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Estas palabras de Franz Kafka probablemente sean las mejores instrucciones para meditar que escucharás

AlterCultura

Por: pijamasurf - 12/10/2017

Kafka encontró el fuego de la conciencia y nos legó estas instrucciones

No muchos lectores conocen Los Aforismos de Zürau, una obra póstuma, la cual tiene algunos de los pensamientos filosóficos más lúcidos y penetrantes de Franz Kafka. Es un pequeño libro sin desperdicio, donde todo parece ser, parafraseando al mismo Kafka, como "el hacha que rompe el mar de hielo que llevamos dentro". Allí encontramos un aforismo que, curiosamente, ha sido retomado por muchos maestros de meditación. Difícilmente asociaríamos a Kafka con el movimiento del mindfulness, lo suyo es algo más profundo. Estamos ante el fuego de la contemplación -el tapas védico-, el estado de silencio y ardor que es propio de lo místico. Se lee:

No hay necesidad de dejar la casa.

Quédate sentado y escucha.

Ni siquiera escuches, sólo espera.

Ni siquiera esperes; quédate sólo, completamente quieto.

El mundo se ofrecerá a sí mismo para ser desenmascarado; no puede no hacerlo, dará vueltas en éxtasis a tus pies.

Esto describe por supuesto ese estado de no-interferencia y de completa concentración. Una vigilia que es comparada con una luz y que evoca el significado de la raíz sánscrita budh (despertar), de la cual proviene el término "buda". Este es el estado de la mente que es algo así como el santo grial de la meditación. Notablemente Kafka usaba el insomnio como un método de escritura. Kafka, describiendo una de sus noches insomnes, menciona un gran fuego en el que todo surge y desaparece. Es el fuego de la conciencia. Como señala Roberto Calasso: 

 "Los dioses están despiertos": acercarse a los dioses significa estar despierto. No hacer el bien, no satisfacer a los dioses con homenajes y ofrendas. Simplemente estar despierto. Eso es lo que permite que cualquiera se vuelva "más divino, más calmado, más ardiente", en otras palabras más rico en tapas.

Para las tradiciones que se desprenden de los Vedas, el estado de concentración pura, llamado también "tapas" y, luego domesticado fuera del contexto del sacrificio, también "samadhi", es un estado que no sólo relaja la mente, sino que produce una especie de fuego que purifica. Cuando el rayo de la mente se sostiene inmóvil, el mundo se revela tal como es, extático, infinito... mezclando a William Blake con los "Upanishad" podemos decir que es Sat Chit Ananda, la delicia eterna de la energía. 

Lo que es verdaderamente valioso del texto de Kafka es el final. Cualquiera puede mencionar la importancia para la contemplación del silencio, de estar quieto (véase por ejemplo lo que dijo Pascal). Pero Kafka nos lleva, pasando las diferentes etapas (primero escuchar, etc.), al siguiente estado. Entiende que que ese silencio, ese no hacer nada, ese dejar que las cosas sean como son, si se mantiene lo suficiente, es un éxtasis y es la radiación de la conciencia en su estado puro. Como se dice popularmente en las tradiciones hindúes: cuando el oro se arroja al fuego, todo lo que no es oro es eliminado. Esto es a lo se refiere el cabalista David Chaim Smith cuando dice que la contemplación en sí misma -sin tener que hacer ninguna acción además de poner atención- es un tipo de alquimia. Un fuego se enciende y un líquido se empieza a destilar, lo que se conoce como amrita, el elixir.  

Roberto Calasso escribió un libro que se llama Ka y otro que se llama K. Uno es sobre los Vedas y la mitología hindú. El otro es sobre Kafka. El erudito italiano entiende que existe una misteriosa conexión entre los védicos, cuya única obsesión realmente era la mente misma, el estado de conciencia de la divinidad y Kafka, quien estaba también obsesionado por la conciencia y por todas las ramificaciones del pensamiento. El "Castillo" de Kafka es tan misterioso como el Brahman, el cual buscan alcanzar los védicos.

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Por ejemplo, controla sus erecciones a voluntad (aun si hay alguien estimulándolo)

En ocasiones, principalmente durante las crisis, parece imposible mantener el control sobre uno mismo y las circunstancias. Intentamos incluso darnos ánimo y resistencia mediante frases enfocadas en combatir la energía negativa y los malos momentos. Sin embargo, ¿si este método no fuese el óptimo para alcanzar un estado de dominio total?

Para Wim "Iceman" Hof, profesional en deportes extremos, se trata de estar en dominio de uno mismo mediante la respiración y un entrenamiento adecuado. Hof es conocido internacionalmente por su capacidad de soportar bajas temperaturas mientras se ejercita. De hecho, ha sido galardonado por nadar amplias distancias por debajo del hielo polar, escalar el monte Everest en shorts, hacer un maratón descalzo y usando pantalones cortos en Mont Blanc, y pasar más de 90 minutos en una pecera llena de cubos de hielo que llegaban hasta su cuello. Gracias a estas hazañas, se le adjudicó el apodo de "hombre de hielo".

El dominio sobre su cuerpo y por lo tanto sobre las circunstancias, explica Hof, puede alcanzarse una vez que se sincronizan tanto el estado físico como el mental. Mediante entrenamiento, respiración y actividad física adecuados, es posible fortalecer el sistema inmunológico y prevenir posibles enfermedades. No obstante, como es de esperarse, el dominio de Wim ha requerido una serie de eventos críticos que, después de llevarlo al fondo, lo obligaron a su evolución actual.

Te compartimos algunos datos de este personaje inspirador para yoguis, yoguinis, deportistas y demás.

1. Wim habla 10 idiomas sin apps ni escuelas. Para lograrlo, bastó con:

Estar abierto y amar aprender, y eso es todo. No tuve maestros reales. Sólo personas en la calle y a veces tuve que buscar a un profesor, como un profesor de japonés en Ámsterdam. Y un profesor de hindi. Entonces sí, sólo estuve interesado. Si estás interesado en la vida, aprendes a aprender. Y nunca dejas de aprender porque lo amas.

2. Es padre soltero de cuatro niños. De esa experiencia, Wim explica:

Tuve cuatro niños con mi esposa, y suponíamos que estaríamos juntos para siempre. Ella era el amor de mi vida. Ella murió. Se suicidó. Es un hoyo negro que habita al interior de uno. Te rompe el corazón y no sabes por qué. Pero el tren de la vida diaria continúa y debes subirte a él o de lo contrario lo pierdes. Y tuve que estar ahí por mis hijos. Y sí, creamos un nuevo hogar. Mis hijos me hicieron sobrevivir en ese momento, pero la naturaleza sanó mis heridas.

3. Está dispuesto a pasar por la enfermedad de la malaria, en favor de la ciencia y la investigación.

4. Es capaz de aguantar la respiración durante 10 minutos.

5. La práctica del yoga es una parte esencial en su vida.

6. Tuvo una cirugía intensa y se recuperó sin tomar antibiótico alguno. Hace 15 años, Wim nadaba en una fuente en Ámsterdam y decidió sentir el burbujeo de la boquilla a lo largo de la zona anal. Si bien eso es algo que hacía con regularidad, ese momento, en que el ayuntamiento de la ciudad cambió la intensidad del brote de agua, le provocó una ruptura en el colon y los intestinos, como si se tratase de una espada de agua. Su hijo Michael lo llevó a emergencias, pero no lo atendieron de inmediato pues no mostraba síntomas de dolor. Pasadas unas horas, él se desmayó y los doctores se dieron cuenta de la gravedad del asunto. Lo cosieron por dentro, pero seguía existiendo el riesgo de alguna sepsis. Tardó mucho tiempo en recuperarse pero, según él, nunca consumió antibióticos durante la recuperación.

7. Controla sus erecciones a voluntad (aun si hay alguien estimulándolo).

8. Puede realizar un maratón en el desierto sin entrenamiento ni tenis, y rehidratarse con cerveza.

9. Ha sufrido bullying.

10. Desde hace 38 años, come sólo una vez al día. El menú siempre es carne.

11. Entrenó kung-fu con los mejores maestros en Beijing y ellos le tienen un gran respeto y cariño.

12. Durante la universidad, aprendió a regular y controlar su ritmo cardíaco.

13. Hof estimula su glándula pineal a voluntad para liberar DMT: "Sé cómo llegar ahí y puedo hacerlo todo el tiempo. Tienes mayor control sobre tu sistema hormonal. No necesitas drogas para estar drogado por ti mismo de una manera natural".