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En medio de la farsa y el simulacro, se gesta la muerte del partido de izquierda mexicano que en algún momento nació como una alternativa para el pueblo

“Lo apasionante de la democracia es la incertidumbre”, eso declaró el señor José Luis Durán, político del Partido Acción Nacional (PAN), quien fue presidente municipal del Naucalpan y excandidato a la gubernatura por el Estado de México, y quien quiere volver a ser candidato del PAN al gobierno del Estado de México.

Esta tesis, en el PRD es una quimera. Los “Chuchos” le tienen tanto miedo a la expresión libre de los militantes de base del PRD, que cancelaron las elecciones abiertas para elegir al nuevo presidente y al secretario general del partido. Los estatutos vigentes del PRD, a la dirigencia les sirven para limpiarse el culo. No más de 200 “privilegiados”, una buena parte de ellos, seleccionados por el “poder de la firma” de Nueva Izquierda, van a decidir el 19 de marzo de 2011, quien va a ser el próximo presidente del PRD, en una especie de sesión espiritista, los 200 y algunos más, van a usufructuar la voluntad de millones de perredistas, afiliados y simpatizantes. Será como en una novela de Agatha Christie, un crimen perfecto: matarán al PRD, y los nuevos dirigentes esbozarán una sonrisa y se sentirán desahogados de las deudas que los apremian. Tendrán garantizado su encumbramiento como diputados y anexas, con la inevitable derrotada alianza con el PAN, en lo inmediato en el Estado de México y en lo mediato en la elección presidencial del 2012. Lo que significa que, el partido que se construyo, después de 1988, cuando Cárdenas ganó las elecciones, para darle una alternativo de lucha del pueblo trabajador mexicano, terminó en manos de una banda de oportunistas, tranzas y traidores; políticos que se vendieron a la derecha.

La alianza del PRD con el PAN, es la enfermiza unión del patrón con el sirviente, el sometimiento del PRD a los mandamases de la oligarquía nacional. Y todo por” treinta monedas”.

Una pregunta se impone: ¿Porqué fue Chucho Ortega al lanzamiento como candidato de lo que se conoce como el “DÍA” para la gubernatura del Estado de México, de Alejandro Encinas”. Fue una farsa, Ortega, cuando como dice López Obrador, ya  había negociado en los Pinos con Calderón la alianza en el Edomex y para la elección presidencial del 2012.

¡Que me desmienta el nuevo gato de la oligarquía, que convoque a elecciones abiertas para elegir al próximo presidente del PRD! Lo dudo, en el PRD de los “Chuchos”, la democracia no es una incertidumbre.

 

La bachicha

Terremoto, tsunami y explosión atómica ¡Ay nanita!