Proverbios del infierno:

En tiempo de siembra, aprende; en tiempo de cosecha, enseña; en invierno, goza.

Guía tu carro y tu arado sobre los huesos de los muertos.

El camino del exceso lleva al palacio del saber.

La Prudencia es una vieja solterona, rica y fea, que la Incapacidad corteja.

Quien desea pero no obra, engendra peste.

El gusano perdona al arado que lo corta.

Sumerge en el río a aquel que ama el agua.

El necio no ve el mismo árbol que ve el sabio.

Aquél cuyo rostro no irradie luz, jamás será una estrella.

La Eternidad está enamorada de los frutos del tiempo.

 

Te podría interesar:

La elegancia está en la cabeza: 20 grandes escritores usando épicos sombreros

Arte

Por: pijamasurf - 09/08/2018

El estilo de los sombreros y la palabra literaria unidos en una lista de grandes escritores que fueron también estilistas del chapeo

Desde los albores de la historia, los sombreros han estado asociados con cierta sofisticación estilizada. Algunos de los primeros registros que se tienen del uso de sombreros vienen del antiguo Egipto, donde las clases altas se rasuraban la cabeza y usaban sombreros cónicos. Posiblemente también los hierofantes los usaban, quizás porque les atribuían algún poder celeste puesto que, para gran parte de las culturas antiguas, la cabeza simboliza la conexión con el cielo. Por supuesto, esta adherencia sacra a los sombreros ha pasado al poder religioso, como ocurre con la Iglesia católica y sus jerarcas, pero también aparece en la magia, como sucede con los druidas y el famoso sombrero de Merlín. 

Ya más cerca de nuestro tiempo, los sombreros alcanzaron la máxima popularidad entre la aristocracia y la burguesía, particularmente en la Inglaterra victoriana y en la Belle Epoque parisina. Aunque diferentes profesiones, particularmente aquellas ligadas con la protección pública o de las autoridades, han usado tradicionalmente algún tipo de sombrero, el sombrero se ha asociado fundamentalmente con el estatus, con la elegancia e incluso con la expresión creativa y hasta la extravagancia. Más allá de su función ocasional de proteger del Sol, usar sombrero parece ser la afirmación de una actitud de consideración estética -y en esto, es similar a lo que los lentes oscuros han llegado a simbolizar-.

Esta asociación estética aparece especialmente entre los artistas y escritores, quienes justamente dedican su vida a la creación estética o a la estilización de la palabra o el sonido. Ciertamente hay otro tipo de elegancia, que es la palabra y la imaginación: saber elegir entre innumerables posibilidades para presentar una obra estéticamente placentera y significativa. Pero en este caso hemos querido conjuntar estas dos formas de refinamiento que son los sombreros y la literatura -particularmente, la ficción: las novelas y la poesía-. Ambos reflejan tanto el aspecto lúdico como la importancia del gusto, de saber elegir y saber llevar, que es la esencia de la elegancia. 

Hemos reunido una lista de autores legendarios que además procuraron un estilo llamativo, elegante, sui géneris o estrafalario, y que fueron asiduos portadores del sombrero.  

El máximo estilista de la prosa inglesa del siglo XX, James Joyce, fue un hombre de sombreros (y sus problemas con la vista le dieron un toque de arrogante pirata que no debe pasar desapercibido). En esta foto se le ve con su esposa Nora.

Lee también: La guía psicodélica a la obra de James Joyce, 'Finnegans Wake' como piedra filosofal

Otro gran escritor irlandés, el famoso dandy Oscar Wilde, la persona que mejor entendió la importancia del estilo y la belleza en sí misma: inútil, pero sublime. Wilde fue famoso por su estilo radical y extravagante, además de por su mordaz ingenio, la esencia del wit británico.

Lee también: Los consejos para escribir de Oscar Wilde

El cantante y también ganador del Premio Nobel de Literatura es un indiscutible "hat-man". Desde los años 60, Dylan constantemente aparece con variados sombreros.

Lee también: Una selección musical ideal para "andar en el camino", cortesía de Bob Dylan

El gran patriarca de la poesía estadounidense, Walt Whitman, fue un hombre cósmico; una multitud de hombres, en realidad. Y algunos de ellos usaban sombrero.

Lee también: No hay felicidad ni plenitud sin paz interior (un fragmento de Walt Whitman)

Truman Capote, además de ser uno de los escritores y periodistas más influyentes de su época, fue reconocido justamente por su estilo y por ser un socialité. Aquí puedes ver fotos de la legendaria fiesta de máscaras que hizo Capote en Nueva York en 1966.

Ernest Hemingway en su relajada esencia. Amante de la bebida, la pesca, la caza, los toros, el box, las mujeres y demás cosas asociadas con la masculinidad, Hemingway vivió la vida prototípica que asociamos con un escritor, y a su manera, fue un gran estilista: la prosa debía ser cristalina, sin ningún exceso u ornamento que no fuera al grano.

Lee también: Los consejos de Hemingway para escritores

La escritora Ursula K. Le Guin, una de las grandes autoras de ciencia ficción, hace un guiño lúdico a la imaginación.

Lee también: La manera en la que nos escuchamos genera la realidad que vivimos (una metáfora de Ursula K. Le Guin)

Juan José Arreola, el gran escritor mexicano, mostró siempre dotes histriónicas a la par de su gran imaginación y erudición. 

Maya Angelou, en su alegre gloria pastel. Una oda al sur. 

Lee también: Estos poemas de Maya Angelou te mostrarán lo poderoso que es ser mujer

Alan Moore, el gran mago de los cómics y también novelista, muestra un colorido sombrero, extravagante pero elegante, justamente el día de su boda. En la foto aparece también el autor Neil Gaiman.

Lee también: 5 grandes magos y místicos de la historia, según Alan Moore

La poeta estadounidense Marianne Moore, conocida por su innovación en la poesía, aquí muestra una imagen más clásica y conservadora.

El escritor Tom Wolfe, autor del clásico psicodélico The Electric Kool-Aid Acid Test, sobre Ken Kesey y sus "Merry Pranksters". Cabe destacar que pese a su enorme influencia en la contracultura, Wolfe no experimentó con las drogas. 

La novelista Agatha Christie, en una época donde usar sombrero era el signo fundamental de la elegancia. Rebelándose ante esto, la autora Simone Weil, a manera de statement, se negó a usar sombrero, y de esta manera manifestó que no le era importante parecer atractiva. Además de su estilo impecable Christie fue supercool, al ser una de las primeras personas en surfear en Gran Bretaña.

El gran poeta beat Allen Ginsberg fue una de las principales figuras de la contracultura en los años 60 y 70. Ginsberg fue un brillante poeta visionario, pero también mantuvo siempre una dosis de humor.

Lee también: El poema que Allen Ginsberg escribió bajo el influjo del LSD

Virginia Woolf fue una de las grandes novelistas del siglo XX, al crear su propio estilo de stream of conciousness. Vemos aquí a Woolf vestida con el clásico sombrero de plumas.

Lee también: Virginia Woolf sobre por qué las emociones importan

Langston Hughes fue un importante activista y poeta estadounidense, que innovó con lo que se llamaría poesía jazz.

El autor de Huckleberry Finn fue un gran amante de los sombreros. En esta foto vemos a Twain disfrazado de la manera más extravagante.

Lee también: Hacer propósitos de año nuevo es hipócrita (y quien lo notó primero fue Mark Twain)

El escritor gonzo Hunter S. Thompson, con su gran amigo Johnny Depp (quien lo encarnó en la versión fílmica de Fear and Loathing in Las Vegas). Cuando Thompson murió, Depp gastó más de 3 millones de dólares en disparar sus cenizas desde un cañón de colección. 

Lee también: Flotar o nadar, consejos existenciales de Hunter S. Thompson

Tal vez esta es una selección controversial, pues no es exactamente un sombrero lo que usaba David Foster Wallace. Pero su pañuelo en la cabeza se convirtió en su sello. El escritor más importante de su generación -aunque le guste a los fashionistas- fue capaz de imponer una metamoda, e incluso trastornó el buen gusto. Además, este es un fácil y buen disfraz para Halloween: ir de David Foster Wallace.

Lee también: David Foster Wallace sobre lo que define a un gran artista

El escritor Bohumil Hrabal -que quizá no es tan conocido- aparece aquí en una actitud épica, escribiendo al aire libre en un clima visiblemente frío y con su sombrero ruso puesto. 

 

Imágenes vía Flavor Wire y Esquire