*

El “me-mooning” o turismo en solitario crece con fuerza en 2025, especialmente entre mujeres y jóvenes que buscan bienestar, autodescubrimiento y conexión cultural.

Las generaciones más jóvenes, como los Millennials y los Gen Z optan cada vez más por realizar viajes en solitario. Atrás está quedando el planear un viaje con amigos y/o familia, hacer maletas, coordinarse, buscar las opciones más accesibles de transporte, alojamiento y alimentos, para dar paso a una modalidad, que si bien, no era nueva, sí ha ganado terreno en los últimos años. 

El llamado “me -mooning” o viajes en solitario es una tendencia turística que está en auge particularmente en 2025. Esta forma de viajar, tiene su centro en buscar el bienestar personal y el redescubrimiento individual. Más ad hoc a los valores de la hipermodernidad, –donde prevalece el hiperindividualismo– está impulsada especialmente por las generaciones más jóvenes, pero también por las mujeres de un amplio rango de edad, lo que pone de relieve un cambio profundo en las prioridades de los viajeros globales.

Según el Informe de Tendencias de Viajes Globales 2024 de American Express, el 76 % de los millennials y la generación Z tienen planes de viajar solos; el 57% es más propenso a realizar una escapada de fin de semana en solitario, mientras que casi un tercio afirma preferir viajar solo a una ciudad desconocida. 

Para Santiago Rey, CEO de Wander Cabins, un proyecto que conecta el entorno natural con el hospedaje sustentable, “el auge de los viajes en solitario responde a una necesidad creciente de reconectar con uno mismo. Hoy más que nunca, viajar se ha convertido en una herramienta de salud mental. Se trata de encontrar ese ‘tiempo para mí’ y vivir experiencias auténticas”. 

 

De acuerdo con el más reciente informe de Hilton, cerca del 34% de las personas encuestadas piensa realizar un viaje en solitario antes de que termine 2025. La frecuencia de este tipo de experiencias resulta aún más clara cuando se observa que casi la mitad de los participantes en el estudio ya viaja solo de manera habitual, con una notable inclinación entre millennials y la generación Z.

En el caso de las mujeres, la preferencia se intensifica. Datos de la agencia HotelPlanner señalan que más de la mitad de las jóvenes de la generación Z está interesada en viajar sola al extranjero, muchas de ellas inspiradas por influencers y personalidades que comparten sus travesías en redes sociales.

Por su parte, el portal Statista reporta que, en 2024, el perfil más común del viajero solitario estuvo compuesto por mujeres de entre 30 y 45 años. Este grupo representó la mayoría de las reservas y priorizó experiencias centradas en la autonomía, el autodescubrimiento y la posibilidad de sumergirse en la cultura local. Además, los beneficios personales parecen contundentes: ocho de cada diez viajeros declararon haber mejorado su confianza y habilidades para enfrentar situaciones nuevas, mientras que otros subrayaron el valor de las relaciones humanas que surgieron en el camino.

La tendencia también evidencia una búsqueda de espacios seguros y de contacto íntimo con la naturaleza. Iniciativas como Wander Cabins se posicionan como referentes de este tipo de experiencias, ofreciendo hospedaje sustentable, privacidad y escenarios propicios para la introspección y la desconexión digital.

 

México, sin embargo, enfrenta ciertos retos en este nicho. Persisten percepciones de inseguridad, así como la necesidad de adaptar mejor la infraestructura turística y diseñar estrategias de promoción dirigidas a quienes viajan solos. Aun así, el país sigue atrayendo a este perfil de turistas, que encuentran en sus paisajes naturales y culturales una oportunidad para vivir un viaje profundo y personal.

Con la creciente conversación sobre salud mental y bienestar, el llamado “me-mooning” apunta a redefinir la manera en que entendemos el turismo. Más que un simple desplazamiento, se trata de un viaje hacia el interior, donde la experiencia individual se convierte en el verdadero destino.


También en Pijama Surf: Estos son los elementos que hacen un viaje perfecto e inolvidable (ESTUDIO)


Imagen de portada: Cortesía