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Los mejores álbums del 2012 para Pijama Surf

Por: pijamasurf - 12/29/2012

Delicatessen audionaútica que hará aún más memorable un 2012 alrededor del cual danzaron fluctuaciones oníricas, vórtices tempestivos y seductoras epifanías: Pijama Surf te comparte lo más fino, musicalmente hablando, de este año.

El 2012 termina y como cada año, en Pijama Surf decidimos enlistar los discos que a nuestro parecer, y sin pretender imponerlos como lo mejor, son los más destacables. Entre miles de producciones musicales de innumerables géneros y subgéneros, los editores de este sitio eligieron, cada uno por separado, aquellos álbums que más grata compañía les aportaron a lo largo de este periodo. Por cierto, aprovechamos para compartirles nuestro recién estrenado podcast musical, Soniricall, cuyos primeros episodios están dedicados, precisamente, a surfear a través de algunos de los más suaves discos del año. Así que sin más preámbulo, a continuación les presentamos ambos listados:

Javier Barros del Villar (@paradoxeparadis)

A principios de este año me tocó reseñar un álbum que indudablemente se perfilaba ya para ser incluido entre lo mejor del 2012 –me refiero a Dreamer, del genial Susumu Yokota–. Aún no terminaba enero y ya había aparecido otra gema sonora, se trataba de la reciente producción del maestro Terry Riley, Aleph, y lo mismo que en el caso anterior, intuí que durante los albores del año, cuando estuviéramos cocinando esta lista, ambos serían mencionados.

El 2012 se va, un año intenso, por momentos turbulento, casi siempre inspirador. Y entre las delicias experienciales que este ciclo nos deja, no podemos omitir una referencia a esa música fresca que nos acompañó durante las dualidades propias de este año, un periodo que se enriqueció con música nueva proveniente de la lucidez de grandes maestros, por ejemplo Brian Eno y Bill Laswell, pero que también marcó el nacimiento de exuberantes y prometedoras propuestas musicales, por ejemplo el 'Infante Terrible de Siberia', Aleph, quien con solo 19 años nos regaló un delirante álbum compuesto por improbables secuencias rítmicas que terminarían enlazando, al menos en un plano, al caos con el cosmos.

No fue fácil, pero acá mi selección de los 10 discos más enriquecedores de este 2012:

10. Zombie Zombie - Rituels D’un Nouveau Monde

 
9. Future Sound of London - Environments 4

 
8. Terry Riley - Aleph

 
7. The Cinematic Orchestra - In Motion # 1
 
6. Peter Dundov - Ideas from the Pond 

 
5. Aleph - From Chaos to Cosmos

 
4. Peaking Lights - Lucifer

 
3. Bill Laswell - Means of Deliverance

 
2. Ricardo Donoso - Assimilating the Shadow

 
1. Susumu Yokota - Dreamer

 
* Menciones honoríficas para Lux, de Brian Eno, un álbum diseñado para cultivar foto-hortalizas, Aimlesness de DNTEL, Degiheugi con su triphop etno-astral y su romanticismo vintage en Dancing Chords and Butterflies, America del eterno niño problema del sonido, Dan Deacon, a la efervescente esoteria pop de Black Moth Super Rainbow, con su album Cobra Juicy, y finalmente a Dersu Uzala, por la tibia coquetería que lograron imprimir en Tempus Fugit.   

 

Aleph de Portales (@alepholo)

Resulta odioso compilar listas supuestamente de los mejores discos del año, pero también es indudable que estas listas resultan útiles en el ejercicio perenne que ha desarrollado Internet de buscar nueva música. Solo en este espíritu de compartir música, y posiblemente aportar al soundtrack de nuestras vidas, anoto aquí algunos de los discos que acompañaron con mayor gracia, intensidad e imaginación este 2012. La lista tiene un claro sesgo a la música electrónica, un reflejo del escucha y de la búsqueda de abstracciones.  En la lista, en la cual el orden es solamente una convención,  figuran el début de Christian Loeffler con un tech-house atmosférico reminiscente de Pantha du Prince;  Aunque solo con un LP, Burial prueba que quizás sea la figura más influyente de la música electrónica en el últimos tres años. En su segundo álbum de lo que el mismo llama "morning trance", el brasileño Ricardo Donoso refrenda una sublime producción de melodías hipnóticas sin beats; el rock psicodélico de Tame Impala renueva sonidos de rock clásico con una formidable frescura ; Motion Sickness of Time Travel es otro de los débuts con un ambient reflexivo y por momentos celestial; Schaleton, con un álbum doble experimental que es una lúcida pesadilla metafísica; Petar Dundov en los controles espaciales crea un minimal cosmic disco que extrae del pantano flores de loto; Wolfgang Voigt, el cofundador de Kompakt Records, está ya en otra liga dentro de los productores de techno, haciendo ahora música clásica que cuestiona la naturaleza misma de la producción electrónica; la compilación de Outliers sonoriza, liderado por Deru, los paisajes mágicos de Islandia con uno de los mejores discos de IDM en los últimos años; y el maestro Susumu Yokota con Dreamers muestra porque es uno de los exponentes más finos de la música contemporánea.

10.- Christian Loeffler -A forest

 9.-Burial -Kindred

8.Ricardo Donoso -  Assimilating the Shadow

7.-Tame Impala -Lonerism

6.- Motion Sickness of Time Travel -Motion Sickness of Time Travel

5.-Shackleton- Music for the quiet hour/ The drawbar organ

4.-Peter Dundov-Ideas from the Pond

3.-Wolfgang Voigt- Rückverzauberung 6

2.-Outliers- Vol I Island

1.Susmu Yokota- Dreamers

* Menciones honoríficas para las producciones del 2012 de Holy Other, Chromatics, Brian Eno, Pillow Talk, y en un género que tal vez deberíamos de incluir el año que sigue, el mejor set: Poolside- Season Changes

¿Por qué tenemos memorias irrastreables o extraños pensamientos espontáneos?

Por: Javier Barros Del Villar - 12/29/2012

La súbita aparición de memorias distantes o pensamientos absolutamente fuera de contexto son dos más de múltiples misterios de la mente humana.

 

Imagen: Jason Collin

La mente humana tiene, sin duda, un diseño tan apasionante como complejo. Y debido a lo anterior aún mantiene, quizá para nuestra fortuna, múltiples misterios frente a cualquier análisis racional que podamos aplicarle. Así, sobre esta enigmática pasarela, desfilan los deja vus, los sueños lúcidos, los presentimientos, etc. Y a este delicioso bestiario de intrigantes fenómenos podríamos agregarle un par: el surgimiento espontáneo, y en flagrante descontextualización, de pensamientos y memorias que, o bien son prácticamente irrastreables dentro de nuestro acervo consciente, o simplemente se presentan como pinceladas inexplicables –pulsos intra-comunicativos que parecieran no tener justificación de ser–.

Por este par de fenómenos me refiero a recuerdos paradójicamente olvidados que de pronto se manifiestan sin un detonador que desate su re-existencia, a pensamientos 'ridículos', como por ejemplo de pronto pensar en el vuelo de un ave, cuando ninguna de las circunstancias del momento parecen ameritarlo, o apuntar la mente hacia un elemento fuera de lugar, como por ejemplo un espárrago durante una junta de negocios, sin tener hambre de por medio, o sin haberle dedicado un lugar en tu mente desde hace largo tiempo –lo cual aumenta la extravagancia de su presencia pues no existe antecedente autobiográfico que arroje luz sobre su rastro–.  

A pesar de que no todas las personas experimentan este tipo de mensajes 'aleatorios', conocidos como mind pops en inglés, psicólogos han detectado que la mayoría recibe este tipo de memorias involuntarias aproximadamente una vez cada día. Y de acuerdo a un estudio realizado por (Kvavilashvili y Mandler) en 2004, estas suelen manifestarse durante actividades rutinarias, por ejemplo caminando en la calle o haciendo labores de limpieza doméstica. Según este par de investigadores, en muchos casos este tipo de memorias puede rastrearse, inclusive a estímulos recientes, pero que sencillamente no son registrados en el plano de la conciencia.

"... mientras arrojaba una bolsa de basura en un contenedor la palabra 'Acapulco' súbitamente emergió en su mente, y como LK no tenía idea de que significaba o cual podría ser su procedencia, recurrió a un familiar para intentar resolver el misterio. Para su sorpresa resultó que la palabra Acapulco había sido mencionada en la televisión, durante un noticiario que ella había visto 45 minutos antes" 

Si bien el caso  aquí citado resulta un tanto burdo por la simpleza, de acuerdo con Kvavilashvili y Mandler este mismo patrón ocurre con asociación de ideas, es decir, si en algún momento recibes, inconscientemente un estímulo relacionado, por ejemplo, con las fiestas navideñas, tal vez una hora después podrías alojar de forma espontánea la improbable melodía de un distante villancico, a pesar de que en ese momento nada justifique, aparentemente, su aparición.

Lo anterior, en caso de que realmente explique el fenómeno de los mind pops, nos remite a la hipertsofisticación de nuestra mente: planos paralelos de pensamientos que varían de acuerdo a contextos puntuales, pero también a las casi infinitas asociaciones que los elementos de un cierto escenario pueden detonar a través de los campos de la memoria –como una especie de multiengranaje holográfico funcionando a tiempo real pero, simultáneamente, hackeando la noción lineal del tiempo espacio–.

Por otro lado, y sin intentar derrocar la hipótesis de Kvavilashvili y Mandler, en lo personal este tipo de fenómenos me remite, inevitablemente, a la existencia de 'mantos' de información compartida –delineados elegantemente en modelos como la Nóosfera, propuesta por Teilhard de Chardain, o los campos morfogenéticos, de Rupert Sheldrake. Más allá de la verdadera explicación de estas memorias aleatorias, creo que es un fenómeno que encarna un útil recordatorio: nuestras conciencias están inmersas en un permanente e intenso intercambio de información, ya sea sensorial, histórica, racional, deductiva, estética, etc. Estamos esencialmente diseñados para recibir, procesar, y transmitir data, en un delicioso ejercicio que no es coartado por las leyes tradicionales de la física –me refiero a que está transmisión de información puede concretarse más allá del tiempo, el espacio, o la voluntad–. Y avanzando un paso más allá en esta especie de romántica, pero no por eso descartable, hipótesis, parece que estamos, una vez mas, ante un pretexto para postular, la unidad como máximo modelo de este universo: el reconfortante mantra 'todos somos uno'–y nuestra conexión con lo 'demás' es tan sólida que sus efectos toman por asalto hasta lo más íntimo e individual de nuestra vida: las memorias y los pensamientos.

Twitter del autor: @paradoxeparadis