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Horario de invierno 2018: esta noche se atrasan los relojes 1 hora (y debería ser la última vez que se hace)

Ciencia

Por: pijamasurf - 10/27/2018

El horario de invierno es el horario "natural" o tradicional (y debería ser permanente)

Este 28 de octubre se llevará a cabo el ritual anual de cambiar de horario de regreso al llamado horario de invierno, que es en realidad el horario natural, o al menos el horario que se había seguido por siglos. A las 02:00 de la mañana el reloj se cambiará a la 01:00 de la mañana, y así "ganaremos" 1 hora de luz en la mañana. 

En las últimas décadas, el cambio de horario ha sido efectuado en numerosos países del mundo siguiendo una supuesta idea global de ahorro de energía y de aumento de producción, sin considerar los biorritmos de las personas y lo que se conoce como la cronobiología. Sin embargo, esta tendencia está claramente cambiando, ya que en años recientes algunos países en Sudamérica han desechado el cambio de horario, y este año la Unión Europea ha anunciado que dejará de hacer el cambio de horario en su bloque de países partir de octubre de 2019.

En líneas generales, los beneficios económicos del cambio de horario han sido poco contundentes y, a la par, se han registrado ciertos indicios de que puede tener efectos negativos en la salud -lo cual es sintomático de nuestra era, en la que la economía se antepone a todo, incluso a la salud más básica-.  

El principal problema está en que los ciclos circadianos que regulan la producción de diversas hormonas como la melatonina, encargada principalmente del sueño, se encuentran determinados por la luz solar, por lo que un aumento de ésta durante el día puede ocasionarnos insomnio, agotamiento, irritabilidad y desorientación. Recientemente, la revista BMC Biology estudió las reacciones metabólicas de 55 mil personas durante el cambio de horario y encontró que sus ritmos circadianos nunca lograron asimilarlo, es decir que no se trata de sólo "unos cuantos días" en lo que nos acostumbramos, sino de poner a nuestro metabolismo en una situación de estrés constante. Asimismo, se han registrado aumentos de accidentes en los días posteriores al cambio de horario, y otros efectos colaterales negativos.

Existe mucha información que resalta la importancia de la regularidad cronobiológica, del equilibrio entre los ciclos de la naturaleza y los ciclos del cuerpo humano, mientras que la información a favor del cambio de horario es muy endeble. Por ello, esperamos que países como México sigan la tendencia de los países europeos y en los siguientes años veamos la desaparición de este moderno rito secular que le da una dimensión artificial a la realidad. 

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Oncólogo ganador del Pulitzer explica por qué ni siquiera deberíamos pensar en clonar humanos

Ciencia

Por: pijamsurf - 10/27/2018

Siddhartha Mukherjee, uno de los científicos más influyentes en el mundo, cree que clonar humanos, aunque es algo al alcance de la ciencia, sería una pésima idea

Siddhartha Mukherjee es un médico oncólogo que ha forjado una carrera también como escritor -algunos lo comparan con Oliver Sacks-.  Su libro sobre el cáncer, The Emperor of All Maladies: A Biography of Cancer, le valió ganar el Premio Pulitzer. Recientemente, el investigador indio-estadounidense escribió The Gene: An Intimate History. En los últimos tiempos, el interés de Mukherjee se ha centrado en la terapia genética. Mukherjee ha dicho que en el futuro próximo, las células serán lo que hoy son las pastillas.

En una interesante entrevista con El País, Mukherjee habló sobre estos temas y respondió a la pregunta sobre la clonación con una respuesta que merece citarse: 

Está al alcance de la ciencia, por eso la pregunta ya no es si es posible, sino si debe hacerse. Mi respuesta es no: los seres humanos no deben ser clonados. La capacidad desestabilizadora que tendría esto sobrepasaría cualquier logro técnico. Que la tecnología capaz de redefinir lo que significa un ser humano sólo esté disponible para quien puede pagarla es aún más desestabilizador que clonarlo. La genética ha sido siempre un territorio sagrado, fuera del alcance del dinero. Vivimos en una sociedad dividida por él. Pero que esa desigualdad pueda alterar también la genética sobrepasa lo que somos.

En la misma entrevista, Mukherjee menciona que él no es religioso, por lo cual su respuesta se da en términos pragmáticos y desde una ética secular. Es cierto, señala, que en una sociedad sin desigualdades y con una integridad ética muy superior a la nuestra, la clonación sería muy útil para resolver problemas médicos. Pero esto es algo demasiado alejado de nuestra realidad, por lo cual ni siquiera merece considerarse. A la pregunta de si tendría un tercer hijo para salvar a una de sus hijas con el órgano del recién nacido, contestó:

No. He dedicado mucho tiempo a analizar los genes y creo que ese uso destroza algo fundamental de lo que es un ser humano, que es siempre único. La nueva ciencia genética, embriológica y de clonación hace tambalear los límites de lo que es humano. Llegan las preguntas incómodas.

Al destapar el canal de la clonación surgen temas que no sólo son incómodos sino peligrosos, pues resulta casi inevitable poner sobre la mesa la noción de eugenesia. Este es un tema ético que, por otro lado, está siendo planteado por Yuval Noah Harari, con su idea de que la tecnología casi seguramente será usada por una élite para aumentar su número y separarse del grueso de la humanidad. En otra entrevista, Mukherjee había dicho:

Es un peligro real al que nos estamos enfrentando. Podemos crear una clase alta y una clase baja genéticas en función de si tienes acceso a las tecnologías y puedes determinar el futuro de tus hijos. Si los más ricos se lo pueden permitir dentro de 20 años, se puede abrir una brecha importante. Aún no sabemos lo suficiente. Cuando se abra del todo la caja, es una posibilidad muy real.

El oncólogo señaló también que el diagnóstico genético, si bien podría ser una solución médica, conlleva también diversos problemas sociales. Saber que tendremos una enfermedad puede ayudarnos a alargar la vida pero, por otro lado, estar marcado desde pequeño puede implicar numerosos perjuicios. Sobre el cáncer dijo que debemos "dar un paso atrás. Tener en cuenta el contexto del cáncer: las costumbres del enfermo, el estado anímico, la alimentación..., información que los médicos y los pacientes deberíamos compartir". Esto para evitar, en la medida de lo posible y lo prudente, el "veneno" al que son sometidos algunos pacientes que, no obstante, en algunos casos es un veneno indispensable-. 

Y una joya: antes de permitir que sus hijas tuvieran un teléfono móvil, Mukherjee les pidió que leyeran dos libros: 1984 y Rebelión en la granja.