*

El «shrekking» se ha vuelto viral en TikTok y X: salir con alguien “menos atractivo” esperando más atención. Te explicamos qué significa, por qué lleva el nombre de Shrek y qué revela sobre las relaciones modernas

El shrekking se ha vuelto viral en redes. La idea es sencilla: salir con alguien considerado menos atractivo, con la esperanza de que esa persona te trate mejor. El nombre proviene de Shrek, el ogro de la cinta homónima (Andrew Adamson y Vicky Jenson, 2001) que demuestra que la apariencia no define el valor de alguien.

Lo que comenzó como un experimento social en TikTok y X ha generado debate. Para algunos, es una manera de desafiar los estándares de belleza y mirar más allá de la superficie. Para otros, refleja expectativas poco realistas y puede transformar relaciones en dinámicas basadas en gratitud o conveniencia, en lugar de afecto genuino.

Más allá de la polémica, el Shrekking abre la puerta a una pregunta fundamental: ¿qué buscamos en los demás y por qué? Elegir a alguien por su apariencia o por cómo creemos que nos tratará revela mucho sobre nuestros miedos, deseos y la manera en que medimos el valor de quienes nos rodean.

@naciongamer.oficial

#Shrekking, la nueva #tendencia en #citas que es tan #tóxica como agua de pantano #Shrek #RelacionesTóxicas #Dating #Trend Vox: @robertovartt

♬ sonido original - Nación Gamer

Lo interesante es preguntarse qué tan nuevo es realmente este fenómeno. Las redes sociales lo han bautizado con un nombre llamativo, pero en el fondo, se trata de una idea que ha circulado durante años: la creencia de que alguien “menos atractivo” estará más dispuesto a esforzarse en una relación. Lo que antes era un prejuicio dicho en voz baja, hoy se masifica y se viste de tendencia viral.

Ahí radica la fuerza, y por supuesto, el riesgo, de las plataformas digitales: toman viejos prejuicios, los simplifican en etiquetas pegajosas y los esparcen hasta que parecen fenómenos inéditos. Sin embargo, bajo esa capa de novedad, lo que queda al descubierto es nuestra forma de relacionarnos con los otros, atravesada por inseguridades, expectativas y estigmas estéticos.

Si algo deja claro esta tendencia es que la atracción física no lo es todo. Las relaciones que perduran se construyen sobre respeto, empatía y atención mutua. Y tal vez, solo tal vez, el Shrekking no sea sobre quién es “menos” o “más” atractivo, sino sobre cómo nos acercamos a los otros y lo que se espera de los vínculos interpersonales.


También en Pijama Surf: El hombre performativo: de TikTok a Goffman, Descartes y Debord


Imagen de portada: «Sherk» (Andrew Adamson, Vicky Jenson2001)