*

X

Según conspiracionistas y algunos cristianos, este 23 de septiembre inicia el Apocalipsis

AlterCultura

Por: Pijama Surf - 09/16/2017

Supuestamente se tratará de un período de 7 años, en los cuales perecerán los que eligieron el lado oscuro del mundo

Los humanos tenemos una extraña obsesión con el fin del mundo. Quizá como todo en nuestro entorno se nos revela cumpliendo un ciclo de vida y muerte, no hemos dejado de imaginar ese día en que todo en la Tierra será destruido y el ego humano apaciguado finalmente por las fuerzas de la naturaleza o la voluntad divina.

Y según un artículo del Daily Mail, este día tiene fecha exacta, de acuerdo con una profecía cristiana basada en pasajes bíblicos del final de los tiempos, este 23 de septiembre. Según la revelación 12 del Apocalipsis, aparecerá en el cielo una mujer embarazada vestida con el Sol, con la Luna bajo sus pies y una corona de 12 estrellas sobre su cabeza.

Para numerosos conspiracionistas, este 23 de septiembre ocurrirá una alineación astronómica que podría configurar la anterior imagen. Ésta involucra a las constelaciones de Leo y Virgo; la Luna se posará debajo de Virgo y el Sol atravesará la constelación.

Lo anterior será sólo el inicio; los buenos cristianos ascenderán al cielo y los malos perecerán en la Tierra, pero no súbitamente. Todo sucederá en un período de 7 años, durante los cuales aparecerá el Anticristo y causará un sufrimiento inefable a los que acá hayan quedado.

Sobre la fecha de la alineación de los astros y su supuesta correspondencia con la fecha fatal, en el mundo conspiracionista se hizo esta observación desde el 2011 por el usuario de YouTube William Tapley en su canal, seguido por más de 40 mil personas.

Te podría interesar:
La creatividad tiene distintas rutas de acceso

Cuando se habla de generar una nueva idea, una idea impactante, inesperada o con alguna otra cualidad propia del ámbito de la creatividad, se dice que la primera idea nunca es la final. Entre otras cosas, esta regla no escrita alude al hecho más o menos constante de que las ideas creativas no suelen presentarse como un chispazo de genialidad, sino más bien como fruto del trabajo y la constancia. Incluso el “eureka” de Arquímedes llegó sólo después de varios días que el inventor pasó razonando el problema propuesto por el rey de Siracusa; y Pablo Picasso alguna vez afirmó que la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.

Ello, sin embargo, no impide que sea posible aplicar ciertas estrategias para propiciar esa genialidad, para llegar a ella a través de otros caminos.

Compartimos a continuación 10 de esos atajos que podrían hacer de una idea no sólo la primera ocurrencia de la mente, sino un elemento verdaderamente creativo.

 

1. ¿Qué más puedo hacer con esto?

Esta pregunta, por sencilla que parezca, es un detonador poderoso de la creatividad. No procedieron de otro modo los surrealistas o ciertos escritores del llamado “realismo mágico”, entre otros varios ejemplos que podrían citarse para mostrar las posibilidades de añadir significados a eso que creemos familiar o conocido. En uno de los cuentos más conocidos de Julio Cortázar, “Carta a una señorita en París”, el escritor convirtió un elemento tan mundano como una tos común en un elemento fantástico e inesperado para cualquier lector: el vómito improbable e irrefrenable de conejos vivos.

 

2. Date cuenta de lo que sucede a tu alrededor

Poner atención es, en nuestra época, una de las acciones más difíciles de realizar satisfactoriamente. Sin embargo, para la creatividad es vital. Las personas creativas suelen distinguirse por notar muchos de los elementos en juego en una misma situación pero no neutralmente, sino en relación con su propia curiosidad. La tipografía de un anuncio callejero, la manera en que visten en determinada ciudad, la música de fondo en cierta película, los colores de una mañana de otoño y de otra en invierno… Un solo instante tiene los elementos suficientes para llenarte de preguntas y admiración, dos nutrientes fundamentales de la creatividad.

 

3. Sé sencillo

Diversos personajes de muy distinta índole –filósofos, científicos, místicos, artistas, etc.– han coincidido en aconsejar la sencillez como cualidad última de la creatividad. Lo cual tiene cierto aspecto paradójico, pues ser sencillo es para muchos lo más complejo del mundo. Sin embargo, si tanto se insiste en ello es porque, al final, la sencillez es la prueba definitiva de la creatividad en la medida en que permite que muchísimas personas codifiquen el mensaje de esa idea. En pocas palabras, ser sencillo usualmente se traduce en ser entendido.

 

4. Dale una oportunidad al sinsentido

La racionalidad en la que nos formamos nos conduce en ocasiones a obsesionarnos con la lógica, el orden, la coherencia y algunas otras expresiones de raciocinio absoluto. Con todo, ejemplos como el de Lewis Carroll o John Cage nos muestran que liberarse de esa imposición puede significar liberar también la creatividad propia.

 

5. Combina

¿La obra de Richard Wagner en la caricatura de una liebre taimada? Muy pocos hubieran imaginado que esto sería posible y, de hecho, muy pocos se hubieran atrevido a hacerlo. Salvo Chuck Jones, quien no dudó en mezclar ámbitos tan disímiles como la ópera y el humor infantil. Combinar –incluso lo que parece que no debe combinarse– puede llegar a resultar en ideas muy creativas.

 

6. Cambia de lugar

Cuando las cosas que están hechas para ocupar un lugar son llevadas a otro, usualmente sucede algo. Este comercial publicitario, ampliamente conocido, es un buen ejemplo de ello: nadie esperaría que un panda tuviera las reacciones que tiene, y sin duda esa decoloración es parte de su éxito.

 

7. Traduce

Poder pasar de un campo de conocimiento a otro es un talento que vale la pena cultivar. ¿El lenguaje de la música podría tener cabida en las artes plásticas? ¿De qué manera? ¿Es posible usar ciertos conceptos de la arquitectura para entender un poema?

 

8. Improvisa

En cierta forma, improvisar es adquirir el hábito de solucionar un problema con lo que sea que tenemos al alcance. Y si bien esto puede entenderse como ofrecer lo primero que venga a la mente, también tiene una implicación profunda: tener conciencia plena de lo que somos, nuestras habilidades personales y los recursos (en sentido amplio) de los que disponemos.

 

9. Conoce la manera en que operas

No todas las personas se conducen de la misma forma. Por la historia de cada cual hay quienes tienen facilidad de palabra, otros son buenos para sintetizar visualmente un mensaje, algunos trabajan mejor en silencio y soledad y otros necesitan del intercambio constante con otras personas. ¿Tú sabes cuáles son tus circunstancias creativas ideales?

 

10. Usa tu propia experiencia

Usar tu propia experiencia para dar vida a tus ideas puede resultar en uno de los propósitos más ambicionados de la creatividad: conectar con otros. A veces eso que crees que es un pensamiento personalísimo, absurdo, es compartido por cientos o miles de personas. La cotidianidad, tus sensaciones, tus recuerdos: mucho de lo que eres tiene un punto de contacto con la realidad en la que todos nos encontramos.

 

¿Qué te parece? ¿Qué agregarías tú? No dejes de compartirnos tu opinión en la sección de comentarios de esta nota o a través de nuestras redes sociales.

 

También en Pijama Surf: El método de la cuchara de Dalí para acceder a la creatividad del subconsciente