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¿Es el futbol americano un ritual homosexual?

Por: pijamasurf - 02/03/2013

¿Están los jugadores de futbol americano participando, sin saberlo, en un gigantesco ritual homosexual?

¿Es el futbol americano, con sus ajustadas lycras, sus constantes palmadas en el trasero y su simbolismo anal, un ritual gay? El antropólogo Alan Dundes, en un trabajo académico considerado un clásico por muchos llamado Into the End Zone for a Touchdown: A Psychoanalytic Consideration of American Football,  hizo un análisis casi lacaniano del lenguaje que se usa en el futbol americano y de sus códigos, mostrando que esta envuelto de una jerga homoerótica, que algunos podrían interpretar como una especie de homosexualidad reprimida. Sabemos que el sexo permea todas nuestras actividades, algunas personas creen que los desportes son como una especie de guerra civilizada, pero ¿podrían ser grandes actos sexuales disfrazados?

Traducimos aquí algunas de las anotaciones más sugerentes --a veces cómicas, a veces pornográficas (especialmente la sugerencia de que cuando un equipo es apaleado recibe una especie de bukake ritual), entendiendo que siendo slang algunas son difíciles de entender sino se conoce el lenguaje original. Aunque muchas de las analogías de Dundes puedan ser un poco hiperbólicas y comúnes a otros juegos, es innegable que existe cierta ironía en que el juego supustamente más varonil sea también el que más alusiones gay contiene. Curiosamente jugadores de la NFL que han salido del clóset, generalmente después de retirarse, han echo referencia a la enorme homofobia que existe en el juego, y recordemos que las personas homofóbicas suelen tener rasgos homosexuales reprimidos.

Todo el lenguaje del futbol [americano] está involucrado en alusiones sexuales. Se no decía que salieramos y nos "cogieramos a esos tipos ["fuck those guys”];  que tomaramos el balón y "se los metiéramos por el culo" o "se los empujaramos por la garganta". En los últimos años pude ver a muchos entrenadores excitados  mientras hacían el diagrama de una jugada en un hoyo imaginario en la pizarra. Sus caras rojas, sus voces alzándose, y mostrando al portador del balón cómo quería que "lo metiera en el hoyo". 

Es muy probable que el aspecto ritual del futbol, al proveer un marco para el contacto físicio masculino aprobado por la sociedad... es un tipo de comportamiento homosexual. El inequívoco simbolismo sexual del juego hace difícil pensar de otra forma. Actos sexuales realizados en una forma simbólica ligeramente disfrazada, y dirigidos solo hacia a hombres, parecerían constituir una homosexualidad ritual. 

El objetivo del juego, en su form más simple, es llegar a la zona de anotación [endzone] del rival e impedir que el rival llegue a la zona de anotación propia.  Ahora podemos entender lo apropiado del toqueteo del trasero [bottom pattin] tan observado entre jugadores de futbol[americano]. Una buena jugada ofensiva o defensiva merece una palmada en el culo. El receptor ha logrado el cometido y por lo tanto ayudado a proteger el "trasero" colectivo de todo el equipo. Uno da palmadas en las zonas de anotación de los compañeros,¡pero intenta violar la de los oponentes!

La terminología es sugerente. Uno gana yardaje, pero no es el territorio el cual es mantenido en el sentido de ser adquirido permanentemente por el equipo invasor. El territorio invadido permanece nominalmente bajo la propiedad del oponente. Un cronista deportivo aficionado puede decir, por ejemplo: "Esta es la penetración más profunda hasta el momento en el territorio de (nombre del equipo)".

La confianza que uno tiene entre coequiperos se demuestra por la postura que toman comúnmente los jugadores. El parado conocido como de "tres puntos" involucra inclinarse en una distintiva posición que expone el trasero. Es una posición inusual y hace que uno esté especialmente vulnerable a un ataque por detrás, vulnerable a un ataque homosexual. Ya que uno puede confiar en los coequiperos, uno sabe que sólo recibirá una palmadita, y no será violado.

Así en el principio del juego de futbol [americano] tenemos dos equipos de hombres. Al final del juego, uno de los equipos está "arriba", debido a que ha "anotado" más  al llegar a la zona de anotación del otro equipo. La zona de anotación es una especie de zona erógena. Se dice que el equipo perdedor, si la diferencia es mucha, ha sido apaleado [creamed].

Con información de Outsports

 

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Algunos libros de Philip K. Dick digitalizados y listos para descargar

Por: pijamasurf - 02/03/2013

Una selección apresurada pero completa de libros que se encuentran traducidos y digitalizados de uno de los autores predilectos en Pijama Surf: Philip K. Dick.

Como saben bien nuestros lectores, Philip K. Dick es uno de los escritores preferidos en Pijama Surf, un referente obligado en esa cartografía que utilizamos cotidianamente para transitar por el mundo.

Y como todo aquello en lo que uno verdaderamente cree, el proceso no está completo si dicha fe no se difunde, acción menos evangélica de lo que parece cuando se trata de libros y, como en este caso, de hugar en el vasto o inabarcable acervo digital que es Internet, en donde gracias a la generosidad de algunos héroes anónimos (pero no por ello menos dignos de alabanza y agradecimiento), es posible encontrar varias de las novelas del escritor estadounidense.

Philip K. Dick es, sin duda, la mayor rara avis de los escritores de ciencia ficción. Un hombre en quien se combinan el desequilibrio psicológico y la inquietud metafísica, oscilante esta entre las grandes escuelas de la filosofía occidental y oriental y también las corrientes teológicas más influyentes del pensamiento religioso, la búsqueda del sentido de la existencia, del demiurgo que se esconde detrás de nuestros conflictos y las contrariedades que forman parte esencial de la vida, también la preocupación social por un gobierno —una perversa confabulación de las instituciones públicas y los consorcios privados— cada vez más encaminado a la distopía  del totalitarismo y la supervigilancia con el consecuente empuje de los inadaptados y los inconformes a las márgenes de la sociedad.

Se trata, en fin, de un autor que sobrepasa en mucho al escritor promedio de ciencia ficción, alguien de genio y talento innegable que se reflejan claramente en su creación literaria. No por nada Dick es el único autor de su género aceptado en la Library of America, la colección de la literatura estadounidense canónica.

A continuación algunos títulos que, como decíamos, se encuentran disponibles en la red, digitalizados y traducidos, reunidos por entusiastas lectores de Philip K. Dick que esperan contagiar a otros el gusto por este autor inquietante, crítico, que seguro, después de leer, hará que consideres tu realidad desde una perspectiva distinta.

 

Nuestros amigos de Frolik 8 (1970)

Una fantasía distópica cercana a Un mundo feliz, una sociedad dividida en estratos —Nuevos Hombres, Inusuales y Antiguos— de acuerdo con las capacidades cerebrales de cada uno.

 

 

 

 VALIS (1981)

Uno de los títulos mayores y más celebrados: una exposición teológica en clave sci-fi.

 

 

 

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968)

Otro título mayor, base de una cinta no menos icónica: Blade Runner (Ridley Scott, 1982), una problematización de la naturaleza humana y el que podría considerarse su elemento más determinante: la empatía.

 

 

Podemos construirle (1972)

Para algunos, un antecedente de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, un ejercicio preparatorio y, aun así, sorprendente.

 

 

 

El hombre en el castillo (1962)

Con esta novela Philip K. Dick se ganó el Premio Hugo, el galardón más importante en la literatura de ciencia ficción. La premisa del relato es simple, pero también ambiciosa: ¿cómo sería el mundo si los nazis hubieran ganado la guerra?

 

 

Lotería solar (1955)

Uno de los primeros relatos de largo aliento de K. Dick, la singular historia de un inadaptado en un mundo autoritario dominado por la lógica y las matemáticas.

 

 

 

Los Simulacros (1964)

Para algunos un intento narrativo en el que las pretensiones fueron superiores a los resultados obtenidos, en el que el escritor recurre a algunos de sus recursos ya probadamente exitosos y ensaya la hipótesis de que el gobierno de los Estados Unidos de Europa y América —en el que el poder es ejercido por quien menos lo parece— traiga del pasado a  un prominente nazi como su consejero. 

 

 

 

Ubik (1969)

Para algunos una de las tres mejores novelas dickeanas. Otra exploración teológica-filosófica sobre la existencia y el sentido de la vida, pero en un escenario de tecnología vanguardista y conspiraciones interplanetarias.

 

 

 

Una mirada en la oscuridad (1977)

Acaso el libro más íntimamente ligado a la biografía de Philip K. Dick y su paso por las regiones de la locura y la drogadicción. Una sociedad dominada por el consumo de la Sustancia D que, a su vez, oculta un control más siniestro.