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México importará extracto de marihuana pese a ser "potencia" mundial en el cultivo de cannabis

AlterCultura

Por: pijamasurf - 01/13/2018

En el 2018 entrará en vigor reforma que permite a los mexicanos que padecen una enfermedad consumir marihuana médica

En el primer trimestre del 2018 se podrán obtener los primeros productos de marihuana medicinal en México, una vez que se publique el reglamento correspondiente en el diario oficial de la nación. Pese a que México es uno de los países donde más se cultiva marihuana, México tendrá que importar el extracto de cannabidiol que se usa para fines medicinales, ya que la ley no contempla autorizar el autocultivo.

Estados Unidos será el país del cual México importe este medicamento, que es utilizado especialmente para tratar la epilepsia y, de manera tentativa, para numerosas otras enfermedades, incluyendo el cáncer. Recientemente el estado de California aprobó el uso recreacional de la marihuana, sumándose a una clara tendencia a favor de la legalización, en la cual juegan un papel importante los beneficios comerciales de la venta legal de marihuana. Mientras tanto, México vive una cruenta guerra contra el narcotráfico.

La reforma a la ley que permite la importación de marihuana con fines medicinales sólo previó la siembra para investigación con fines medicinales, por lo cual, para el autocultivo comercial se deberá esperar una nueva reforma. 

Según datos de las Naciones Unidas México es, después de Marruecos, el país con más hectáreas dedicadas al cultivo de cannabis. 

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Elegir el placer o el trabajo, ¿qué es mejor? Baudelaire nos los aclara magistralmente

AlterCultura

Por: pijamasurf - 01/13/2018

El debate en el alma de elegir entre el placer y el trabajo

Uno esperaría que Baudelaire, el poeta que celebró la ebriedad -de vino, de virtud, de poesía, de lo que sea-, el poeta maldito de las flores del mal que conversaba con el Diablo, el poeta de los paraísos artificiales y de la voluptuosidad de los prostíbulos, del opio y del hachís, fuera un gran hedonista, un hombre consagrado al placer, pero no es así. O al menos, es mucho más complejo que eso. Evidentemente Baudelaire experimentó con su conciencia y con su literatura y se permitió ciertas licencias, pero mucho más que un bon vivant o un hombre disoluto, fue un poeta, un hombre melancólico consagrado a las musas, a un destino literario.

En esa colección de impresiones y pensamientos que fue titulada en español Corazón al desnudo, Baudelaire afirma que su verdadera voluptuosidad es su trabajo y, de paso, nos invita a no procrastinar:

¡Basta ya de presentimientos y de signos enviados por Dios, que ha llegado ya con largueza el tiempo de considerar, de tratar el minuto presente como el más importante de los minutos y de hacer "mi perpetua voluptuosidad" de mi tormento diario; es decir, del Trabajo!

Y en la siguiente entrada, revela que existen dos métodos para combatir el ennui existencial, entre los cuales su alma seguramente se debatía:

A cada minuto nos sentimos demolidos por la idea y la sensación del tiempo. Y no existen más que dos medios para escapar a semejante pesadilla, para olvidar. El placer y el trabajo. El placer nos utiliza, el trabajo nos fortifica. Escojamos.

La clara inclinación hacia el trabajo, al menos en su estados de mayor entereza y razón, obedece también a que un poeta que siente un deber no podrá realmente gozar del placer por mucho tiempo, ya que "No hay obra más grande que aquella que no osa comenzar, se vuelve pesadilla". El peso de la procrastinación es inmenso. "El trabajo inmediato, incluso el malo, es preferible a la ensoñanción". El trabajo aplazado se convierte en una "condena" para la cual hay sólo un remedio: "Para curarse de todo, de la miseria, de la enfermedad de la melancolía, sólo es necesario 'el gusto por el trabajo'". Y aquí está la clave: debe haber un gusto, un placer eudaimónico (aquel que viene del buen demonio o del alma y no de las cosas efímeras materiales) en el trabajo, de otra manera no obra sobre el cuerpo y el alma su medicina.

Baudelaire se exhorta a sí mismo a trabajar 6 días a la semana sin descanso, siguiendo al Creador, para hacer la vida soportable. Y en otra parte revela la otra motivación para elegir el trabajo, algo que un hombre de genio no puede tolerar; habiendo cultivado el placer y el terror, una jornada Baudelaire sintió "revolotear sobre mí el ala de la imbecilidad". Evidentemente el placer sin el trabajo va degenerando las condiciones del intelecto, y esto es algo que el escritor no puede permitirse. 

Al final, elegir la propia pasión, perseguir el propio hado y genio, hace que no se tenga que renunciar al placer: "Es necesario gozar a dos. Convertir en placer la pasión del corazón".