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Los investigadores están descubriendo la ciencia detrás de la psilocibina, la sustancia activa de los hongos, y lo que podría significar para la humanidad

Los hongos “mágicos” o alucinógenos han sido usados por distintas tradiciones del mundo con propósitos espirituales. Durante eras los místicos han estado conscientes del poder de estos hongos para ampliar su percepción y transformar su conciencia, internándose en viajes capaces de trascender sus más alocadas fantasías. Recientemente, la ciencia ha empezado a entender cómo actúa la psilocibina en el cerebro y su potencial para transformar la visión y la vida de los humanos. 

La sustancia activa de los hongos “mágicos” es la psicolocibina y un estudio publicado el año pasado descubrió que es capaz de cambiar la infraestructura organizacional del cerebro permitiendo que la información transite por sus diferentes secciones a través de conexiones nuevas y otras poco usadas, pasando por alto las más transitadas y viejas, lo cual dota al cerebro de un carácter más flexible liberándolo de sus limitaciones usuales, ya sean conceptuales o emocionales. La investigación concluyó que “El estado psicodélico está asociado con una función del cerebro menos restringida y más intercomunicativa, lo cual es consistente con las descripciones de la naturaleza de la conciencia en el estado psicodélico”. Por cierto, la formación de nuevas redes neuronales explica por qué la psilocibina puede ser útil para combatir la depresión o los trastornos relacionados al estrés postraumático. 

Por otro lado, un estudio previo encontró evidencia de que consumir psilocibina disminuía la actividad en las regiones del cerebro asociadas con la percepción del yo al tiempo que estimulaba el hipocampo y la corteza cingulada, que están relacionadas con la memoria y la emoción. Cuando esto sucedía, el patrón de ondas en el cerebro era parecido en algunos aspectos al de los sueños. El investigador Robin Carhart-Harris declaró estar fascinado con estas similitudes y añadió que “la gente con frecuencia describe que tomar psilocibina produce un estado parecido al sueño y por primera vez tenemos evidencia de la representación física de esta experiencia en el cerebro”.

Las impresiones de los estados psicodélicos son duraderas. Un estudio realizado en el hospital Johns Hopkins encontró que mayoría de las personas que consumían psilocibina presentaban cambios en su personalidad que duraban más de 1 año. Algunos incluso describieron sus experiencias bajo el efecto de esta sustancia como las más significativas de sus vidas.

Pero, ¿qué importancia tiene esto para el desarrollo de la humanidad? Roland Griffiths, investigador de Johns Hopkins, ha declarado al respecto que:

La característica central de la experiencia mística es un fuerte sentimiento de interconexión de todas las cosas, hay un aumento en la confianza personal y la claridad, pero también en la respuesta comunal de altruismo y justicia social, una experiencia de la Regla de Oro: actúa con otros como deseas que te traten… Entender la naturaleza de estos efectos  y sus consecuencias puede ser la clave para la supervivencia de nuestra especie.