*

X

¿Podrán los aficionados mexicanos controlarse y no gritar "puto" en el Mundial, luego de nueva multa y advertencia?

Sociedad

Por: pijamasurf - 06/19/2018

¿Podrán controlarse los mexicanos y no dedicar su particular mentada al portero rival? En caso de no hacerlo, la FIFA amenaza con sanciones más importantes que una simple multa

Ante la euforia por la sorpresiva actuación de la Selección Mexicana, que venció a Alemania en su debut en la Copa Mundial Rusia 2018, una sombra pende sobre el fútbol mexicano: el inexpugnable grito de "puto" que se le dedica al portero rival en los saques de meta. Este grito, que se ha convertido en un distintivo de la afición mexicana, le ha costado una nueva multa a la selección -la onceava en su historia-. En este caso, una cifra casi simbólica de 10 mil francos suizos (o 204 mil pesos). Sin embargo, la FIFA ha advertido que podrían agravarse las sanciones.

Se ha empezado a especular que incluso, de seguir repitiéndose, esto podría llegar a costarle puntos en la mesa a la Selección, lo cual sería el más grande desastre de la historia del fútbol mexicano. Aunque es muy poco probable que esto suceda, se tiene contemplado que en los próximos partidos los aficionados podrán ser sacados del partido e incluso vetados de la Copa del Mundo. Es probable que hasta que no se tengan sanciones más fuertes, los incorregibles aficionados difícilmente dejarán de rebelarse y seguirán gritando "puto", un amague que parece ya parte de la idiosincracia mexicana.

Si bien es discutible si el grito "puto" es realmente homofóbico o no -en el sentido de que la palabra "puto" tiene diversos significados coloquiales según el contexto, uno de los cuales obviamente es homofóbico-, lo que es evidente es que entra en una ambigüedad que puede ser ciertamente ofensiva, y lo que es indudable es que es una vulgaridad, y aún más vulgar es que algunas personas defiendan esta manifestación como parte de la cultura popular mexicana, como hablando de una esencia de la mexicaneidad. Asimismo, el tema que llama la atención es la aparente incapacidad de las aficiones para controlarse -una incontinencia verbal- y hasta la fecha, numerosas campañas han probado ser totalmente inefectivas en lograr que los aficionados sigan una simple regla civil. Se trata, seguramente, de una atávica rebeldía a la autoridad. Ciertamente existe en México una falta de respeto a la autoridad, y más allá de la corrupción imperante, esta falta de respeto sólo produce mayor corrupción en todos los niveles.  

De aquí entonces que surja esa gran duda, de si acaso los mexicanos (muchos de los cuales parecen haber "echado la casa por la ventana" para asistir al Mundial) son capaces del más mínimo control emocional y respeto. Es cierto que son suficientemente ingeniosos como para crear un grito alternativo que genere la misma sensación humorística (y no el propuesto "¡eeeh Putin!"). Habrá que ver. 

Vale la pena leer una interesante crónica de los festejos de los mexicanos en Rusia, donde se cuenta cómo el buen fútbol de la Selección ha sido condimentado por las ocurrencias de los mexicanos, sus ingeniosas porras y sus hazañas, como meter tequila al estadio o asombrar a los casi siempre impávidos rusos con su marea verde de fiesta y borrachera. Más de 30 mil mexicanos, que han pagado por persona más de 250 mil pesos por asistir a la justa, llenan las calles con lo que las televisoras celebran como si se tratara de una muestra de o lo mejor de la cultura mexicana. Unos 375 millones de pesos, según los cálculos moderados, por reventar en Rusia. Por eso los rusos toleran la euforia ajena.

Te podría interesar:

Hombre escala edificio "a mano limpia" para salvar a niño en peligro de caer (VIDEO)

Sociedad

Por: pijamasurf - 06/19/2018

Un acto de enorme heroísmo ocurrió este fin de semana en París

Ciertas teorías respecto de la especie humana y su evolución aseguran que una de las habilidades decisivas para nuestra supervivencia fue la empatía, esto es, la capacidad para “ponerse en los zapatos de otro”, para decirlo coloquialmente, una suma de percepción, sensación e imaginación que, aunada a nuestra inclinación a vivir en grupos sociales, permitió el desarrollo del cuidado mutuo, de preocuparnos por otros además de por nosotros mismos, y de proteger a otros seres vivos más allá de nuestra familia e incluso más allá de nuestra especie.

Y si bien el mundo contemporáneo parecería estar falto de empatía, lo cierto es que todos los días a nuestro alrededor ocurren gestos que nos recuerdan que el apoyo mutuo es nuestra mejor virtud y sin duda la principal fuente, ya no sólo de nuestra supervivencia sino, también, de nuestro bienestar.

Un ejemplo especialmente heroico de esta cualidad se presentó en París, luego de que un hombre tomó la determinación de escalar a mano limpia un edificio para salvar a un niño que varios pisos más arriba colgaba de un balcón y podría caer de un momento a otro.

Los hechos ocurrieron este sábado 26 de mayo, cerca de las 8 de la noche, en la zona de París conocida como 18e arrondissement. De pronto, varios viandantes se dieron cuenta de que algo pendía de un balcón ubicado en el cuarto piso de un edificio de departamentos. Ese algo, sin embargo, se movía con inquietud y a todas luces se trataba de un niño en peligro inminente de muerte. Más curiosos se juntaron y, en la calle, los autos que pasaban comenzaron a sonar sus bocinas.

De esta multitud salió de pronto un hombre que, sin pensarlo dos veces, comenzó a escalar el edificio a mano sin ninguna otra ayuda más que su propio cuerpo y su determinación. Alentado por los curiosos, el hombre imprimió tanta velocidad como pudo a su esfuerzo y eventualmente arribó al piso donde se encontraba el niño; del otro lado, en el departamento contiguo y separados por una barrera, otros dos adultos visiblemente angustiados hacían también el esfuerzo de alcanzar desde su posición al infante.

Finalmente el hombre, de un salto, cruzó el balcón, tomó al niño de uno de los brazos y sin titubeos, lo movió a terreno seguro. Abajo, la multitud celebró con gritos y aplausos el salvamento.

¿Quién fue este héroe anónimo que salvó una vida y evitó una tragedia? ¿Cómo llegó el niño a esa situación?

Conforme las horas transcurrieron, algunas de esas dudas han sido despejadas. De entrada, el protagonista de tan heroico acto es Mamoudou Gassama, un inmigrante originario de Mali, de 22 años, que llegó a Francia luego de emprender una travesía que lo llevó por Burkina Faso, Nigeria, Libia e Italia. Hasta ese momento se encontraba ilegalmente en suelo europeo, pero este lunes Emmanuel Macron convocó al joven al Elíseo, el palacio presidencial de Francia, para reconocer públicamente su valor y ofrecerle además la nacionalidad francesa y un trabajo en el Cuerpo de Bomberos.

El niño, por otro lado, es el hijo de una pareja que por el momento se encuentra separada. Su madre es originaria de la isla La Reunión (situada en las inmediaciones de Madagascar, uno de los territorios de ultramar de Francia), mientras que su padre habita en París con el niño. La noche del sábado el padre salió del apartamento a hacer unas compras y dejó a solas al niño, pero al parecer tardó más tiempo del necesario en regresar porque al salir de la tienda adonde había acudido comenzó a jugar Pokémon Go y, simplemente, perdió la noción del tiempo. Cabe mencionar que por este incidente el padre no sólo fue detenido y enfrenta la posible pérdida de la patria potestad de su hijo, sino que además podría ir a prisión por 2 años y pagar una multa de hasta 30 mil euros.

En fin; un hecho lleno de contrastes en donde quedó demostrado hasta dónde puede llegar el ser humano en su fortaleza y su determinación, o en su descuido.

 

También en Pijama Surf: ¿Qué es la empatía, cómo cultivarla y por qué es fundamental practicarla?