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El nuevo disco de The Cinematic Orchestra reafirma la vanguardista elegancia de este proyecto británico; In Motion #1 bien podría considerarse entre los mejores albums de lo que va del 2012.

portada nuevo album cinematic orchestra in motion 1

La cartografía rítmica de The Cinematic Orchestra se encuentra más allá de cualquier aduana. Su estilo bien definido, con sabor a sueño lúcido, y la comunión de sus integrantes con una identidad forjada a lo largo de trece años, hacen de este uno de los proyectos musicales más refinados de la última década. Una de las principales virtudes de esta banda fundada por Jason Swinscoe es que tiene la habilidad suficiente para disolver las fronteras entre la composición y la interpretación –resonando con el linaje de los grandes jazzistas que componían mientras tocaban en público. Pero en el caso de TCO la improvisación de su faceta jazzera se entrelaza con un fondo de samples y remixes en tiempo real, dinámica que termina desdoblándose en un recorrido de tierna sensualidad.  

In Motion #1, el album recién estrenado por estos británicos, nos da la llave a un espacio de épica dulzura –donde copulan sombras con hadas en un intercambio francamente cinematográfico. Fade ins melancólicos, empapados de ritmos electro-orquestrales, transmutan en situaciones que renuevan el aliento gracias a vanguardistas destellos de jazz . Una vez más, como suele suceder con ellos, The Cinematic Orchestra penetra nuestro ombligo emocional (como si fuésemos parte de un noble experimento), y justo en el momento en que estamos fundiéndonos con una especie de lluviosa transparencia, tienen para reanimarnos una flor escondida. 

En lo personal TCO me genera un particular encanto (literalmente hablando). Y aunque In Motion #1 no me parece la mejor de sus obras, al escucharlo en este momento por quinta vez confirmo que no desentona en lo absoluto con su línea más elegante. En síntesis, Swinscoe y compañía nos regalan con este album otro mapa sonoro para pasear por un jardín semi-salvaje durante un día lluvioso de verano. 

Twitter del autor: @paradoxeparadis / Lucio Montlune

 

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Neurocientíficos encuentran evidencia empírica para demostrar la veracidad del psicoanálisis

Por: pijamasurf - 06/24/2012

Aunque en años reciente el psicoanálisis ha perdido prestigio frente a los descubrimientos realizados por la neurociencia, es justamente esta disciplina la que ofrece algunas pruebas empíricas para demostrar la veracidad de la teoría asentada por Sigmund Freud.

El psicoanálisis ha estado desde sus inicios envuelto en la polémica, lo mismo como teoría que como práctica, debatiéndose entre la charlatanería que señalan algunos y la veracidad de sus postulados que se confirman en el consultorio del analista.

Y si bien durante varios años gozó de popularidad y prestigio, desde hace poco ha caído en decadencia, particularmente por el auge que ha alcanzado la neurociencia y los descubrimientos realizados sobre la estructura neuronal del ser humano.

Paradójicamente, la confirmación de que la teoría psicoanalítica puede tener un sustento real y empírico, proviene justamente de la neurociencia.

Howard Shevrin, profesor emérito del Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Michigan, presentó los resultados de un experimento en el que 11 personas con desórdenes de ansiedad recibieron terapia por parte de un psicoanalista, registrando las palabras que, conforme al procedimiento habitual, condensan los conflictos del analizado.

Shevrin y su equipo utilizaron luego estas palabras para presentarlas como un estímulo subliminal a cada voluntario, al tiempo que estos se encontraban conectados a un sistema de electrodos que reconocía las reacciones de su cerebro.

El experimento demostró que, por la respuesta del cerebro, las palabras señaladas, obtenidas únicamente a través de la terapia psicoanalítica, se encontraban íntimamente relacionadas con el inconsciente de los individuos, particularmente con sus conflictos y síntomas de ansiedad.

“Solamente cuando las palabras del conflicto inconsciente se presentaron inconscientemente el cerebro fue capaz de verlas conectadas. Lo que el análisis junta en las sesiones de entrevista cobra sentido en el cerebro solo inconscientemente”, afirma Shevrin.

El investigador reconoce además que es posible desarrollar una ciencia interdisciplinaria que, con elementos de la neurociencia y la psicología cognitiva, tenga como base la teoría psicoanalítica.

[Science Daily]