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Los 13 momentos más extraños de la audiencia de Mark Zuckerberg ante legisladores de Estados Unidos

Medios y Tecnología

Por: pijamasurf - 04/11/2018

Lo mejor de la extraña sesión de cuestionamiento, lisonja, confusión, regaños y demás que sufrió Zuckerberg ante senadores y congresistas

Mark Zuckerberg superó 10 horas de intenso cuestionamiento, ayer ante un comité del senado de Estados Unidos y hoy ante un comité de la Cámara de Representantes. Las sesiones fueron un tanto extrañas: ver a Zuckerberg en una mesa solo, como ante una lupa, rodeado por legisladores, la mayoría de ellos ya de edad avanzada, que parecían estar regañando a un niño en la escuela. Al final, según varios analistas, pese a que Zuckerberg fue objeto de numerosas bromas en las redes sociales y a que se veía notablemente nervioso, especialmente el primer día, el CEO de Facebook parece haber salido suficientemente bien librado de la prueba. En parte, se teoriza, porque los senadores y congresistas no tenían realmente dominio de los temas finos de Facebook y no conocían la forma en la que está programada esta tecnología. Hay una clara brecha generacional entre los lomos plateados de Washington y los millennials de Silicon Valley. Eso, y quizás algunos efectos positivos del lobby (no faltaron los legisladores aduladores), ha logrado que las acciones de FB repuntaran un poco. 

Lo que es indudable es que el tema dará para mucho más (la discusión de la privacidad, del monopolio y la regulación, si FB es un medio o no, si censura el contenido según ideas políticas, etc.). E igualmente indudable es que la sesión fue bastante extraña, fascinante para todos los interesados y, a partir de los memes, bastante divertida. A continuación, una lista de lo más sorprendente y curioso de las dos sesiones (basada en información de The Atlantic y algunas adiciones).

1. El senador Bill Nelson explica que le gusta el chocolate y que de pronto empieza a encontrarse anuncios de chocolate en Facebook: "¿Y qué si no quiero recibir esos anuncios de chocolate?".

2. Un hombre de 80 años le explica cómo funciona Facebook al CEO de la compañía. El senador Chuck Grassley hizo una  descripción de todo lo que es Facebook, de cómo funciona, de sus servicios, etc. Algo un poco extraño, si se toma en cuenta que el senador tiene 80 años y Zuckerberg es el fundador.

3. Zuckerberg responde que Facebook no tiene competidores directos pero, a la vez, no siente que sea un monopolio. 

4. El senador Roy Blunt promueve la carrera de Instagram de su hijo de 13 años.  Su hijo Charlie, quien según el senador "está dedicado a Instagram", le pidió que lo mencionará en la audiencia. 

5. El confuso tema de que Facebook no se define como un medio, pero acepta que es responsable del contenido. Facebook es responsable del contenido, pero no lo genera. ¿Hasta qué punto lo censura, lo edita, lo "cura"? 

6. Zuckerberg dice que es una "conspiración" lo que se ha manejado sobre que Facebook te espía cuando grabas un video. 

7. El senador John Kennedy lo dice sin tapujos: "Tus términos y condiciones de uso son una basura". Y a la vez larguísimos: otro senador los imprimió y mostró un machote de cientos de hojas.

8. La republicana Yvette Clark tuvo un lapsus y llamó al CEO de Facebook "Mr. Zuckerman", algo así como "hombre zoquete".

9. El republicano David McKinley acusó a Zuckerberg de permitir la venta de opioides en Facebook, algo que representa una crisis de salud en Estados Unidos actualmente. McKinley le dijo: "Estás lastimando a las personas".

10. Mark Zuckerberg lleva mucho tiempo pidiendo disculpas. Desde el 2003 lo ha hecho decenas de veces, en declaraciones a los medios o a los gobiernos.

11. Un senador le da una lección de privacidad a Zuckerberg. El CEO de Facebook cae en la trampa del senador Durbin, cuando éste le pide que revele el hotel en el que se está quedando y las personas a las que ha llamado desde que llegó a Washington.

12. La silla de Zuckerberg tenía un cojín extra.

Lo cual generó memes como este:

13. Mark Zuckerborg parece un robot, o una de esos extraterrestres con traje de humano (al menos, eso es lo que dicen los memes). 

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Desarrollador de Cambridge Analytica revela cómo se minaron 50 millones de perfiles de Facebook para influir en elecciones

Medios y Tecnología

Por: pijamasurf - 04/11/2018

Christopher Wylie, exempleado de la empresa Cambridge Analytica, revela como se minaron datos de FB y se crearon perfiles psicológicos para implementar sofisticada propaganda a favor de Trump y el Brexit

Una importante filtración realizada por Christopher Wylie, exempleado de la firma de Big Data Cambridge Analytica, revela cómo se utilizaron datos de Facebook para crear sutiles perfiles psicológicos, los cuales sirvieron para dirigir anuncios y crear información subversiva en la elección de Estados Unidos y en la campaña a favor del Brexit. En una entrevista con The Guardian, este "whistleblower" revela lo que podemos llamar una nueva fase en la historia de la propaganda, donde el análisis de datos es utilizado como una poderosa arma algorítmica de manufactura de percepción.

Wylie, quien se define como el "canadiense gay vegano que acabó creando el arma de guerra psicológica manipuladora de mentes de Steve Bannon", narra cómo la empresa Cambridge Analytica fue montada en parte para hacer una especie de catering a las intenciones de Bannon, quien fue uno de los principales consejeros de la campaña de Trump. Se montó una oficina falsa en Cambridge como fachada para seducir a Bannon, quien buscaba un perfil académico en la compañía, siendo que él, más allá del interés en ganar la elección, tenía una visión ideológica política (a veces incluso profética). Bannon, quien se convertiría también en VP de Cambridge Analytica, según Wylie, tenía la idea de que para cambiar la política se debía cambiar la cultura. Ya que las unidades de la cultura son los individuos, se necesitaba "un arma cultural" para afectar a estos individuos. En ese momento la compañía cambió de nombre y se autodenominó Cambridge Analytica. En el nombre está el destino y esta elección -ya que la compañía no tenía realmente un perfil académico- refleja una percepción distorsionada de origen y, a la vez, revela lo que harían después: distorsionar la percepción de los votantes y crear climas enrarecidos y enardecidos que pudieran ser capitalizados políticamente. Wylie dice que lo que hicieron fue "un experimento inmoral, en el que se jugó con la psicología de todo un país sin su conocimiento", aunque afirma que no puede saber si estas operaciones fueron definitivas en determinar el resultado de la elección.

El dueño de Cambridge Analytica es Rob Mercer, un informático que hizo millones participando en firmas de tecnología antes de que surgiera el Internet. Mercer fue además accionista, junto con Bannon, del sitio de noticias Breitbart, a quien se responsabiliza por fortalecer el movimiento del alt-right o la extrema derecha, el sitio en el que, se dice, los estadounidenses enojados encuentran una voz resonante. Mercer es, además, uno de los principales coleccionistas de armas en Estados Unidos (teniendo entre su colección las armas de Terminator). Durante la campaña del Brexit donó los servicios de Cambdrige Analytica a Nigel Farage, el político que encabezó los esfuerzos del Ukip que pugnó por la salida de la Unión Europea. Asimismo, Mercer tiene vínculos con los multimillonarios hermanos Koch a través de su red de donaciones; los hermanos Koch son los principales donantes del llamado Tea Party, y de la campaña que niega la causa antropogénica del calentamiento global. Mercer ha sido uno de los principales donadores a las campañas republicanas en la última década, con más de 35 millones de dólares. Se podría decir que Mercer califica como un moderno supervillano, si los hay.

Para minar los datos de los usuarios de Facebook, Cambridge Analytica gastó alrededor de 1 millón de dólares y usó los servicios de Aleksandr Kogan y su compañía Global Science Research. Kogan construyó la app thisisyourdigitallife, la cual fue utilizada por más 100 mil personas, quienes recibieron un pago por llenar datos para "uso académico". Al aprobar los términos y las condiciones del app, los usuarios no sólo dieron acceso a sus perfiles a Kogan y a Cambridge Analytica sino también a los perfiles de sus amigos, incluyendo likes, comentarios y en ocasiones hasta mensajes privados. En sólo 2 meses se levantaron más de 50 millones de perfiles de usuarios de FB y con estos datos se crearon los algoritmos que fueron, de acuerdo con Wylie, el fundamento de la compañía. Cambridge Analytica había negado anteriormente usar datos de Facebook pero, aparentemente, la compañía fue fundada específicamente sirviéndose de los datos de Facebook para crear los distintivos algoritmos con los que se pudo tratar a los usuarios ya no como "votantes sino como personalidades" y con los que logró volverse tan atractiva para políticos y empresas.

Wylie señala que con esta información se logró entender el tipo de mensajes, el formato, el contenido, el tono y la frecuencia a la cual son susceptibles los usuarios individuales. A la par se montó un equipo de producción de medios y un equipo de diseminación de los productos mediáticos en blogs y perfiles de redes sociales, creados específicamente para promover los contenidos que podrían favorecer esta ingeniería de la percepción. Asimismo, en base a los perfiles psicológicos y emocionales de los usuarios se crearon anuncios  con targets específicos. Estudios previos sugieren que un análisis de los likes de los usuarios puede predecir información tan sensible como orientación sexual, raza, género, inteligencia, inclinación política, tendencia a abuso de drogas o alcohol y hasta trauma infantil. Wylie sugiere que esta herramienta, a diferencia de tomar un megáfono y comunicar un mensaje en una plaza pública, es "un susurro en la oreja de cada votante", dándole a cada uno un mensaje personalizado; "esto evita una experiencia colectiva y un entendimiento colectivo", se fragmenta la realidad. Así se le dio a Bannon su "arma cultural" y se llevó al extremo la llamada "burbuja de filtro" en la que cada quien recibe una versión personalizada de la realidad en base a sus gustos previos, colocando así a cada usuario en un universo tautológico separado de los demás. Wylie explica que la visión de alquimia política de Bannon, y quizás de Mercer, está apuntalada en este axioma: "para cambiar la sociedad primero debes romperla y luego debes reconstituir las piezas y moldearlas conforme a tu visión".

Ante esta información, Facebook ha suspendido a Cambridge Analytica y al mismo Wylie. Según el comunicado de la empresa:

Hace unos días recibimos informes de que, contrariamente a las certificaciones que nos fueron entregadas, no todos los datos fueron borrados. Nos estamos moviendo agresivamente para determinar la exactitud de estas afirmaciones. Si es cierto, se trata de otra violación inaceptable de la confianza y de los compromisos que asumieron. Estamos suspendiendo a SCL/Cambridge Analytica, Wylie y Kogan de Facebook, a la espera de más información.

Kogan seguramente enfrenta una investigación, aunque él argumenta que todo lo que hizo fue legal. Facebook sostiene que Kogan no tenía permiso de recolectar información con fines comerciales. Por otro lado, es posible que Facebook haya obrado al menos con negligencia, ya que si bien afirma haber enviado una carta en la que condena el uso de la información sin su permiso a la compañía Global Science Research, cuando ésta no fue contestada no realizó acciones posteriores en los siguientes 2 años. Aparentemente, durante 2 años Facebook no checó si esta información minada a través de la app había sido borrada. El especialista de protección de datos Paul Oliver Dehaye señala que Facebook tenía la obligación de informar que sus datos habían sido filtrados de manera posiblemente ilegal.