*

El documental sobre Pola Weiss, pionera del videoarte y la videodanza en México, se estrena el 5 de marzo y recupera la historia de una artista que usó la cámara para explorar el cuerpo, la identidad y la libertad creativa

El nombre de Pola Weiss todavía resuena como una especie de eco adelantado a su tiempo. En los años setenta y ochenta, cuando la televisión mexicana consolidaba sus propias reglas visuales y los estereotipos femeninos dominaban la pantalla, esta artista encontró en la cámara una forma de experimentar con el cuerpo, la tecnología y la identidad. Hoy, décadas después de su muerte, su obra vuelve a encender la conversación.

El documental Pola Weiss, dirigido por Alejandra Arrieta, llega a las salas de cine el 5 de marzo, en el contexto del Día Internacional de la Mujer. La película propone acercarse a la vida y al pensamiento de una creadora que convirtió el videoarte en un espacio de exploración personal, pero también política.

La cámara como extensión del cuerpo

Para entender la importancia de Pola Weiss hay que regresar a una época en la que el video apenas comenzaba a ser una herramienta accesible para artistas. Mientras el cine y la televisión seguían estructuras formales muy definidas, ella comenzó a experimentar con una forma distinta de narrar: mezclar danza, performance, imagen electrónica y autobiografía.

Su trabajo es considerado pionero en la videodanza en América Latina. La cámara no se limitaba a registrar movimientos. Participaba en ellos. Se movía con el cuerpo, lo seguía, lo distorsionaba o lo duplicaba. Esa interacción generaba una relación íntima entre la artista y la tecnología.

En ese proceso apareció uno de los temas centrales de su obra: el cuerpo femenino como territorio de expresión y cuestionamiento. En una época donde los medios difundían modelos de belleza muy restringidos, Pola mostró un cuerpo cotidiano, emocional y cambiante. Un cuerpo que baila, que se expone y que se observa a sí mismo.

El resultado fue un lenguaje visual que desafiaba la forma tradicional de representar a las mujeres en pantalla.

Una artista que pensaba desde lo personal

El documental también recupera fragmentos de textos que Pola escribió a mediados de los años setenta. En ellos aparece una voz crítica que reflexiona sobre el papel de las mujeres, la identidad y la autenticidad.

Más que adoptar etiquetas o discursos cerrados, Pola planteaba preguntas. Una de ellas sigue resonando con fuerza: “¿Cuántas hay que luchan por ser mujeres?”. La pregunta no buscaba una respuesta inmediata. Funcionaba como una invitación a pensar qué significa realmente asumir la propia identidad.

Para ella, la experiencia de ser mujer no debía reducirse a una consigna política o a una definición externa. Era algo que debía vivirse de forma consciente, desde la honestidad con una misma.

Ese pensamiento atravesó su trabajo artístico. En muchos de sus videos aparece su propio cuerpo, su rostro o su voz. No como un gesto de protagonismo, sino como una forma de explorar la identidad desde la experiencia directa.

Una obra que sigue dialogando con el presente

Aunque su producción artística ocurrió hace más de cuatro décadas, su obra mantiene una cercanía inesperada con las discusiones actuales sobre género, representación y autonomía del cuerpo.

En un momento donde las nuevas generaciones hablan con mayor fuerza sobre sororidad, libertad y expresión personal, el trabajo de Pola Weiss adquiere otra dimensión. Su trayectoria muestra a una mujer que decidió experimentar con su propia voz en un medio dominado por estructuras rígidas.

La directora del documental, Alejandra Arrieta, señala que la intención de la película es acercar esta historia a nuevas audiencias. No solo como un retrato biográfico, sino como una puerta para descubrir a una creadora que amplió las posibilidades del lenguaje audiovisual en México.

Un estreno que recupera una figura clave del arte mexicano

La película inicia su recorrido en salas culturales y espacios independientes de la Ciudad de México a partir del 5 de marzo. Durante el mes también llegará a complejos de Cinemex, lo que permitirá que un público más amplio conozca la historia de esta artista.

Hablar de Pola Weiss también implica reconocer su lugar dentro del arte contemporáneo. Su obra fue presentada en instituciones internacionales como el Centro Pompidou y hoy es considerada una referencia clave en el desarrollo del videoarte en América Latina.

Su legado permanece en cada artista que decide explorar nuevas formas de mirar y de narrar. En cada cuerpo que utiliza el movimiento como lenguaje. Y en cada imagen que se atreve a romper las reglas que parecían inamovibles.

El documental abre una oportunidad para volver a mirar esa historia. Y para descubrir que muchas de las preguntas que Pola Weiss planteó hace décadas siguen vivas en la pantalla.


También en Pijama Surf: Diecisiete películas sobre mujeres rebeldes llegan a MUBI este marzo


Imagen de portada: UNplugged News