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Música fantasma: personas que alucinan notación musical durante la vigilia

Por: pijamasurf - 04/07/2013

Síntoma de mal de Parkinson o aparición espontánea provocada por una formación musical, las alucinaciones con notación musical y escritural siguen sorprendiendo a pacientes y neurólogos.

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Ted R. es un músico de 75 años que padece Parkinson desde los 60. Es un escritor y académico con mucha actividad, además de un pianista sumamente dotado. Desde hace un par de años comenzó a sufrir alucinaciones visuales mientras leía el periódico: cuando volteaba la mirada y la devolvía a las páginas impresas, encontraba para su sorpresa que estas ya no eran caracteres alfabéticos sino notaciones musicales, pentagramas con complicadas progresiones. Este fenómeno alucinatorio está siendo estudiado actualmente por numerosos neurólogos en busca de lesiones cerebrales, especialmente por el doctor Oliver Sacks (Hallucinations in musical notations, en la revista Brain y autor del famoso Musicofilia, publicado por Anagrama), médico y divulgador científico que ha estudiado algunos casos interesantes como el de Ted R.

Desde el siglo XIX, los neurólogos y psiquiatras se han encontrado con pacientes que afirman sufrir todo tipo de alucinaciones: auditivas, táctiles, visuales y sinestésicas (escuchar olores, tocar colores, etc.) Pero no se trata de alucinaciones provocadas por sustancias psicoactivas, sino que se presentan en personas aparentemente normales. En ocasiones pacientes con el síndrome Charles Bonnet, con enfermedad de Parkinson, con fiebre alta o en estado hipnopómpico (descrito más adelante) han presentado este tipo de alucinaciones, además de predisposiciones como ciertos tipos de migraña, epilepsia, intoxicación con sustancias, etc.

Las alucinaciones visuales y/o auditivas parecen ocurrir en los periodos tempranos del sueño, al menos en la mayoría de los pacientes analizados. Estas pueden ser de dos tipos: las alucinaciones hipnagógicas se experimentan cuando alguien está quieto en su cama, con los ojos cerrados, justo antes de dormir, como si las imágenes aparecieran mágicamente en el interior de los ojos. También existen las alucinaciones hipnopómpicas, como las que experimentan los pacientes analizados por el doctor Sacks, las cuales ocurren cuando la persona está despierta y con los ojos abiertos, observando imágenes proyectadas en superficies de todo tipo.

Ambos tipos de alucinación parecen presentarse con mayor frecuencia en personas de edad avanzada, y en ocasiones con los síntomas o predisposiciones antes descritos (aunque el estudio también reporta casos de gente sin conocimiento en notación musical que también puede experimentar alucinaciones hipnopómpicas). En el caso de Ted R., su preparación y curiosidad musical fue más grande que el miedo a estar volviéndose loco: cuando las notas musicales aparecían en el espacio antes ocupado por las letras del periódico, Ted corría hacia el piano y trataba de tocar la música que veía, aunque no sin dificultades.

La música que Ted observaba "era difícilmente ejecutable porque siempre se presentaba con muchos arreglos, con innumerables marcas de crescendo y decrescendo, mientras que la línea melódica estaba tres o más octavas por debajo del Do medio", como si estuviera hecha para ser tocada en un piano de 10 metros. Otra particularidad de las alucinaciones de Ted se debían probablemente a su formación en el idioma sánscrito: en lugar de fusas y semifusas, Ted observaba que las notas estaban hechas en el alfabeto devanagari. En su propio testimonio:

"La música ahora cubre toda la página y a veces está escrita de modo muy ornamentado, más que del modo crudo en que ocurría antes, casi como una caligrafía del siglo XVIII. Debo acercarme más para copiar algunas de ellas, pero aún no estoy seguro de la precisión de lo que podría escribir pues continuamente las imágenes desaparecen antes de que pueda verificarlas. Otra rareza: las ilusiones [pues Ted se refiere a ellas como "ilusiones", no "alucinaciones"] han ocurrido en la escritura devanagari, la escritura usada en sánscrito. A pesar de la naturaleza exótica de la escritura el resultado es aún música occidental."

Esta "música fantasma", como Sacks se refiere a ella, parece aparecer frente a los ojos de gente que ha pasado toda su vida estudiando o interpretando música, al menos en siete de los ocho casos que presenta en su estudio: pianistas, profesores o compositores. Alucinaciones textuales también se han presentado en forma de conjuntos verbales que, al igual que la música, se asemejan a cosas que se pueden leer, pero que desaparecen o cambian continuamente. Las palabras que se presentan en alucinaciones hipnopómpicas no tienen sentido o forman apenas trozos de palabras reconocibles, pero no necesariamente frases.

Los investigadores analizan a través de scaners PET y MRI las áreas del cerebro especializadas en la formación de estructuras visuales de palabras en la corteza inferotemporal izquierda, área relacionada también con la posibilidad de leer. Se sabe que hay pacientes que al sufrir daños en esta zona desarrollan alexia, incapacidad para leer. Posteriores investigaciones podrían arrojar más datos sobre la relación entre nuestra percepción consciente y nuestra cognición, y tal vez ayudarnos a entender otro de los misterios del cerebro y la creatividad humanas.

[Brain]

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El cabello es tu espejo (reflexiones metafísicas sobre este ‘órgano’)

Por: Mitsy Ferrant - 04/07/2013

En diversas tradiciones el cabello ha desempeñado un rol protagónico dentro de la identidad etérea y los recursos energéticos de una persona.

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"Nuestras modas del cabello podrían ser sólo una tendencia, pero si investigamos a fondo, podemos descubrir que nos hemos estado privando de una de las más valiosas fuentes de energía para la vitalidad humana", advierte Yogi Bhajan, el gran maestro encargado de introducir la práctica del yoga Kundalini a Occidente.

Siempre he tenido una extraña fijación por el cabello, le he dado siempre, consciente e inconscientemente,  un lugar muy simbólico en el desarrollo de mi persona. Estoy convencida de que el cabello juega un papel trascendental en la vida de uno, en el espejo que uno proyecta, en la realidad que uno percibe de sí mismo. Sé que es el mejor reflejo de mis estados anímicos y de los cuidados que me doy. Por ejemplo, cuando me despierto sin entender nada de la vida, amanezco lacia; cuando la felicidad no cabe en mí, mis chinos parecen resortes; y en el común de mis días manejo semi-rastas naturalmente estilizadas por la sazón de la cotidianidad.

Soy mujer y tengo el pelo pasando la cintura. Me considero muy afortunada, ya que tengo una melena bastante formidable, debo de reconocerlo —modestia a parte.  A veces, de hecho, estoy convencida de que es una entidad aparte que se me vino a arrejuntar, medusas que se conectan con lo íntimo de mi ser y que me potencializan. Me he rapado dos veces en las etapas más significativas de mi vida; momentos de reconstrucción, rituales donde incendiaba todo lo que era para dar lugar a lo que iba a ser, trazando objetivos en el tiempo en que me volvía a crecer la melena.  

Es difícil ser mujer y no tener pelo, es difícil encontrarte o proyectar tu femineidad sin él. Difícil pero no imposible. De hecho ahora me cuesta trabajo considerar cualquier etapa simbólica en mi trascendencia personal sin que ello afecte significativamente mi cabello. Y como es la vida, en estos momentos estoy pasando por una transición que requeriría de una buena rapada y nueva serie de objetivos, pero ya no puedo.

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A través de la meditación, el estudio de la yoga y una que otra terapia psicodélica autoinducida, me he dado cuenta de que, como para todo, hay una razón perfecta e incuestionable para la cual está ahí TU cabello… lleva la cuenta perfecta e inmutable de todo lo que consumes y has sido.

¿Acaso no pierde Sansón toda su fuerza cuando le cortan la melena?

Desde una perspectiva yoguica el cabello es un regalo más de la maravillosa naturaleza que te puede ayudar a aumentar tu energía Kundalini, lo cual a su vez aumenta tu vitalidad, tu intuición y tu tranquilidad. Cuando no te cortas la melena, crece a la medida justa para ti, sin más ni menos, alimentándote de la cantidad justa de Prana y vitaminas.

Si lo ves también desde una perspectiva histórica, en muchas culturas o religiones el cabello no se cortaba porque era parte de tu esencia. Sin embargo, cuando te conquistaban o te esclavizaban te cortaban la melena. Simbólicamente te separaban de tu registro, de tu historia, de tu ser.

Yogi Bhajan nos dice que si decidimos cortarnos el cabello no solo perdemos esa energía y el alimento extra, pero nuestro cuerpo debe entonces compensar la perdida, produciendo nutrientes para hacer crecer de nuevo el cabello faltante. Nos explica que cada cabello funciona como antena, que recibe y canaliza la energía o el Prana a los lóbulos frontales —la parte de la mente que usas para meditar y visualizar. Cuando te cortas el pelo, a este le toma aproximadamente tres años volver a crecer las antenas en sus puntas.

Básicamente el cabello puede ser una de tus fuentes más valiosas de energía, tu espejo más fiel, tu autobiografía más certera… ¿Por qué cortártelo? ¿Por qué mutilarte y borrar parte de tu historia?

Rabindranath Tagore dijo sabiamente: “Cuando me di cuenta de la unidad de todo, tiré mi juego de afeitado en el océano. Renuncié a mi ego y me entregué a la naturaleza. Yo quería vivir en la forma en que el Creador me trajo”.

Entonces, ¿será que cuando te dejas crecer el pelo estás simbólicamente dándole la bienvenida a todo tu ser? ¿Será que simbólicamente te estás aceptando tal cual, reconociéndote en tu totalidad?

En lo personal, después de por lo menos 20 años de exploración consciente con mi melena, hoy he decido, a partir de la información y la intuición que tengo a mi alcance, que no vuelvo a cortarme el pelo, aún cuando me urja renacer de las cenizas y reconfigurarme.  

¿Y tú qué opinas?

 

A continuación les comparto varias técnicas para el cuidado de su cabello que pueden serles de utilidad si ustedes, como yo, deciden ya no cortar sus antenas.

- Es recomendable lavarte el pelo cada 72 horas, con un shampoo natural de preferencia. Si acabas de sufrir un disgusto o alguna emoción negativa es también recomendable lavártelo.

- Desenreda tu cabello cada mañana y cada noche con un cepillo de madera –la madera no crea estática y estimula tu cuero cabelludo. Péinate de adelante hacia atrás, de atrás hacia delante, de izquierda a derecha y luego de derecha a izquierda, esto ayudará a refrescarte, ideas, emociones y percepciones.

- En India dicen que el hombre sabio se hace durante el día, en la corona de su cabeza, un chongo; esto para energetizar las células cerebrales, su glándula pineal y su percepción espiritual.

- También dicen que la noche es ideal para dejar el pelo suelto o en trenza para equilibrar el campo electromagnético que absorbió durante el día.

- Cuando tengas las puntas abiertas o el cabello reseco, aplícate aceite de almendras en la noche y esto te ayudará a regenerar.

Con estas indicaciones podrás aprovechar al máximo tu cabellera, el prana que perciben y asimilan sus antenas, y la fuerza que en ti esto permea.

¡Enjoy!

 Twitter de la autora: @ellemiroir