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Sueños de bulimia: angelical artista vomita arcoiris sobre lienzo

Por: pijamasurf - 06/21/2011

La performer inglesa Millie Brown vomita (meta)estéticamente sobre un lienzo inmaculado creando una obra de arte, acompañada por las voces operísticas de Patricia Hammond y Zita Syme.

La artista y performer Millie Brown vive el sueño más luminoso de toda adolescente bulímica: se gana la vida vomitando (lo hace sobre Lady Gaga, y lo hace con chorros de colores). En su último proyecto "Nexus Vomitus" dispara un arco iris de vómito sobre un lienzo blanco inmaculado mientras las cantantes de ópera Patricia Hammond y Zita Syme la apoyan mentalmente con sus voces, preparándola para su regurgitación estética. Millie Brown bebe cocteles de pintura, como los elegantes cocteles que bebían los droogies de Naranja Mecánica, y luego los vomita con una gracia y estilo angelical tal que solo pocos humanos podrían imitar. Vomitar así tiene un valor agregado: ¿es asqueroso o delicioso? ¿es una metáfora del proceso artístico o de la sociedad consumista en la que vivimos?

Millie Brown también ha vomitado artísticamente sobre Lady Gaga:

 

Hombre enseña a su perro a reciclar (VIDEO)

Por: pijamasurf - 06/21/2011

En tiempos en que la sustentabilidad se ha convertido en una moda necesaria, un perro aprende lo que todavía muchos humanos no logran entender: reciclar basura.

Tras enseñarle a sentarse y a rodar sobre su espalda, Keith Anderson pensó que sería buen momento para adiestrar a su perro labrador, Max, en el aprendizaje de nuevas cosas. Y tal vez en lugar de ampliar su repertorio de simpáticas gracias podría ser el momento de enseñarle algo más interesante y, por qué no, útil. Como no había patos o algo por el estilo que Max pudiese ir a recoger, en sintonía con su naturaleza de labrador, decidieron enseñarle a ir por botellas.

A continuación sustituyeron la vieja pelota de Max por botellas de plástico y eventualmente fueron diversificando los objetos por otros deshechos. Los Anderson están conscientes de la gran cantidad de basura que una familia promedio genera: aseguran que su bote de 40 galones se llena de latas y botellas en menos de una semana. Razón por la cual procuran seguir religiosamente los procedimientos para facilitar el reciclaje de sus deshechos.

Pero lo más curioso de esta historia es que, por un lado, Max fue adoptado de un albergue cercano, lo cual de algún modo lo vuelve a él mismo un perro reciclado. "Parte de este reciclaje es que Max es reciclado. Así que reciclar para él es todo un  tema y sirve para recordarle a la gente que no hay que tirar las cosas cuando aún son útiles. Y por otro lado no deja de llamar la atención que Max haya aprendido a hacer una labor fundamental en nuestros tiempos, la cual al parecer aún le cuesta mucho trabajo ejecutar a millones de personas alrededor del mundo".