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Hombre intenta besar a una reportera y recibe la reprimenda de su vida (VIDEO)

Sociedad

Por: pijamasurf - 06/25/2018

Un incidente bochornoso entre una reportera que transmitía en vivo y un hombre que creyó que era buena idea plantarle un beso

La Copa Mundial de la FIFA suele dar ocasión a las escenas más diversas, dentro y fuera de la cancha. Dentro ocurren los hechos memorables, la épica del fútbol, las grandes decepciones, la emoción y el espectáculo. Fuera, los hechos son más bien anecdóticos y, como tales, impredecibles, pues pueden ir de lo sincero a lo francamente bochornoso.

De ese cariz fue un incidente protagonizado por un aficionado que por motivos un tanto incomprensible intentó besar a Julia Guimarães, reportera brasileña que transmitía en vivo desde Yekaterinburg, poco antes de que comenzara el encuentro entre Japón y Senegal del pasado domingo. La mujer, visiblemente molesta, reaccionó con una reprimenda en donde le dice al hombre: ¡Nunca hagas eso! ¡No te permito que lo hagas! ¡Nunca! Eso no es educado ni está bien. Nunca hagas eso a una mujer. ¡Respeta!

El incidente llama la atención por varios motivos, entre los cuales podría destacarse al menos cierta prenoción que puede presumirse en el hombre, quien parece sentirse con el derecho de besar a una mujer, sin mayores cuestionamientos de por medio.

 

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¿Podrán los aficionados mexicanos controlarse y no gritar "puto" en el Mundial, luego de nueva multa y advertencia?

Sociedad

Por: pijamasurf - 06/25/2018

¿Podrán controlarse los mexicanos y no dedicar su particular mentada al portero rival? En caso de no hacerlo, la FIFA amenaza con sanciones más importantes que una simple multa

Ante la euforia por la sorpresiva actuación de la Selección Mexicana, que venció a Alemania en su debut en la Copa Mundial Rusia 2018, una sombra pende sobre el fútbol mexicano: el inexpugnable grito de "puto" que se le dedica al portero rival en los saques de meta. Este grito, que se ha convertido en un distintivo de la afición mexicana, le ha costado una nueva multa a la selección -la onceava en su historia-. En este caso, una cifra casi simbólica de 10 mil francos suizos (o 204 mil pesos). Sin embargo, la FIFA ha advertido que podrían agravarse las sanciones.

Se ha empezado a especular que incluso, de seguir repitiéndose, esto podría llegar a costarle puntos en la mesa a la Selección, lo cual sería el más grande desastre de la historia del fútbol mexicano. Aunque es muy poco probable que esto suceda, se tiene contemplado que en los próximos partidos los aficionados podrán ser sacados del partido e incluso vetados de la Copa del Mundo. Es probable que hasta que no se tengan sanciones más fuertes, los incorregibles aficionados difícilmente dejarán de rebelarse y seguirán gritando "puto", un amague que parece ya parte de la idiosincracia mexicana.

Si bien es discutible si el grito "puto" es realmente homofóbico o no -en el sentido de que la palabra "puto" tiene diversos significados coloquiales según el contexto, uno de los cuales obviamente es homofóbico-, lo que es evidente es que entra en una ambigüedad que puede ser ciertamente ofensiva, y lo que es indudable es que es una vulgaridad, y aún más vulgar es que algunas personas defiendan esta manifestación como parte de la cultura popular mexicana, como hablando de una esencia de la mexicaneidad. Asimismo, el tema que llama la atención es la aparente incapacidad de las aficiones para controlarse -una incontinencia verbal- y hasta la fecha, numerosas campañas han probado ser totalmente inefectivas en lograr que los aficionados sigan una simple regla civil. Se trata, seguramente, de una atávica rebeldía a la autoridad. Ciertamente existe en México una falta de respeto a la autoridad, y más allá de la corrupción imperante, esta falta de respeto sólo produce mayor corrupción en todos los niveles.  

De aquí entonces que surja esa gran duda, de si acaso los mexicanos (muchos de los cuales parecen haber "echado la casa por la ventana" para asistir al Mundial) son capaces del más mínimo control emocional y respeto. Es cierto que son suficientemente ingeniosos como para crear un grito alternativo que genere la misma sensación humorística (y no el propuesto "¡eeeh Putin!"). Habrá que ver. 

Vale la pena leer una interesante crónica de los festejos de los mexicanos en Rusia, donde se cuenta cómo el buen fútbol de la Selección ha sido condimentado por las ocurrencias de los mexicanos, sus ingeniosas porras y sus hazañas, como meter tequila al estadio o asombrar a los casi siempre impávidos rusos con su marea verde de fiesta y borrachera. Más de 30 mil mexicanos, que han pagado por persona más de 250 mil pesos por asistir a la justa, llenan las calles con lo que las televisoras celebran como si se tratara de una muestra de o lo mejor de la cultura mexicana. Unos 375 millones de pesos, según los cálculos moderados, por reventar en Rusia. Por eso los rusos toleran la euforia ajena.