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Proponemos 5 argumentos para hacer aún más evidente la urgente necesidad de adoptar una legalización estratégica de la marihuana y así combatir, con eficiencia, la pesadilla del narcotráfico.

capullo de marihuana en forma de corazón

En la actualidad resulta difícil imaginar un argumento razonable que favorezca mantener la marihuana en la región de lo ilegal. Cada vez son más voces que, desde distintas trincheras, denuncian la urgencia de adoptar la legalización regulada como parte de una nueva estrategia para hacer frente al narcotráfico y neutralizar las múltiples consecuencias que acarrea este fenómeno. Entre los personajes que han recomendado la despenalización de esta planta se incluyen ex-presidentes latinoamericanos, intelectuales, escritores, empresarios, artistas y otros. A continuación, para introducir este breve artículo pro legalización, comparto una serie de citas que evidencian la tendencia:

“Enfrentar simplemente el narcotráfico mediante una guerra entre narcotraficantes y gobiernos, incluso con el Ejército, es un grave error”.

Carlos Fuentes en el marco del Festival Hay, en Cartagena, Colombia. 

 

“La legalización. No hay otro camino. Es un camino difícil y arriesgado, pero creo que la represión conduce a lo que estamos viendo: un crecimiento de la producción, de la distribución y del consumo de las drogas, a pesar de las vertiginosas sumas que se gastan en esa política represiva."

 Mario Vargas Llosa en entrevista  con el diario uruguayo, El País.

 

“Sugiero que experimenten modelos de regulación legal de las drogas (con cannabis, por ejemplo)”

Jimmy Carter, ex-presidente de EUA, en un Open Ed que publicó el NY Times

 

"Cuarenta años de inmensos esfuerzos no lograron reducir ni la producción ni el consumo de drogas ilícitas [...] frente a la ineficacia y las consecuencias desastrosas de la guerra contra las drogas [reconocido] el fracaso de la estrategia prohibicionista y la urgencia de abrir un debate sobre políticas alternativas" 

Informe firmado por F. H. Cardoso, C. Gaviria y E. Zedillo, expresidentes de Brasil, Colombia, y México

 

“Creo que esto (la legalización de la marihuana) es algo que debemos hacer y es una alternativa mucho más interesante y más sólida, benéfica para el País, que esta guerra fallida de Felipe Calderón contra el narcotráfico, que no está ganando y que no puede ganar”.

Jorge Castañeda, ex ministro de asuntos exteriores de México.

 

“Es tiempo de terminar la guerra contra las drogas a nivel mundial. Debemos de dejar de criminalizar a los consumidores. Salud y tratamiento es lo que debiéramos de estar ofreciéndoles, y no una prisión. Las malas políticas sobre drogas afectan literalmente a cientos de miles de personas y comunidades alrededor del mundo”.

Richard Branson, fundador de Virgin

 

Y tras esta breve selección de voces "reconocidas", las cuales representan a diversos sectores de la sociedad, entonces procedamos a enlistar cinco buenas razones para promover la despenalización de la marihuana, como parte de una estrategia que conlleve beneficios en materia de salud pública, seguridad, finanzas e incluso de cultura cívica. 

1- Dinero

La criminalización de la marihuana comenzó a promoverse en las primeras décadas del siglo XX en Estados Unidos, pero fue a partir de la década de los 70, bajo el gobierno de Nixon, cuando se oficializó este nefasto concepto de "la guerra contra las drogas", una campaña que, respaldada por autoridades y medios de comunicación, impuso en el imaginario colectivo la idea de que las drogas son malas y que hay que combatirlas a costa del presupuesto público, el bienestar social e, incluso, el sentido común.

Pero hablando estrictamente de las consecuencias financieras de esta campaña, la cual fue imitada por decenas de países que siguieron la política estadounidense, es importante considerar dos variables: por un lado la monumental cantidad de dinero que se invierte en combatir el tráfico de estupefacientes y en castigar el consumo. Para dimensionar los recursos empleados con este fin, basta señalar que en Estados Unidos, durante 2010, se gastaron más de 40 mil millones de dólares (según estimaciones de Drugsense.org). Por otro lado, también vale al pena mencionar la cantidad de dinero que se deja de recaudar en la arcas públicas a partir de una despenalización regulada que implicaría grandes beneficios fiscales para un gobierno. Un estudio realizado en 2008 por Jeffrey Miron, economista de Harvard, concluyó que la legalización de las drogas le reportaría al gobierno estadounidense ahorros por $44,100 mdd, más ganancias por $32,700 mdd, sumando un beneficio total de $76,800 millones –en caso de despenalizar solo la marihuana, esto se traduciría en $13,700 mdd. Recientemente 300 economistas, entre ellos algunos laureados con el Premio Nobel, han enfatizado en el estudio de Miron, aprobando sus cálculos y promoviendo su conclusión pro legalización.

Cabe destacar que no solo se trata de evidenciar los beneficios económicos de dejar de combatir las drogas según la actual estrategia, sino reconocer que a pesar de los gastos que se realizan, la violencia y los índices de consumo son mucho mayores hoy de lo que eran cuando se inauguró esta guerra. Es decir, es un gasto poco efectivo y que, invertido en otros rubros, podría generar un mucho  mayor bienestar social.

 

2- Seguridad

Todo tipo de prohibición de una sustancia, ante la cual existe una demanda, detona el surgimiento de grupos criminales que responderán a ella sin importar los costos que conlleve la actividad. Básicamente se trata de una dinámica esencial de los sistemas económicos: en donde quiera que haya una demanda, se gestará un mecanismo para satisfacerla, así de fácil. Al regularizar el mercado de la marihuana, reglamentándolo de acuerdo a criterios similares que los que se emplean para el alcohol, entonces estos grupos criminales son automáticamente neutralizados, pues quedan despojados de su mercado y por ende de los ingresos que les permiten operar. 

Para muestra de la violencia que generan las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas, tan solo en México podemos referirnos a los 60,000 muertos que aproximadamente ha cobrado la lucha anti-narco en este país. Y por si no fuera suficiente esta tenebrosa cifra, también debiésemos de considerar el medio millón de desplazados, personas que se han visto obligadas a abandonar sus ciudades de origen ante la viva amenaza que este fenómeno representa y, en un plano menos tangible, los millones de mexicanos que han visto  trastornada su calidad de vida, así como sus derechos fundamentales como seres humanos, todo como una consecuencia más de la insólita estrategia aplicada por su gobierno.  

 

3- Salud

En el rubro de la salud social también resulta fácilmente cuestionable la penalización de la marihuana, sobre todo si tomamos en cuenta que está científicamente comprobado que esta, como muchas otras plantas, tiene propiedades medicinales que pueden ser de gran utilidad para el tratamiento de distintos males, ya sea recurriendo a la planta misma en su estado natural o como componente activo de medicamentos elaborados industrialmente. Recientemente algunas entidades de Estados Unidos han adoptado la permisión de la marihuana medicinal —popularmente aceptada como sustancia auxiliar para los enfermos de cáncer. Además, decenas de grupos étnicos han recurrido históricamente a la ganja como recurso medicinal con resultados probadamente efectivos. Sobra decir que el hecho de que la marihuana sea ilegal entorpece su aprovechamiento como una sustancia curativa, marginando así a la población de las bondades de un benéfico ingrediente.  

* Consultar lista de 10 beneficios médicos, científicamente probados, que aporta la marihuana

 

4- Libertad (responsabilidad cívica)

La criminalización de la marihuana atenta contra el sentido de libertad que inspira a uno de los derechos fundamentales del ser humano. Si bien es cierto que en todo estado es indispensable la prohibición de actos o actividades específicos, presumiblemente utilizando como criterio el respeto al bienestar común y a los derechos del otro, prohibiciones como la que se ciñe sobre el consumo de esta planta, la cual responde más a misteriosas agendas económicas y principios ideológicos que a la persecución genuina del bien social, terminan por atentar contra el derecho y la capacidad de una persona para tomar las decisiones que, en su opinión, mejor le convengan. Vale la pena recordar que el uso de cannabis data de hace miles de años y que más allá de una actividad recreativa que ha sido estratégicamente satanizada por los medios y las autoridades, existen muchas personas que ven en esta planta un catalizador para fines diversos, entre ellos el desarrollo espiritual o la inspiración artística, ante lo cual su penalización se presenta como una medida evidentemente ridícula.  

Finalmente, en este mismo sentido, está comprobado que ofrecer a un grupo social la posibilidad de discernir sobre su propia integridad estimula favorablemente el sentido de auto-responsabilidad entre sus individuos y fortalece un compromiso consigo mismos y con el resto del grupo. De hecho esta es una de las premisas que toma en cuenta el sistema educativo de Finlandia, considerado el más efectivo del mundo según el índice de la OCDE. 

 

5- Regulación

Ya tuvimos oportunidad de repasar algunos de los beneficios que implicaría la regulación, ligada a la despenalización, del consumo de marihuana. Si bien muchos podrán argumentar que el adoptar esta medida reflejaría cierta tibieza por parte de las autoridades, en un plano práctico y más real lo cierto es que permitiría ejercer un mayor control sobre su uso y distribución. Como argumento bastaría con enfatizar en el hecho de que para un adolescente, en la mayoría de países donde es ilegal la marihuana, resulta más fácil conseguir unos cuantos porros en el mercado negro, recurriendo a alguno de los miles de "conectes" que existen, que hacerse de una botella de ron o whisky, cuyo consumo está explícitamente controlado entre la población menor de edad. Lo anterior sugiere que  si una sustancia es legalizada y a la vez reglamentada, esto se traduce en un control más efectivo de la misma que en caso de marginarla a la ilegalidad, dando así vida a un mercado negro que en la mayoría de los contextos se organiza con mayor habilidad que las propias autoridades. 

Para concluir nuestra propuesta de argumentos "legalizadores", solo quedaría agregar que mi postura personal al respecto no responde a ninguna conveniencia personal, ni representa un incentivo a mi comodidad individual, o a alguna agenda económica, ideológica, ligada a mi persona. Y precisamente es a esa arena a donde me gustaría que pudiera llevarse este debate: más allá del tabú y de intereses particulares. Por otro lado, vale la pena recalcar que no se trata de insinuar que es un recurso sencillo, o negar que será un proceso complejo que deberá orquestarse en sintonía con una estrategia integral, enfatizando en la educación de la población –ligado a la difusión de información objetiva y fiable. Sin embargo, y una vez expuesta está aclaración, la legalización de la marihuana es un recurso que debe adoptarse, de manera inteligente pero también tajante, con  evidente urgencia. Y aunque tengo la certeza de que eventualmente se adoptará, creo que es nuestra responsabilidad cívica el presionar para que esto suceda lo antes posible, con lo cual ahorraremos vidas y recursos como las que hasta ahora, innecesariamente, se han diluido gracias a la torpe trinchera desde la cual se ha querido resolver la colosal problemática.

* Para contextualizar el tema les recomiendo el artículo ¿Por qué es ilegal la marihuana? (Historia de la criminalización de una planta)

Twitter del autor: @ParadoxeParadis

 

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Dime cuántos amigos tienes en Facebook y te diré qué tan narcisista eres

Por: pijamasurf - 04/17/2012

Facebook, la plataforma ideal para ejercer el narcisismo: investigadores detectan relación proporcional entre el número de amigos y la tendencia de personalidad hacia el egoismo y la manipulación.

 cantidad de amigos en facebook es proporcional a tu narcisismo

Un nuevo estudio realizado por la Universidad de Western Illinois encontró una relación proporcional entre la cantidad de amigos que una persona posee en Facebook y su tendencia al narcisismo. De acuerdo con la investigación, a mayor número de amigos en esta red social, mayor es su probabilidad de incurrir en alguna de las manifestaciones propias de este perfil psicológico. 

El narcisismo es un fenómeno asociado a conductas como la arrogancia, la envidia y la manipulación, características que en el caso de los usuarios que son más populares y activos en Facebook se complementa con una obsesión por la imagen personal y una falta de empatía que se transmite en relaciones vacías. El término proviene del mito de Narciso, quien tras rechazar el amor de la ninfa Eco fue condenado a enamorarse de si mismo y observar, perpetuamente, su rostro en la superficie de un lago hasta que se transformó en una flor.  

El estudio analizó en forma cruzada el perfil psicológico de 294 usuarios de entre 18 y 65 años, así como sus hábitos dentro de la red social. Además de la cantidad de amigos, otras variables que influían en la propensión al narcisismo son la frecuencia con la que cambian sus fotos de perfil, la agresividad con la que responden a comentarios que no son de su agrado y la frecuencia con la que actualizan sus novedades —de hecho somos muchos los que nos preguntamos por qué ciertas personas creen que le interesa saber al resto de la comunidad en qué fiesta se encuentran, a qué concierto asistieron o qué cereal están degustando en ese momento. 

facebook promueve el narcisismo

Los investigadores segmentaron el perfil narcisista de los usuarios de acuerdo con dos variables que están consideradas dentro del rubro "socialmente nocivo" de las manifestaciones narcisistas —recordemos que, como bien nos enseñó Paracelso, la dosis hace al veneno y que casi cualquier facultad psicológica puede tener aspectos positivo y negativos, aunque en el caso de este estudio se refiere a la faceta oscura de la personalidad narcisista. Una se refiere al exhibicionismo de grandeza (GE) y otro a la posesividad/explotación (EE).  El primero de los casos incluye bondades como la vanidad, la superioridad y el exhibicionismo. Las personas que empalman con este perfil necesitan ser el centro de atención, se auto-promueven constantemente y no soportan ser ignorados.  En cuanto al segundo, el EE, básicamente se trata de sentir que mereces respeto y que tienes autoridad para manipular y tomar ventaja de los demás. 

El estudio reveló que aquellos que rankeaban mas alto en los niveles de GE manifestaban una relación proporcional a la cantidad de amigos en Facebook. Mientras que aquellos que resultaban propensos a ambas variaciones del narcisismo, tendían a solicitar apoyo por parte de su red pero rara vez ellos apoyaban las causas del resto. 

De acuerdo con Carol Craig, jefa del Centro Británico de la Confianza y el Bienestar, los jóvenes de este país están asumiendo personalidades cada vez mas narcisistas, y Facebook provee la arena perfecta para desarrollar este poco deseable desorden psicológico. "La forma en la que los niños están siendo educados se enfoca, cada vez más, en promover la autoestima, entendida en cómo eres visto por los demás. Este método de enseñanza ha sido importado de Estados Unidos y se trata 'solo de mí'. Facebook proporciona una plataforma para que la gente se auto-promueva, cambiando sus fotos de perfil y mostrando los cientos de amigos que tienen. Conozco a algunos que tienen mas de mil", declaró Craig al diario Guardian.

Evidentemente con todo esto no queremos concluir que Facebook es algo "malo". En realidad, como sucede con cualquier otra herramienta a disposición del ser humano, esta red social tiene un doble cara. Por un lado nos permite conectar con personas que de otra manera no habríamos podido restablecer contacto. Nos recuerda las fechas de cumpleaños de seres queridos e incluso sirve para compartir, o recibir, información interesante, ya sean imágenes, notas de algún sitio o videos que vale la pena ver. Sin embargo, y más allá de las practicas comerciales y políticas de privacidad que han diseñado Zuckerberg y compañía, profundamente cuestionables, lo cierto es que Facebook, por momentos, se torna en una especie de monumento a la frivolidad: extrae cantidades enfermizas de tiempo y energía a millones de usuarios, invitándolos a monitorear lo que sucede con las personas a quien conocen (y a las que erróneamente se les denomina amigos), con el ánimo de poder juzgar lo que acontece en la vida de los otros. Y como bien prueba este estudio, también se ha convertido en una especie de status social, refiriéndonos al número de amigos que tienes o la cantidad de veces que eres taggeado, fomentando prácticas que si se analizan objetivamente son innegablemente ridículas o hasta caricaturescas, como el auto-promoverte estratégicamente para aumentar tu status o el reemplazar un tardo frontal con las personas cercanas por una interacción digital que jamás podrá igualar  la frecuencia original de una amistad. 

En fin, la próxima vez que te encuentres con un perfil que tiene miles de amigos, no te impresiones, recuerda que en menor o mayor cantidad esa persona ha dedicado esfuerzo a alcanzar ese status facebookero, lo cual muy probablemente está ligado a una cierta dosis de inseguridad. Y si esa persona hiperpopular eres tú, tal vez sea buen momento para reflexionar a cuántos de esos cinco mil "amigos" les interesa en realidad tu vida o tu bienestar, y si exhibir sistemáticamente tu vida frente a una horda de curiosos en realidad aportará algo benéfico a tu vida.