Alan García, el Amazonas, los indígenas y el petróleo
Política
Por: Juan Pablo Carrillo Hernández - 06/15/2009
Por: Juan Pablo Carrillo Hernández - 06/15/2009
Hace cerca de 24 años atrás, el 28 de julio de 1985, Alan García, iniciaba su primer periodo presidencial. Su discurso nacionalista y de izquierda llamo la atención de la mayoría de los ciudadanos peruanos quienes vieron en él la esperanza de un futuro mejor, sin embargo, cinco años más tarde entrego el poder en medio de la más grave crisis político, económica y social que el Perú vivió en el siglo XX. García heredo a Fujimori un país en llamas, envuelto en una guerra civil y con una hiperinflación que llegó al 7000% anual.
Sin embargo, no todo estuvo mal para Alan García, se fue del poder con la satisfacción de haber impedido la elección presidencial del escritor peruano Mario Vargas Llosa y de haber colocado en la presidencia a un inexperto político como era entonces el Ingeniero Alberto Fujimori, quien contaba con la asesoría del abogado Vladimiro Montesinos, un hombre que fue resucitado en la política peruana por el mismo Alan García.
Con el paso del tiempo, Fujimori y Montesinos implementarían su propia agenda política, la cual incluyó el golpe de estado del 5 de abril de 1992 y la persecución de Alan García y sus aliados, quienes para salvar su integridad física tuvieron que exiliarse primero en Colombia y después en Francia. La historia que viene es conocida, la debacle de Fujimori, los videos de Montesinos repartiendo dólares a sus aliados y después las presidencias de Paniagua y Alejandro Toledo.
Para muchos peruanos, Alan García era considerado, un cadáver político y el Partido Aprista Peruano (PAP), su mortaja ante la historia. Pero el ex presidente no estaba muerto, sus operadores políticos lograron construir alianzas con el Fujimorismo, la militancia aprista se aceito con el retorno del caudillo y la parroquial campaña política del candidato nacionalista, Ollanta Humala, quien no supo independizarse de la influencia de Hugo Chávez, abonaron en su segunda elección presidencial. El 28 de julio del 2006 asumía la presidencia de la República del Perú.
Hoy en día, el caudillo aprista se encuentra atravesando su más grave crisis política. Está en guerra con las comunidades nativas amazónicas. Las causas de este conflicto se deben al petróleo amazónico. Las concesiones licitadas durante su gobierno han alcanzado los 49 millones de hectáreas, área equivalente al 72% de todo el territorio amazónico peruano. Dichas licitaciones fueron llevadas a cabo sin tomar en cuenta a los pueblos indígenas, violando los convenios internacionales suscritos por el Estado peruano. Pero, hay que señalar, que no sólo es un problema la explotación petrolera, los costos ambientales son tremendos. Según Pedro Francke, los efectos sobre la salud de los pueblos indígenas son terribles. "En las 34 comunidades nativas de la zona de los ríos Tigres y Corrientes, donde opera Pluspetrol, el Ministerio de Salud encontró que el 98% de niños examinados tienen límites inaceptables de cadmio en la sangre", además la explotación petrolera o maderera ha afectado la pesca y la caza, actividades básicas para la sobrevivencia de estos pueblos.
Ante este escenario, él presidente de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (AIDESEP), Alberto Pizango Chota, firmó el 30 de abril de este año un acuerdo con el Primer Ministro Yehude Simon y el Ministro del Ambiente, Antonio Brack Ejecutivo, creando una Mesa de Diálogo para solucionar las demandas los pueblos indígenas amazónicos. Sin embargo, esta mesa nunca funciono debido a las largas que le dieron las autoridades del estado peruano a los indígenas, quienes a su vez impulsaron la toma de carreteras para presionar al Gobierno de Alan García. Así, en el amanecer del 5 de junio del 2009, en las cercanías de Bagua, en un lugar conocido como la "Curva del diablo", policías de asalto iniciaron un enfrentamiento con los pobladores amazónicos alzados en defensa de sus derechos. Los muertos en ambos bandos han sido muchos, según la Policía Nacional del Perú los policías fallecidos son 33, mientras que los nativos amazónicos hablan de cerca de 100 víctimas a manos de las fuerzas del orden. Curiosamente el 5 de junio era el día del medio ambiente.
Hoy en día la mayor parte de los territorios y ciudades amazónicas se encuentran bajo el control militar, los derechos ciudadanos están suspendidos y hay un fuerte debate entre los medios de comunicación limeños y la prensa electrónica independiente. Por cada noticia que saca el gobierno desmintiendo ser el principal actor de la violencia en el Amazonas, sale un blog desmintiéndolo, con fotos y videos in situ. La globalización al parecer esta democratizando la censura gubernamental.
Ciertamente el conflicto está instalado y no tiene visos de solución, el 11 de junio se realizó en Lima una multitudinaria marcha en apoyo a los indígenas amazónicos, en las ciudades del interior se dio un paro que conto con un amplio respaldo, según el Diario La República, Bagua, Moyobamba, Arequipa, Puno y Cuzco, hicieron sentir su voz de apoyo.
Alan García, se está quedando solo, mientras que en el Perú crece el descontento. El Amazonas sigue rugiendo en sus olas. Por primera vez en su segundo mandato el caudillo aprista esta a la deriva.
Colaborador PS: José Carlos Luque Brazán
José Carlos Luque Brazán es profesor de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. Otros artículos del autor: Perú: El Síndrome Fujimori Keiko: ¿El descalabro de la heredera de Fujimori en el Perú? Más información: Masacre de indígenas amazonicos en la curva del diablo Masacre en Perú (Entrevista a Pizango) Sangre y caras duras El tinglado étnico