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Las 5 mejores películas de Park Chan-wook, el genial director coreano

Arte

Por: pijamasurf - 06/27/2018

Una muestra de la filmografía del director de "Old Boy"

El cine coreano en los últimos 20 años ha explotado y se ha convertido en uno de los más de moda entre los aficionados a las vanguardias, a los thrillers y al cine de arte. Si bien Corea del Sur cuenta con numerosos directores cuyas películas se ven en Occidente, los tres más importantes son probablemente Kim Ki-duk, Bong Joon-ho y Park Chan-Wook, siendo este último, gracias a su película Old Boy, el responsable de llevar al cine coreano a la atención del público occidental. A continuación revisamos lo mejor de su filmografía:

 

5. I'm a Cyborg but that's Ok (2006)

Una historia de amor fantástico con el toque hiperestilizado y la estética líquida que caracteriza a Park Chan-wook. Una joven en un hospital mental cree que es un cyborg y deja de comer porque la comida podría arruinar sus circuitos. Otro paciente enamorado de ella intenta convencerla de que coma.

 

4. The Handmaiden (2016)

La gente de Taste of Cinema dice que esta película prueba que Park Chan-wook es uno de los grandes directores de nuestra época, aplicando todo lo que aprendió en Hollywood a su propia y maravillosa estética asiática. La historia trata de una guapa joven mujer japonesa, Lady Hideko, que vive retraída del mundo, y una mujer coreana que es contratada para ser su sirvienta. La mujer coreana se asocia con un estafador para obtener la herencia de su patrona, y debe ayudar al estafador a seducir a Lady Hideko. La cinta toca temas comunes en la filmografía del director coreano, como el humor de lo grotesco o el erotismo de lo anormal.

 

3. Thirst (2009) 

Como mucho otros directores, Pak Chan-wook también se ha fascinado por la estética de los vampiros y esta es su versión de cine de vampiros con un toque dramático, combinando en este caso los conocidos mitos con temas cristianos. La película se enfoca en un padre cristiano que vive la contradicción entre la culpa y el deseo.

 

2. Lady Vengeance (2005)

Esta es la tercera parte de su trilogía sobre la venganza, con la que Park Chan-wook logró hacer de los thrillers una forma de arte en la que combina la violencia con el humor y una estética de lo anormal sumamente placentera a la vez que perturbadora. En esta cinta se enfoca en la venganza desde la perspectiva femenina. Una mujer acusada de secuestrar y asesinar a un niño ha esperado 13 años en la cárcel, cocinando a fuego lento el deseo de vengarse de un hombre que es el responsable de su miseria. La cinta muestra la más meticulosa disciplina al servicio del resarcimiento del mal. Sin embargo, combatir el mal con el mal no suele funcionar, y he ahí el conflicto.

 

1. Old Boy (2003)

El thriller que inició la trilogía de la venganza, y que se ha convertido ya en uno de los grandes referentes del cine asiático contemporáneo. La cinta está basada en un manga japonés y trata de algo similar a lo que vemos en Lady Vengeance: un hombre que ha vivido 15 años encerrado en un cuarto y que maquina su venganza, para la cual sólo tiene 5 días.

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El nuevo álbum de Lykke Li: un viaje de melancolía pop hacia el sueño y la belleza

Arte

Por: pijamasurf - 06/27/2018

'So Sad So Sexy​', el nuevo álbum de la cantante y compositora Lykke Li, lanzando hace unos días, nos guía melancólicamente hacia regiones oscuras del espíritu para emerger de nuevo hacia el sueño y la belleza

La melancolía es una de las potencias más poderosas de la expresión creativa. En Pijama Surf hemos citado en otras ocasiones el famoso Problema XXX en donde Aristóteles (o un autor que firmó con su nombre, porque la autoría es discutida) se pregunta por qué la grandeza parece estar acompañada siempre del temperamento melancólico, y a continuación cita el caso de algunos guerreros, políticos, héroes, filósofos y poetas. 

Si esto es así o no, no parece sencillo de responder. Algo que sí puede decirse, sin embargo, es que la tristeza, la melancolía o algún otro ánimo afín son una manifestación de nuestra energía de vida, del mismo modo que el entusiasmo o la cólera. La diferencia es hacia dónde está dirigida la energía. En el caso del temperamento melancólico, como bien señaló Sigmund Freud, la melancolía es una especie de “inversión” energética, en los varios sentidos de esta palabra: el sujeto melancólico (triste, deprimido, etc.) casi siempre se distingue porque su energía vital y psíquica, su ánimo, sus emociones, su pulsión de vida, están orientados hacia el interior.

En parte eso explica, para seguir a Aristóteles, porque en algunos casos la genialidad está asociada con la melancolía, pues en ciertos ámbitos destacar en un campo de acción o de estudio requiere de una personalidad reflexiva, de la capacidad para navegar por el mundo interior, para distinguir cuándo es necesario participar del devenir del mundo y cuándo es mejor retirarse a la soledad de la contemplación. El temperamento melancólico está especialmente inclinado y preparado para esas exploraciones por las galerías y los sótanos del espíritu humano, de los cuales emerge después con la perla preciosa del conocimiento de sí, que al mismo tiempo es el conocimiento del mundo. 

Una imagen similar es posible aplicar a So Sad So Sexy​, el nuevo álbum de la cantante y compositora Lykke Li, de origen sueco pero quien luego de pasar por varios países del mundo, ha hecho su carrera sobre todo en estudios de Estados Unidos, cantando además en inglés. Lykke Li saltó a la fama especialmente a partir del remix que realizó el DJ belga The Magician de su canción “I Follow Rivers”, del 2011, si bien ya antes era conocida entre ciertos sectores del público de habla inglesa.

Con este álbum, sin embargo, la cantante ha dado un giro notorio en el ánimo que solía distinguir a sus producciones. Aunque en toda su discografía se percibe cierto tono “nórdico”, por llamarlo de alguna manera –cierta inclinación natural a emprender excursiones creativas en mañanas pálidas en las que el Sol no termina nunca de salir plenamente–, en este álbum ese temperamento que antes era sólo meditativo, curioso, casi infantil, ahora parece haber madurado hacia la exploración melancólica del mundo, hacia el amor y la decepción, pero también hacia el descubrimiento de nuevos horizontes: no por casualidad, el último track de este álbum lleva por nombre “Utopia”.

Después de todo, el tránsito por la melancolía es comparable a ese descenso a los infiernos que, como se ha enseñado (desde el mito de Perséfone hasta Dante, al menos), culmina en la primavera y el renacimiento, en la posibilidad de volver a soñar y volver a mirar la belleza que vive en el mundo.

 

 

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