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El abuso infantil es un evento que con la repetición no sólo provoca creencias irracionales sobre uno; también altera la manera de relacionarse en un mundo social

Cuando una persona sufrió desde la infancia malos tratos, humillaciones, insultos, golpes, abuso sexual, negligencia constante, su esencia está marcada de manera irreparable a lo largo de su vida. Es un evento que con la repetición no sólo provoca creencias irracionales sobre uno; también altera la manera de relacionarse en un mundo social. Es decir, la data científica ha demostrado incluso que la mayoría de los casos estudiados sobre trauma infantil –abuso psicológico, físico, sexual o negligencia– en el hogar se vincula con practicar o sufrir bullying en el ámbito escolar.

De hecho, de acuerdo con Bruce Perry, especialista en trauma, la esencia de una persona con trauma puede verse tan alterada que su personalidad después posee ciertos rasgos a lo largo de su vida, tales como los siguientes.

 

Ira

La teoría psicoanalítica indica que la ira contenida causada por el maltrato puede desplazarse hacia otras personas que posean rasgos similares al victimario. Se trata de un proceso principalmente inconsciente.

 

Disculpas constantes

Los sobrevivientes de abuso psicológico tienden a sentirse responsables de cada eventualidad, aun si no es su responsabilidad. Se trata de la manera en que los condicionaron a sentirse en relación con su abusador.

 

Vive en conflictos constantes, o huye de ellos

Dado que su sistema nervioso continúa viviendo en un estado de supervivencia, los únicos tres modos de vivir son pelea, huida o congelamiento. Por ello, cualquier evento que surja puede tomarse como un ataque frente al cual se necesita pelear, huir o simplemente dejar que suceda y congelar el cuerpo para evitar la muerte.

 

Crisis de ansiedad o depresión

Numerosos eventos, como salir a la calle o vincularse con otras personas, pueden provocar sensaciones asociadas con ataques de pánico, ansiedad o depresión.

 

Se es primordialmente introvertido

La introversión implica un largo tiempo para acercarse a las personas, confiar en ellas y aceptar que pueden comportarse fuera del patrón vivido. En muchas ocasiones, uno decide alejarse para evitar sentirse lastimado en un futuro.

 

Eterna duda sobre hacer lo correcto

La historia personal, en donde si se hacía algo malo o bueno se recibía cualquier tipo de abuso, se vuelve en el peor enemigo de la confianza en uno mismo y la habilidad para tomar decisiones.

 

Un autoconcepto pobre

Debido a la historia de abuso, el autoconcepto que se estructuró a lo largo de los años fue el de una persona que no merece amor ni cariño, o la idea de que el amor es a través del abuso, el exceso de control o la negligencia. En muchas ocasiones, el autoconcepto aprendido es el de “No soy lo suficiente para que me amen”, “Tengo que ser de tal manera para que me amen”, “El amor duele” o “Me pega porque me ama”.

 

Es difícil aceptar regalos o halagos

Principalmente porque a nivel inconsciente no se cree que se merezcan o que, cuando se reciban, vendrán también con algún tipo de abuso.

 

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Imagen de portada: Broken isn't Bad