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No es posible confirmar ni negar que este artista intervino documentos de la CIA (FOTOS)

Por: pijamasurf - 08/14/2015

“Ningún otro lema domina hoy tanto el discurso público como la transparencia”

 

“Ningún otro lema domina hoy tanto el discurso público como la transparencia”, según el filósofo germano-coreano Byung-Chul Han. Leyes como la Ley de la Libertad de Información de Estados Unidos (FOIA, por sus siglas en inglés) o la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública de México funcionan --en el discurso oficial-- para permitir que los ciudadanos tengan acceso al funcionamiento interno del gobierno. Sin embargo, como demuestra el artista James Bridle, el discurso oficial también cuenta con herramientas para opacarse a sí mismo.

En esta dialéctica de la transparencia/opacidad de la información pública es que nacen The Glomar Response, Seamless Transitions y Waterboarded Documents, tres exploraciones y visualizaciones de información solicitada mediante leyes de transparencia pero que presenta, también, las marcas de su secrecía.

Haciendo uso de instalación espacial, video e impresión, Bridle explora la frontera difusa en ese término leguleyo llamado "respuesta Glomar", en la cual un gobierno puede decir que no es posible "ni confirmar ni negar" una solicitud de acceso a información clasificada, o ciertos aspectos de la misma. A través de esta premisa, Bridle coteja distintas versiones de una misma petición de información (ha solicitado miles, según él) y ofrece un cotejo visual más que legal de los errores humanos, las omisiones y las decisiones burocráticas que deciden qué es público y qué es secreto.

Seamless Transitions es el simulacro de tres sitios donde no se permite tomar fotografías, como oficinas de inmigración y centros de detención, a través de programas de representación arquitectónica y testimonios presenciales. Por último, The Fraunhofer Lines son series de visualizaciones realizadas a partir de reportes de vigilancia policíaca automatizada; estos documentos también muestran discrepancias entre ellas y su patrón obedece a las brechas descubiertas en el espectro solar, en 1814, por el físico alemán Joseph von Fraunhofer.

La exposición estará abierta al público en la galería NOME de Berlín hasta el 5 de septiembre de este año. Aquí el catálogo en pdf.

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Álter vú: la solución de John Titor y los pliegues entre memoria y mundos paralelos

Por: pijamasurf - 08/14/2015

¿Es posible que los viajes en el tiempo de otra persona modifiquen también nuestros recuerdos sobre nuestra propia vida?
[caption id="attachment_98889" align="aligncenter" width="614"]Cogs (Flickr) Cogs (Flickr)[/caption]

 

Uno de los enigmas favoritos del Internet es el del viajero en el tiempo John Titor, su extraña misión y las evidencias que han dividido a los lectores entre creyentes y escépticos; de manera muy resumida, John Titor fue un nombre utilizado por un blogger quien entre 2000 y 2001 afirmó haber viajado desde el año 2036 a diferentes puntos del pasado a través de una máquina que permite curvar la gravedad y acceder a mundos paralelos (busquen la explicación ampliada en el link anterior). Ahora bien, Ron Schwarz, editor de Stranger Dimensions, ha compartido un nuevo cabo suelto alrededor de John Titor con la historia de los "álter vús" o recuerdos paralelos.

Todo comienza con un experimento de John Titor antes de volver a su dimensión temporal original. En el año 2001 le pidió a muchos lectores de su blog que le enviaran cartas o documentos para ser enviados a versiones anteriores de ellos mismos en 1998. Los mensajes serían enviados a "Pamela", algo así como la "albacea" o ejecutora de Titor, cuando este hubiera vuelto a su línea de tiempo original. El problema con los viajes en el tiempo es que sus resultados son difíciles de prever (en caso de que uno consiga romper la singularidad de su propia dimensión cronotópica con alguna tecnología desconocida).

Los participantes en el experimento de Titor, incluyendo a la misma Pamela, experimentaron durante los meses siguientes pequeños cambios, casi imperceptibles pero preocupantes. "Edificios que desaparecen, o aparecen en lugares donde no habían estado. Cambios de señalética. Sueños extraños. Desorientación a escala temporal". Pamela incluso llegó a contar que un viajero del tiempo la visitó en su auto, en 1998, pero no lo recordó sino después de la visita de Titor en 2000. El viajero de 1998 aparece, según ella, en un diario de sueños de por entonces, al igual que su oferta de mandarle mensajes al pasado; a partir de esto se acuñó el término "álter vú", que sugiere que un recuerdo cambia de significado o se presenta de forma distinta a como solíamos recordarlo.

Según Schwarz, si John Titor efectivamente viajó en el tiempo, las alteraciones que los participantes recibieron en su pasado fueron recibidas en una línea de tiempo completamente distinta a la que ellos recuerdan como "su" pasado. "Pero los mundos paralelos pueden estar muy cerca. Tal vez, como ecos (y viajeros del tiempo) no es imposible que los eventos en uno se asomen en el otro".

Los álter vús se parecen a fenómenos también asociados con las sutiles diferencias en la experiencia subjetiva y colectiva de la realidad, como el caso de los osos Berenstain, una famosa caricatura de los 80, que en realidad se llamaban Bernstein, o el efecto Mandela, según el cual el político sudafricano habría muerto en una prisión del siglo XX (pues muchos lo recuerdan así), en vez de en su casa en 2013.

El caso es una curiosidad de la era del Internet, aunque vale decir que una curiosidad fascinante que sigue sugiriéndonos relaciones insospechadas: ¿los sueños y la memoria existen como datos "duros" e inmutables, o por el contrario la sugestión y el make believe pueden hacernos recordar cosas que nunca ocurrieron? Y desde otro punto de vista, ¿los viajes en el tiempo --de ser posibles-- tendrían consecuencias en el resto de las líneas de tiempo paralelas?, ¿de qué tipo? 

¿Qué te gustaría decirle a tu versión de 1998?

(Posts originales de John Titor aquí)