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Monsanto ha destruido "accidentalmente" 90% de la población de las mariposas monarcas

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 07/26/2015

Herbicida de Monsanto ha acabado indirectamente con la mayoría de las mariposas monarca

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La mariposa monarca vive en un ciclo sincronizado con las asclepias. La colorida migración de esta especie, que abarca el continente desde México hasta Canadá, sigue el florecimiento de estas plantas, que llevan el nombre del dios de la medicina y que aportan la principal fuente alimenticia de las larvas monarca. 

Con la llegada de Roundup, el herbicida de glifosato de Monsanto, las cosas han cambiado. Este producto mata a todas las plantas que no tienen un gen que les permita soportar su efecto tóxico; plantas como la soya prosperan de manera exponencial, mientras que plantas como las asclepias perecen al por mayor. El famoso divulgador de la ciencia Bill Nye explica que: "Hemos matado a las asclepias, y las asclepias son de lo que depende la mariposa monarca. Así que accidentalmente hemos diezmado la población de las mariposas monarca, la hemos reducido al 90% en 2 décadas. No queremos esta situación en la que potencialmente estamos erradicando una especie polinizadora". Y es que además de su belleza, las mariposas monarca tienen una importante función en el equilibrio de la naturaleza.

Hay que añadir el problema de la destrucción de insectos polinizadores, ya que las abejas también se ven afectadas por el potente herbicida de Monsanto. Nye agrega:

Y la otra consecuencia colateral es la agricultura de monocultivo. Enormes áreas de un solo tipo de planta hacen la vida muy difícil para las abejas como polinizadores. Tienen que ir ahí, usar ese único cultivo, y luego ya no hay nada que hacer. Y alguien las mete en un camión y las lleva a otro cultivo y simplemente están muy desgastadas, no pueden manejarlo.

Nye considera, sin embargo, que existen cuestiones positivas con respecto a la modificación genética de alimentos:

Lo bueno es que obtenemos mejores resultados por hectárea o área. En otras palabras, tenemos una agricultura de menos impacto ambiental. Afectamos menos el ecosistema porque producimos más comida en menos tierra. Estamos usando biología para luchar contra plagas y enfermedades, en lugar de química.

Sin embargo, habría que recordar que las consecuencias inesperadas, los accidentes de estos sistemas de cultivo --como la casi extinción de las mariposas monarca-- no han sido del todo medidos y no pueden ser completamente anticipados. Los desequilibrios en los sistemas de cultivo son poco menos que insondables; la pérdida de técnicas ancestrales de cultivo y relación antropológica con la tierra podría ser más grave de lo que se piensa.

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Aunque no lo creas, estos insectos "rugen" como leones (VIDEO)

Ecosistemas

Por: pijamasurf - 07/26/2015

Un equipo de expertos hizo audibles los sonidos emitidos por las chinches, amplificándolos por medio de un dispositivo llamado vibrómetro láser. Este aparato detecta las vibraciones que los insectos producen en las hojas en las que viven
[caption id="attachment_99842" align="aligncenter" width="520"]macrolophus-pygmaeus http://www.naturefg.com/images/c-animals/macrolophus-pygmaeus.jpg[/caption]

 

¿Cuántas cosas imperceptibles para nuestros sentidos no estarán gritando todo el tiempo en todos lados?, es la pregunta que me surge después de escuchar cómo rugen las chinches en un artículo publicado por New Scientist. Y es que, recientemente, Valerio Mazzoni de la Fundación Edmund Mach de Italia y su equipo hicieron audibles los sonidos emitidos por estos insectos, amplificándolos por medio de un dispositivo llamado vibrómetro láser. Este aparato detecta las vibraciones que los insectos producen en las hojas en las que viven.

La especie Macrolophus pygmaeus y Macrolophus costalis (parte de un grupo más grande, mejor conocido como chinches) habita una amplia gama de climas a nivel mundial, y se alimenta de las plagas de los cultivos de hortalizas, tales como pulgones y moscas blancas.

Con este dispositivo se pudieron oír los sonidos generados por estos seres diminutos, que se escuchan similares a los rugidos de los grandes felinos. Estas “llamadas” nunca antes se habían registrado para el caso de los insectos y no hay seguridad de por qué, ni cómo, estos bichos producen aquellos sonidos.

"Cuando uno escucha estos sonidos a través de auriculares se podría pensar que estabas junto a un tigre o un león", dice Mazzoni.

 

El equipo de Mazzoni notó que cuando dos chinches macho se introdujeron en la misma hoja parecían competir en un rugiente dueto. Cuando uno de los insectos "rugía" el otro también lo hacía, aparentemente en respuesta al primero. Esto sugiere que, como en los grandes felinos, los "rugidos" podrían servir para establecer un dominio o atraer a las hembras. Las chinches hembra no parecen hacer tales sonidos.

A diferencia de los rugidos de los grandes felinos, los sonidos producidos por los insectos se transmiten a través del material sólido bajo sus pies, por lo general una hoja, en lugar de por la vibración de las moléculas del aire.

Miles de especies de insectos se comunican a través de tales vibraciones, pero estos "rugidos" se diferencian de cualquier otro ruido de insectos conocido.

Las llamadas contienen una amplia gama de frecuencias de sonido, desde menos de 1 hasta alrededor de 750Hz, lo que les permite propagar el sonido aún más dentro de las hojas sin que éste sea amortiguado. La capacidad de viajar largas distancias es también una característica clave de los rugidos felinos: las llamadas de los leones pueden ser escuchadas a kilómetros de distancia; esto podría significar que los míridos (chinches) utilizan estas señales para anunciar su presencia a otros insectos.

Otra peculiaridad de estos bichos es que sólo parecen ser capaces de "rugir" al caminar. Esto es extraño ya que, para producir este tipo de vibraciones, la mayoría de los insectos tienen que estar detenidos.

La mayor parte de los insectos producen vibraciones por agitación o roce entre las partes del cuerpo, como hacen por ejemplo los grillos. Pero, curiosamente, las chinches parecen crear sus "rugidos" sin vibración o frotación de alguna parte de su cuerpo.

"Debe ser un órgano específico del abdomen lo que produce los 'rugidos'", dice Mazzoni.

"La comunicación por la vibración se ha generalizado durante las interacciones de insectos", dice Caroline Fabre, una entomóloga de la Universidad de Cambridge. "Es probable que se descuban muchos nuevos ejemplos de comunicación vibratoria".

Después de este descubrimiento es inevitable pensar que, en el paisaje, millones de pequeños seres imperceptibles nos están diciendo cosas que no podemos escuchar.