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Lista de drogas psicodélicas y los trastornos que curan (VIDEO)

Por: pijamasurf - 10/19/2015

Sustancias como el LSD, la psilocibina, la ayahuasca, la ketamina o el MDMA muestran interesantes posibilidades de tratamiento donde la medicina occidental común por sí sola no logra buenos resultados

Luego de décadas de tabú, se ha venido anunciando que estamos cerca de una revolución de medicina psicodélica. Es algo relativamente obvio, pero que ha tardado en aceptarse: diversas sustancias psicodélicas milenariamente usadas en contextos chamánicos para sanar pueden utilizarse también dentro de un contexto médico occidental, variando los recursos de un doctor. Bien llevadas, varias sustancias descubiertas el siglo pasado y ahora usadas ilegalmente con fines recreacionales también pueden emplearse psicoterapéuticamente, puesto que de hecho así fueron concebidas originalmente.

Este video enlista diferentes sustancias psicodélicas y sus usos medicinales, que recientemente están siendo estudiados (puesto que hasta hace poco estaba prohibido incluso analizarlas científicamente).

El MDMA, por ejemplo, tiene un 82% de efectividad en conjunto con la psicoterapia para tratar estrés postraumático. La psicoterapia sola tiene apenas un 25% de efectividad. Esto es importante, ya que en Estados Unidos se suicidan cientos de veteranos de guerra al año.

Sabemos que el LSD puede utilizarse para tratar el alcoholismo.

La psilocibina recientemente ha recibido un importante impulso, luego de que algunos estudios en la Universidad Johns Hopkins mostraran que sirve para tratar la depresión, la ansiedad y asistir a pacientes terminales, e incluso muestra una inusitada efectividad para dejar la nicotina. Además, se ha encontrado que puede ayudar a producir nuevas neuronas en el cerebro.

La ayahuasca ha sido menos explorada en Estados Unidos, pero ciertas investigaciones han demostrado que ayuda también a combatir el trauma y la depresión y asimismo parece promover interesantes mecanismos de neurogénesis. El potencial medicinal de este brebaje amazónico es enorme y está apenas por descubrirse por la medicina occidental, después de cientos de años ocupando un rol principal en la medicina amazónica.

El video olvida el caso de la ketamina, que al parecer logra combatir depresiones profundas que los antidepresivos que el mercado ofrece no consiguen tratar.

El video sugiere que la medicina occidental comúnmente sólo trata los síntomas y no las causas. El trauma es una de esas causas que a lo largo del tiempo generan enfermedades; a veces los psicodélicos pueden contribuir a combatir el trauma, atacando la raíz.

Sin embargo, también existe una tendencia, como puede verse en el video, a creer que los psicodélicos podrán operar como una especie de elixir o panacea. Se dice que una noche psicodélica puede equivaler a 30 años de psicoterapia y aunque quizás alguna vez algo así pueda pasar (una transformación tan radical), la actitud más sana y lo más probable es que los psicodélicos puedan servir sólo como aditamentos a un tratamiento holístico, a una terapia continua, a un trabajo perenne, no como exabruptos mágicos sino bajo una lógica casuística e incluso kármica. Quien pone todas sus esperanzas en una sesión psicodélica para cambiar su vida es como aquel que reza a una divinidad para que lo auxilie, sin él mismo actuar de tal forma que la ayuda sea una consecuencia natural de sus actos. 

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Investigadores reproducen 100 estudios científicos; más de la mitad arroja resultados diferentes

Por: pijamasurf - 10/19/2015

Un estudio válido debe ser aquel cuyos resultados puedan reproducirse o verificarse sin importar cuántas veces se haga. Sin embargo, esta premisa básica del método científico no parece ser una práctica real en las publicaciones científicas

> on July 5, 2010 in Berlin, Germany.

Un estudio publicado en Science Magazine trató de replicar 100 estudios publicados en revistas psicológicas especializadas. De estos, solamente 36% mostró resultados consistentes con los descubrimientos originales. Según los investigadores, reproducir los descubrimientos supuestamente encontrados no sólo debería ser parte de la práctica científica en todos los campos, sino que permitiría que la ciencia y los editores de publicaciones científicas no se dejen llevar por análisis de moda, los cuales a veces no pueden replicarse con éxito.

Más de 270 investigadores alrededor del mundo participaron en la recreación de los estudios, asesorados a menudo por los autores originales. Se dejaron fuera de la muestra unos 50 estudios más, para los que no se tenían las condiciones apropiadas de reproducibilidad. Discutieron los métodos y los detalles, tratando de comprender la investigación a fondo. Pero en muchas ocasiones encontraron que los factores culturales locales, las condiciones específicas de la primera investigación y una enorme cantidad de variables hacían imposible replicar los resultados originales.

Por ejemplo: al recrear un estudio sobre agresividad en Alemania, los investigadores de la reproducibilidad se dieron cuenta de que la percepción de agresividad en el trato social se mide con parámetros muy distintos que en Estados Unidos, donde la gente percibe como agresivas ciertas conductas que no lo serían para un alemán y viceversa.

A decir de los investigadores, "una gran porción de las reproducciones hechas mostraron evidencias mucho más débiles de los primeros descubrimientos, a pesar del uso de materiales proporcionados por los autores originales, de la revisión por adelantado de la fidelidad metodológica, y del alto poder estadístico de detectar el tamaño de los efectos originales".

En otras palabras, más de la mitad de las investigaciones que se trataron de replicar mostraron resultados diferentes a los publicados originalmente. Según los investigadores, esto se debe al hambre de novedad en la comunidad científica, innovaciones que, sin embargo, "pronto se vuelven noticias viejas". Y es que "la innovación indica rutas posibles; la reproducibilidad indica rutas probables, y el progreso depende de ambas". 

Las recomendaciones van encaminadas a generar nuevos mecanismos de verificación para aquello que supuestamente "ya sabemos que sabemos" y coloca un acento importante en la reproducibilidad de las evidencias científicas en lugar de darlas por sentado, con lo que verdades a medias serían tomadas como puntos de partida de futuros estudios. Es decir, la publicación en revistas científicas no es garantía de verdad absoluta, y un marco científico que comprenda y aplique esta evidencia dentro de sus propias prácticas permitirá que lo que leemos y aprendemos sea una verdad científica, en vez de una verdad simplemente "publicada en una revista científica".