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Esta novedosa performer ha impactado a miles de personas con sus peculiares presentaciones y pinturas

Su nombre es Millie Brown (no confundir con Millie Bobby Brown, actriz infantil de Stranger Things), es inglesa, tiene 29 años y poco a poco va conquistando el mundo del arte con su peculiar aproximación a la pintura y el performance. En ocasiones anteriores hemos presentado a esta artista cuyo talento es bastante polémico.

 

 

Para ella se trata de una especie de purificación física y mental. Millie afirma ser una persona completamente sana, pues sigue una dieta estricta y vegana; además, limita sus presentaciones a una por mes para no empujar a su cuerpo más allá de sus límites. Para cada sesión prepara su cuerpo con 2 días completos de ayuno.

 

 

Su proceso de creación consiste en ingerir bebidas a base de soya con colorantes que luego vomita sobre el lienzo. Esta peculiar manera de plasmar formas llamó la atención de muchos críticos que vieron en la joven, criada en Francia y España, a una promesa y una de las claras herederas del genial Jackson Pollock.

 

 

No sólo el resultado sino el proceso mismo se convierten en foco de interés para aquellos curiosos espectadores (usualmente de estómagos fuertes) que quieren apreciar la delicada técnica de la joven británica. Brown prefiere improvisar durante cada presentación pese a tener más o menos una idea clara de cómo le gustaría que se viera su cuadro.

Hace un par de años desató bastante polémica durante una presentación de Lady Gaga en el festival SXSW:

 

 

Aquí un detrás de cámaras antes de su performance Rainbows Body realizado el año pasado en la Gazelli Art House:

 

 

Ya sea que se considere como verdadero arte o no, no hay duda de que Millie Brown dará mucho de qué hablar en años venideros.

 

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Un año con intensas películas que nos hablaron de la moral humana como un lugar lejano, un sitio físico para proyectarse en la pantalla, casi inalcanzable, al que hay que llegar tras un largo viaje; ya sea una road movie externa o psicológicamente interna. Personajes que cambian mirándose a sí mismos, indagándose, entendiéndose y aceptándose, para finalmente poder trascender la neurosis.

 

10. La academia de las musas (José Luis Guerín)  

Una reflexión metafísica sobre el deseo y el amor platónico. Guerín articula mejor que nunca el documental como una ficción, para cambiar los roles del entorno y crear laberintos internos en sus personajes, que se recorren en sus relaciones interpersonales.  

 

9. Entretenimiento (Rick Alverson)

Una crítica del american way of life como stand up comedy llena de humor negro. Una road movie que se apoya en el talentoso Neil Hamburguer como sátiro que indaga la realidad tras las apariencias, con ayuda de la violencia verbal, viviendo todas las sutiles violencias pasivas del sistema.  

 

8. El abrazo de la serpiente (Ciro Guerra)

Una épica cinta de aventuras ecológica, que nos presenta a las culturas indígenas como portadoras de la medicina que nos puede salvar de la destrucción contemporánea. Ciro Guerra había sorprendido con su anterior cinta Los viajes del viento (2009) que exploraba el espíritu colombiano en todo su territorio por medio de la música de un acordeón, ahora salta a una obra universal que explora al Amazonas como joya de la humanidad que hay que proteger.

 

7. Las mil y una noches (Miguel Gomes)

El conjunto de cintas que constituyen un único discurso de cómo enfrentar la crisis financiera con imaginación, apoyándose en un lenguaje que el sistema tecnócrata no entiende: el arte clásico universal; para desarrollar la espiritualidad dentro del desempleo y problemas similares que aquejan al individuo actual en este mundo globalizado.

 

6. La bruja (Robert Eggers)

En apariencia una sencilla cinta de terror sobre la paranoia sexual dentro de la familia, donde se alojan los problemas de una comunidad, proponiendo a la brujería como la manera de expresión ancestral femenina que ha sido negada por siglos.

 

5. El Caballero de Copas (Terrence Malick)

Una genial obra maestra existencial, que nos habla de lo antiguo en lo nuevo y cómo encontrarlo. Una exploración personal esotérica apoyada en los arcanos del tarot como ventanas al infinito, a verdades inmutables. La sexualidad como escalera al cielo o túnel hacia el infierno, la escritura como liberación astral.   

 

4. El demonio neón (Nicolas Winding Refn)

Una experiencia estética que plantea a la vanidad como uno de los demonios que tienen atrapada a la sociedad global. El discurso plástico taladra el inconsciente y la magia no se hace esperar en la sala oscura del cine, poesía visual y auditiva que nos lleva lejos dentro de nosotros mismos.

 

3. La langosta (Yorgos Lanthimos)

Película que elabora una absurda ciencia ficción, que proyecta los dos caminos que se abren en este nuevo siglo para el individuo, ser parte del sistema o rebelarse de la forma más ingeniosa que se pueda concebir. Los mitos griegos se uniforman a la moda, en pasillos de Aldous Huxley.

 

2. Anomalisa (Charlie Kaufman, Duke Johnson)

Joya artesanal animada existencial que indaga sobre el amor y el erotismo, sus fronteras, sus confluencias, sus contradicciones. ¿Qué hay del otro lado del arcoíris? Por lo general imaginamos que el pasado era mejor, que algo hicimos mal, que hay algo que recuperar, cuando en realidad el presente es lo único que hemos tenido siempre, quizás es hora de aprenderlo a disfrutar.

 

1. La llegada (Denis Villeneuve)

Brillante fabula metafísica, vestida de ciencia ficción, con impresionante manufactura. Elefantes alienígenas que desaparecen tras dejar en claro que todo reside en el interior de todo integrante de la humanidad, el tiempo y la memoria crean realidades, aunque en realidad no existan.

 

Twitter del autor: @psicanzuelo