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Vox Populi, Vox Dei: Billie Eilish, una apuesta por la libertad creativa y la autenticidad

Arte

Por: Javier Chávez - 09/29/2020

Si eres un escéptico de lo popular, esto no es para ti

Si eres un escéptico de lo popular, esto no es para ti.

A nivel popular, el 2019 fue sin duda alguna el año de Billie Eilish, proyecto que corre a cargo de la joven adolescente Billie y su hermano Finneas. Billie Eilish es un proyecto que se construye bajo el cuidado de ambos y que vino a proponer algo diferente al gusto popular.

El progreso del arte ocurre con pequeños pasos y, sí, tiene que ver en gran parte con la libertad y habilidad del artista para elegir sus sonidos. Aunque, a decir verdad, ya ha habido varios artistas a los que se les puede dar el mérito de proponer "nuevos sonidos" al pop. Ahí tenemos el caso de Rosalía: propuso nuevos sonidos, pero musicalmente es muy débil, es un proyecto que únicamente atrae por su "apariencia sónica": la sustancia de su música es inconsistente. Pero, ¿a qué me refiero con todo esto?

Es importante entender que en la música, la base de todo –y por lo tanto la prioridad, incluso antes de la propuesta sónica– es lograr una buena construcción musical, una buena interacción entre los elementos, logrando formar una unidad, no un sinsentido de sonidos propositivos. Es imposible calificar una canción como buena si este paso es omitido. Así, Billie no sólo viene a incorporar nuevos sonidos al pop, sino que lo hace a través de una buena construcción musical. Vale la pena destacar la habilidad de Finneas para producir pop y, dentro de lo que cabe, lo claro que tiene el sonido de este proyecto.

Y digo dentro de lo que cabe porque la carrera de Billie Eilish es algo que apenas comienza. Billie Eilish cuenta con un EP (don't smile at me) y un LP (WHEN WE ALL FALL SLEEP, WHERE DO WE GO?), y aunque en ambos ya hay mucho sonando bien y presentando cosas interesantes, creo que esto puede llegar aún más lejos (y no me refiero a fama, ni charts; hablo en materia de lo musical y, ¿por qué no?, en materia de lo artístico).

 

don't smile at me

Este proyecto, evidentemente, oscila entre lo pop-alternativo y el hip hop/trap, desde su primer EP. Y es que, dentro de sus gustos, por un lado, Billie Eilish también forma parte de esta generación de canciones pop, ya bastante escuchadas (basta con entrar a cualquier tienda departamental de ropa adolescente para entender a lo que me refiero), ejemplo que queda aún más claro al escuchar sus canciones "watch", "party favor" u "ocean eyes".

Pero, por otro lado, tenía "COPYCAT", que es donde está esencialmente su propuesta. Su primer trabajo, don't smile at me, muestra claramente que Billie Eilish se debatía entre ser una copia de sus ídolos o expresar su gustos de manera propositiva y, sobre todo, genuina, ambas cosas muy diferentes. En la canción "bellyache" se escuchan estos dos sonidos de los que hablo.

Si el proyecto no hubiese sido manejado con responsabilidad, y sobre todo con claridad, habría quedado ahogado entre el montón, hubiera pasado a ser tan sólo la sombra de cualquiera de estos proyectos, que suenan básicamente igual: Lorde, Florence and the Machine, Lana del Rey, etc. Probablemente sí habría tenido algunos éxitos, pero se habría apagado rápidamente, cosa que no ocurrió.

Billie Eilish logra captar la atención y el interés de la gente, aun más allá del público popular, porque su sonido, repito, es genuino. 

 

WHEN WE ALL FALL ASLEEP, WHERE DO WE GO?

Este es el primer trabajo de larga duración de la artista. En este LP se percibe tanto a Billie como a Finneas más confiados y libres; es claro que disfrutan haciendo música. Y sí, obviamente trabajan bajo el pop porque ahí encuentran los sonidos que son de su agrado, pero realmente no se preocupan por entregar canciones que funcionen ante el gusto popular. De hecho en este disco se aventuran a definir un poco más su personalidad musical. Esta personalidad está presente de manera más sutil, por un lado, en canciones como "all the good girls go to hell", "wish you were gay" y, por el otro, en canciones más electrónicas como "my strange addiction" e "ilomilo" (por mencionar sólo algunas).

Y es que, si estamos hablando de lo popular, este es un trabajo por encima del promedio. Se nota que se sabe lo que se está haciendo. Hay un deseo creativo genuino. WWAFA, WDWG? logra ser un disco musicalmente bien hecho, con libertad creativa.

Libertad que es manejada de manera responsable y coherente –sólo porque únicamente así es como se puede proponer algo en el arte–. 

Billie Eilish nos da a probar un poco de algo que, esperamos, tenga continuidad y que eventualmente adquiera más y más madurez. Ya han llamado la atención de muchos. Hay grandes expectativas –al menos de mi parte– por ver hasta dónde puede llegar este dúo. Ojalá no se conformen con tan poco. Porque en general muchos artistas, luego de tener un disco tan aclamado, se conforman con eso y dejan de poner esfuerzo y entrega en sus trabajos. Existe este gran peligro ante recibir una ovación tan grande en tu primer LP, pero ciertamente, es un obstáculo que se tiene que pasar.

Por el momento, "everything i wanted", el sencillo del dúo que precede al primer LP, me parece una buena continuación su trabajo.

El tiempo, y sobre todo su trabajo, ya nos lo dirán. Por el momento, Billie Eilish apenas va comenzando.

 

Twitter del autor: @JavienLaNube


 

Encuentra en este enlace la entrega anterior de esta columna: Vox Populi, Vox Dei: Justin Bieber y la búsqueda de un propósito

 

Imagen de portada: crommelincklars, CC BY 2.0 (Wikimedia Commons)