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5 métodos probados para lidiar con personas narcisistas, manipuladoras y tóxicas

Salud

Por: pijamasurf - 11/03/2016

Una sencilla guía con fundamento psicológico para no caer en el juego de una persona psicópata

En nuestra vida seguramente todos hemos convivido con personas que parecieran siempre estar a la caza de algo, que viven todo casi con el único objetivo de ganar algo para sí, que mienten y manipulan sin remordimiento ni consideración y, por último, con las cuales es agotador estar, pues siempre necesitan algo: que se les sirva, que se les rescate, que se les solucione la vida, etcétera.

Si esto te suena conocido y, como muchos también, alguna vez has caído sin darte cuenta en esa dinámica, quizá te sirva conocer estas cinco formas para poder romperla y salir del juego de esas personas. Como quizá también sepas, continuar en esa lógica sólo atrae problemas y malestar, por lo cual aconsejamos no favorecerla.

Cabe mencionar que estas no son estrategias improvisadas. Por el contrario: su sustento se encuentra en varios estudios psicológicos respecto de este perfil de personalidad, entre otros, los que ha realizado la psicóloga de la Universidad de Harvard Martha Stout, muchas de cuyas conclusiones se encuentran en el libro The Sociopath Next Door: The Ruthless Versus The Rest Of Us.

 

1) No lo hagas

El primer método es bastante sencillo: di no a la demanda de una persona así. Como dijimos, usualmente este tipo de personas son hábiles para manipular e imponerse sobre todo, con lo cual consiguen lo que quieren, pero cada uno de nosotros sabe siempre qué sí quiere hacer y qué no. Si no quieres hacerlo, simplemente no lo hagas. No entres en su juego, no des lugar a sus peticiones, no intentes entender a esa persona, ni salvarla, ni nada. No, simplemente.

 

2) Acepta que no puedes cambiar a las personas

No todas las personas son como esperas o crees que son. Y aunque llegar a este razonamiento no es sencillo (por obvio que parezca) entenderlo así te ahorrará muchos contratiempos, traspiés y otros incidentes en tus relaciones cotidianas. Deja a un lado tu propio ego y evita intentar cambiar a otra persona.

 

3) Pondera más las acciones y menos las palabras de una persona

Al final son nuestros actos aquello que mejor expresa lo que somos. Con las palabras podemos decir, prometer, jurar, también mentir y engañar, pero no con nuestros actos. Y en el caso de estas personas, usualmente hay una disociación entre ambos.

 

4) Apóyate en tu propia reputación y en tus relaciones

A veces enfrentar una persona narcisista y manipuladora puede parecer arduo, especialmente porque parte de su modus operandi es aislar a la víctima de otras relaciones que ha construido. Pero aunque esto suceda, ten en cuenta que dicho aislamiento no es real, sino una ilusión en la que el psicópata te ha hecho caer. No estás solo, ni sola. A lo largo de tu vida has construido una reputación como persona que está sostenida por vínculos afectuosos y significativos reales.

 

5) Plantea escenarios de ganar-ganar

Esta última estrategia es quizá también la que más creatividad requiere. Ante una petición de un psicópata, siempre que sea posible intenta “darle la vuelta”, subvertirla de modo tal que no sea él o ella la única persona en obtener lo que busca. Piénsalo como una negociación en donde tú también necesitas ganar algo, si no, no procede.

¿Qué te parece? ¿Agregarías otro que tú has utilizado? No dejes de compartirnos tu opinión en la sección de comentarios de esta nota.

 

También en Pijama Surf: 6 señales de que estás discutiendo (inútilmente) con un psicópata

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Salud

Por: pijamasurf - 11/03/2016

Al igual que las premisas astrológicas o las artes adivinatorias según ciertos eventos, existe una teoría en Japón que señala al tipo sanguíneo como un revelador de la personalidad

Se dice que la sangre es el elemento más preciado que conserva el hombre. Dicho esto, no sorprende saber que en lugares como Japón, la sangre determina, inclusive, el carácter de una persona, una fascinante alegoría que la evidencia como esa sustancia que lo contiene todo y que demuestra perfectamente quiénes somos y de dónde venimos.

En 1900 el científico austríaco Karl Landsteiner descubrió que existían diferentes versiones sanguíneas y las catalogó en un sistema de letras: ABO. De esta manera, no sólo incursionó en las temáticas médicas sobre la seguridad de las transfusiones de sangre, también fabricó la clasificación de las personas según su tipo sanguíneo a nivel social, teniendo como portavoces primarios a los nazis y su afirmación de las razas puras. Prontamente, en los años 20, un japonés de nombre Takeji Furukawa incursionó en el tema de la sangre y la personalidad. Apenas fuera un tanto viable su propuesta, el gobierno japonés comenzó a realizar pruebas reclutando soldados según sus “habilidades” sanguíneas. Y aunque esto no logró la aprobación total de la teoría, hoy en día en este país se sigue creyendo con alta fidelidad en su posibilidad. De hecho, en muchas entrevistas de trabajo es normal que se pregunte por el tipo sanguíneo antes de contratar.

Sea un hecho o un logro más de las pseudociencias, éstos son los rasgos que identifican a las personas según su tipo sanguíneo: 

Tipo de sangre O

Extrovertido y muy sociable. Los del tipo O son curiosos, generosos, creativos, ambiciosos y populares. La mayoría de veces son el centro de atención (o les encanta serlo) y lo combinan con una seguridad envidiable. Por el contrario, se dice que es frecuente que no terminen lo que empiezan, además de ser en muchas ocasiones arrogantes, insensibles y despiadados.

Tipo de sangre A

Su principal característica es el perfeccionismo y la ansiedad, aunque por otro lado se les considera personas muy tranquilas consigo mismas y de gran confianza. Se dice que los de tipo A son las personas más artísticas, imaginarias y creativas, por lo que innumerables veces pueden ser muy conscientes, muy sensibles y también tímidos. Entre sus mejores rasgos, los encuentras como alguien conservador, introvertido, reservado, paciente y puntual, mientras que en los peores pueden ser obsesivos, obstinados y algo egoístas.

Tipo de sangre B

Son personalidades fuertes, perseverantes y algo obsesivas. Excéntricos, independientes y sobre todo egoístas, son la clase de persona que logra sus metas y finaliza proyectos que se decide a empezar. Dicho esto no sorprende que sean tan individualistas y que siempre elijan recorrer su camino solos. Entre sus mejores rasgos está el ser creativo, apasionado, un amante de los animales y una persona muy flexible, mientras que en los negativos obtienes a un irresponsable, olvidadizo y egocéntrico.

Tipo de sangre AB

Los tipo AB –poco frecuentes– son los que albergan la doble personalidad. Esto es, pueden ser tan sociales como tímidos y tan responsables como ansiosos a grado tal que pueden abandonarlo todo. Por su inevitable carácter filantrópico son personas de confianza, aunque de difícil acceso a su interior. Quizás por lo poco frecuente que es este tipo de sangre, se trata del grupo de personas más misteriosas, introvertidas, distantes pero también muy racionales.

Compatibilidad de grupos sanguíneos:

Al igual que las cartas astrológicas la teoría también sugiere una especie de conexión entre los diferentes tipos sanguíneos, esta es la relación:

Personas del grupo A son más compatibles con las de su mismo grupo y con las de AB

Grupo B son compatibles con B y AB

Grupo O son compatibles con O y AB

Grupo AB son compatibles con todos los grupos