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Despiden a mesero francés por descortés; argumenta que es su cultura francesa

Sociedad

Por: pijamasurf - 04/03/2018

¿Qué tanto dejamos que la cultura en la que crecimos influya en nuestro comportamiento?

A la cultura francesa podemos identificarla con ciertos elementos que el cine, la literatura, la cultura popular y aun cierto grado de propaganda oficial han sembrado en nuestra perpepción general del país. Sus iconos culturales como el Louvre o la Torre Eiffel, su repostería, sus quesos y sus vinos, cierta inclinación hacia el buen vivir y la comodidad… voilà. Algunos pensarán en algo más, sin duda, pero de alguna manera esto demuestra que la mayoría tenemos una idea más o menos hecha de Francia y su sociedad.

Otro de esos elementos, acaso publicitado con menos vistosidad, es la forma de ser de los franceses, una expresión vaga (y como toda generalización, injusta) en la que con cierta frecuencia se destaca una cualidad en especial: cierta impresión de rudeza o franca grosería. Para culturas un tanto más habituadas al dulzor, las formas sociales y aun la reverencia, el trato que aparentemente distingue a los franceses puede parecer descortés.

Eso justamente le ocurrió a Guillaume Rey, francés de nacimiento que desde hace algunos meses reside en Vancouver, Canadá, donde laboraba como mesero en un restaurante administrado por la firma Cara Operations. Su trabajo, aunque sencillo, enfrentó una dificultad recurrente: varias de las personas a las que atendió se quejaron de sus maneras, acusándolo ante la gerencia de ser agresivo, grosero e irrespetuoso. Rey recibió algunas amonestaciones verbales, pero las quejas de los clientes continuaron, por lo cual acabó por ser despedido del lugar.

Más tarde, sin embargo, al apelar la decisión ante un tribunal laboral, Rey argumentó que su manera de dirigirse a las personas era resultado de su herencia cultural francesa, la cual, especialmente en el trabajo, enseña a ser directo, honesto y profesional. En su consideración, dichos rasgos podrían ser confundidos, pero en modo alguno tomados como descortesía.

Su defensa fue descartada, pero el suceso nos recuerda también que podemos darnos cuenta del efecto que una cultura ejerce sobre lo que somos sólo cuando nos encontramos con alguien diferente.

 

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Por: pijamasurf - 04/03/2018

Llega el momento en la vida de toda persona… ¿en que tiene que gastar cantidades brutales de dinero?

De acuerdo con una encuesta de la firma ClearScore (que analiza el historial crediticio de usuarios de banca en el Reino Unido), la edad en la que más personas tienen los gastos más onerosos de su vida es a los 31 años, por distintas razones, pero por un denominador común: embarcarse en ciertos “proyectos serios”.

La empresa distribuyó un cuestionario diseñado para este estudio entre 3 mil individuos y, a partir de las respuestas obtenidas, se encontró que a los 31 años buena parte de la gente toma decisiones que implican un aumento significativo de sus gastos de vida; a saber:

- El 27% de los encuestados planea casarse 

- 25% planea comprar una casa

- 20% va a tener un hijo

- 14% planea pagar una luna de miel

Con todo, por este mismo estudio y otros se sabe que al menos tres de cada 10 personas en el grupo de edad de entre 25 y 34 años dependen aún de sus padres financieramente, si bien seis de cada 10 dijeron haber ahorrado lo suficiente para afrontar dichas situaciones.

El director ejecutivo de la firma, Justin Basini, declaró también al sitio Business Insider que algunas de esas decisiones se toman al mismo tiempo o en períodos de vida muy cercanos, lo cual incrementa aún más el dinero que el individuo solía gastar en su vida.

¿Qué te parece? ¿Estás de acuerdo? En estos asuntos cabría tomar en cuenta también la presión social que a veces se ejerce sobre la vida de una persona, llevándola a situaciones que quizá en el fondo no desea pero que acepta sólo por temor a vivir en libertad.

 

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