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Ana Cortés, pionera de la educación financiera en México, explica cómo capacita mujeres para construir patrimonio a través de los bienes raíces

Ana Cortés tiene 54 años, 29 de ellos dedicados a los negocios, y una convicción que repite como mantra: el dinero no se hereda, se aprende. Empresaria, inversionista y durante dos décadas colaboradora de referentes como Robert Kiyosaki, Grant Cardone y John Maxwell, hoy dirige su propia firma de desarrollo urbano, Hub Desarrollos, desde donde impulsa un modelo poco común en el sector inmobiliario mexicano: enseñar a mujeres, no contratar vendedores.

Educar mujeres para construir patrimonio

En su empresa no existen puestos de ventas tradicionales. En su lugar opera Embajadoras, un programa que ya ha formado a más de 500 mujeres en inversión, matemáticas financieras y bienes raíces para que ofrezcan terrenos a su propia red de contactos y ganen comisión por ello. Muchas terminan certificadas como agentes inmobiliarias.

Cortés respalda la apuesta con una estadística que conoce de memoria: en México, de cada diez hogares, cinco dependen económicamente al cien por ciento de una mujer, y en cuatro más la mujer también tiene que trabajar porque el ingreso masculino no alcanza. "Imagínate nada más: 9 de cada 10 casas requieren una mujer educada, que produzca, que sepa sostener el dinero y que sepa multiplicarlo", resume.

De la industria turística a pionera de las finanzas

Su propio camino no empezó en las finanzas. "Yo soy toda la antítesis de todo porque yo empecé estudiando televisión y turismo, o sea, nada que ver", cuenta entre risas. Fue casi por azar que descubrió que se le daba bien vender; de ahí saltó al emprendimiento y, ya de la mano de Kiyosaki, a la educación financiera, área en la que se convirtió en una de las primeras precursoras en México y América Latina. Durante años vendió terrenos y patrimonio para otros; la decisión de desarrollar los suyos llegó hace apenas cuatro años, al cumplir 50, con una fractura de por medio: ese mismo año sufrió un fraude inmobiliario que le costó 15 millones de pesos, el segundo golpe fuerte de su carrera después de otro, en 2016, por 63 millones.

"Sigo creyendo que todo siempre ayuda para bien y que si logramos ver más allá de la situación, siempre podemos hacer mucho más de lo que perdimos", dice sobre esa etapa.

La fórmula del 60, 30, 10

De esa experiencia extrae la fórmula que enseña a sus alumnas: "De cada 100 pesos que tú ganas, 60 van para vivir, 30 para invertir y 10% para gozarlo. Tienes que elegirlo, tienes que decidirlo", explica.

Del monto de inversión, recomienda destinar 80% a bienes raíces y el 20% restante a otros activos, como emprendimientos, CETES, bolsa, forex y, de forma constante, educación financiera y emocional.

Es una disciplina, insiste, no una opción que se ejerce solo cuando el bolsillo lo permite.

El dinero también es emocional

Cortés sostiene que el 99% de las decisiones financieras no son racionales sino emocionales, una idea que fue puliendo al notar que sus talleres tenían resultados distintos en Estados Unidos y en México. Su marco de trabajo se resume en lo que llama responsabilidad al cien por ciento: "El único lugar en donde somos poderosos, hombres y mujeres, es en el lugar de responsabilidad al cien por ciento", afirma. No es un llamado a la culpa, aclara, sino a recuperar el poder de decidir distinto la siguiente vez.

En el terreno inmobiliario, esa filosofía choca con una realidad que ella misma enfrenta: la falta de certeza legal en México obliga a cualquier desarrollador a rodearse de un equipo jurídico sólido para proteger cada inversión. Como ejemplo pone el caso de Tulum, donde una combinación de sobreoferta, permisos otorgados sin control e inseguridad devaluó buena parte del mercado. "Tienes propiedades, pero no se rentan, porque el mercado y el estado socioeconómico del país no está dando", dice sobre los dos departamentos que tiene ahí sin poder rentarse desde hace dos años.

Redefinir el éxito

Para Cortés, el éxito dejó de medirse en cifras hace tiempo. "Mi idea de éxito siempre ha sido la misma. Para mí, el éxito, en mi cabeza, siempre ha sido sacar a mis hijos adelante. Después de sacarlos adelante, fue entregar buenos ciudadanos al país", dice. Hoy los ve replicar lo que ella misma les enseñó sobre invertir y administrar su dinero, algo que celebra más que cualquier balance financiero propio.

Su mensaje para las mujeres con las que trabaja es, sobre todo, uno de permiso: no descartarse antes de intentarlo. "La vida es demasiado bella como para vivirla enojada", repite. La vida, insiste, ofrece cada mañana la oportunidad de decidir distinto, de educarse un poco más, de acercarse un paso al patrimonio propio. Ahí, dice, empieza todo.


Ana Cortés es empresaria, inversionista y escritora, autora del libro One Mind (2022). A lo largo de más de dos décadas ha colaborado con referentes internacionales como Robert Kiyosaki, John C. Maxwell, Brian Tracy y Grant Cardone.​ Además de Hub Desarrollos, fundó la organización Creadores de Éxito, desde la cual ha acompañado a miles de personas interesadas en fortalecer sus capacidades para emprender, administrar sus recursos y construir patrimonio de largo plazo. Su trayectoria la ha llevado a impactar a más de un millón de personas en México, América Latina y Estados Unidos mediante conferencias y programas de formación, además de las más de 500 mujeres que ha capacitado a través de Embajadoras.


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Imagen de portada: Cortesía