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Día de Muertos: Memento mori y el simbolismo de las calaveritas de azúcar

AlterCultura

Por: pijamasurf - 10/03/2018

La muerte dulce que nos recuerdan las calaveritas

Todas las culturas han celebrado y venerado a sus muertos, pero esto llegó a un nivel especial en el caso de las culturas precolombinas. Sabemos, por ejemplo, que en el calendario mexica se tenían seis diferentes fechas dedicadas a los muertos. Lo que hoy celebramos como el Día de Muertos, es un sincretismo de las viejas prácticas precolombinas con las tradiciones católicas coloniales. Se cree que la celebración que se transformó en el actual  Día de Muertos era en realidad un festejo de todo 1 mes que se dedicaba a la deidad de la muerte, Mictecacíhuatl, que el arte popular ha transformado en La Catrina. Actualmente esta celebración, con todo su color e ingenio artístico, es considerada Patrimonio de la Humanidad.

Una de las cosas que más llaman la atención en este caso -al menos para los extranjeros- es la costumbre de comerse calaveritas de azúcar, pues a algunas personas les parece un acto mórbido o tétrico, o incluso un oxímoron (que coloca en una relación paradójica al sujeto: vivir de la muerte). Se cree que esta costumbre reemplazó la tradición que tenían ciertas culturas precolombinas de mantener con ellos los cráneos de los muertos. En el caso de los mexicas, existía la tradición de los tzompantlis, altares con la base decorada con cráneos tallados en piedra y estacas en la zona superior para ensartar la cabeza de los sacrificados. Se ha teorizado que esta práctica subyace en el fondo simbólico de las tradiciones, si bien, obviamente, con una reemergencia folclórica mucho más colorida y menos sanguinaria. La muerte se vuelve dulce en la tradición del Día de Muertos que conocemos. Y esta es la particularidad que llama tanto la atención: que por el talante del mexicano, la muerte deja de ser sólo triste y trágica, y se convierte en alegre y creativa. 

Esta presencia de las calaveritas de azúcar ha sido también asociada con la idea de Memento mori, esto es, un recordatorio de que vamos a morir y de que debemos saber morir. Recordar la muerte ha sido un recurso filosófico y espiritual para numerosas tradiciones. Tenemos por ejemplo a Sócrates, para quien la filosofía es un entrenamiento para la muerte, o el caso de los monjes budistas que meditan contemplando cuerpos muertos o imaginando su propia muerte para, de esta manera, motivarse a practicar y no desperdiciar "la preciosa vida humana".

Normalmente, la frase latina Memento mori se traduce como "Recuerda que morirás", pero literalmente significa "Recuerda morir". Aunque la diferencia es sutil, es significativa, como ha notado David Bentley Hart, experto en lenguas antiguas. La calaverita de azúcar o las calaveras que en el pasado algunas personas mantenían en su escritorio no sólo nos recuerdan la muerte que vendrá, sino la muerte que ya está sucediendo. El Memento mori es también un aprender a morir en el presente. Simone Weil escribió: "La muerte es lo más precioso que se le ha dado al hombre. Por esa razón hacer un mal uso de la misma constituye una impiedad suprema... Tras la muerte, el amor".

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Conoce a los miembros de una secta brasileña que creen ser extraterrestres que han reencarnado como humanos

AlterCultura

Por: pijamasurf - 10/03/2018

La gente de Vale do Amanhecer se considera la nueva reencarnación de una civilización de extraterrestres que lleva 32 mil años visitando la Tierra

Cerca de la ciudad de Brasilia se erige el Vale do Amanhecer, uno de los principales centros del new age en Brasil. Esta comunidad se encuentra dentro de la ciudad de Planaltina, a 1 hora de la capital. En el "Valle del Amanecer" viven unas 10 mil personas que profesan un culto basado en un sincretismo de las religiones más seguidas del mundo, la cual además incorpora una creencia en extraterrestres, naves espaciales y canalizaciones interestelares.

La revista National Geographic presenta una interesante muestra de las personas que forman esta secta, cuyas autoridades visten como emperadores intergalácticos. Las fotos de Gui Christ son una rara muestra de esta comunidad. El fotógrafo dijo haber sentido una energía muy peculiar al tomar las imágenes. 

El lugar se ha vuelto popular por sus médiums o psíquicos que reciben visitas de fuera. Los médiums se consideran expresamente reencarnaciones de una civilización extraterrestre de gigantes, que supuestamente aterrizó hace 32 mil años en la Tierra y que ha estado regresando a nuestro planeta a través de ciertas intervenciones dentro de ciertas culturas, como los mayas, los egipcios, los griegos, etc., presumiblemente encarnando como maestros espirituales. La mitología del Vale Do Amanhecer explica que estos gigantes extraterrestres o "equitumans" se establecieron inicialmente en los Andes y están enterrados en el lago Titicaca, el cual fue poéticamente formado por una lágrima de la estrella de donde provienen.

Los pobladores actuales creen que son la más reciente camada de seres encarnados de esta civilización extraterrestre, y se hacen llamar "los jaguares". La comunidad fue establecida desde 1959 por la Tía Neiva, quien trabajaba como conductora de camiones de carga durante la construcción de Brasilia, cuando fue visitada por espíritus extraterrestres. Según Neiva -quien murió en los años 80 del siglo pasado-, un espíritu llamado Pai Seta Branca (que es la reencarnación de San Francisco de Asís) guía a "los jaguares". El grupo asegura que tienen hasta 800 mil seguidores en todo el mundo y 600 templos en diferentes partes del orbe. Según diversos académicos, esta podría ser la "religión" que más rápido está creciendo en Brasil.