El fin de las primeras veces: El silencio que habla de quién eres
Arte
Por: Jonathan Flores - 05/28/2026
Por: Jonathan Flores - 05/28/2026
El cine Coming of age siempre encuentra fuerza en algo muy simple: la posibilidad de reconocerse en la experiencia ajena. El autodescubrimiento durante la juventud no pertenece únicamente a las historias de ficción o fantasía; es una etapa universal atravesada por la incertidumbre, el deseo, la rebeldía y la búsqueda de identidad. Gracias a esa familiaridad, conectar con relatos de este tipo resulta casi inevitable.
Esa sensibilidad aparece con fuerza en El fin de las primeras veces, la ópera prima del director mexicano Rafael Ruiz Espejo, una película de cine Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Queer, etc), LGBTQ+ que explora el despertar sexual, la curiosidad emocional y los primeros actos de independencia frente a las figuras de autoridad.
La historia sigue a Eduardo, un joven que viaja a Guadalajara para presentar su examen de admisión a la universidad. Lejos de la vigilancia materna y de todo aquello que delimita su rutina, el protagonista comienza a experimentar nuevas formas de afecto, deseo y libertad. Lo que parecía un viaje académico termina convirtiéndose en un punto de quiebre emocional.
Uno de los aspectos más interesantes de la cinta es la manera en que Rafael Ruiz Espejo construye la intimidad de Eduardo frente a la cámara. Aunque el personaje se resguarda constantemente dentro de sí mismo, la película nunca lo observa desde el juicio o el morbo. La cámara lo acompaña con honestidad y cercanía, permitiendo que el espectador descubra junto a él cada emoción, duda y gesto de vulnerabilidad. El despertar sexual del protagonista jamás se presenta como un conflicto escandaloso; la película entiende el deseo como una experiencia humana, torpe, sensible y profundamente personal.
La narrativa también encuentra gran parte de su fuerza en los silencios. Existen momentos donde basta una mirada o la quietud del cuerpo para comprender aquello que Eduardo no puede expresar con palabras. Esa naturaleza contemplativa atraviesa toda la película y le permite construir un ritmo pausado que apuesta más por sentir que por explicar. Ruiz Espejo confía en la imagen, en los espacios y en las emociones contenidas para desarrollar a su protagonista.
Dentro del panorama reciente del cine mexicano LGBTQ+, El fin de las primeras veces destaca por abordar la identidad sexual desde un lugar íntimo y cotidiano. La película evita convertir su discurso en una declaración forzada y encuentra mayor autenticidad en los pequeños momentos: la tensión de un primer acercamiento, la necesidad de pertenecer, el miedo a decepcionar y la emoción de descubrir una versión distinta de uno mismo.
El fin de las primeras veces es una historia que resonará en más de una persona. No únicamente en quienes han atravesado un despertar sexual o emocional, sino también en aquellos que recuerdan una noche capaz de cambiarlo todo, quienes alguna vez intentaron romper con el orden impuesto en sus vidas o quienes todavía continúan buscando la identidad que les permita sentirse completos.