¡Aguas con el calor! Alertan por aumento de temperatura en la CDMX
Salud
Por: Yael Zárate Quezada - 02/16/2026
Por: Yael Zárate Quezada - 02/16/2026
Si estás sintiendo más calor y se te antoja andar en shorts, chanclas y te urge un albercazo, no eres la única persona. Aunque técnicamente el invierno termina hasta el 20 de marzo, el calorcito de la primavera se siente desde ya.
El calor ha sido tal que incluso se implementó la Fase I de la contingencia ambiental en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), debido a la concentración de contaminantes en el aire.
Se siente una “ola de calor” que azota principalmente a la Ciudad de México desde hace algunos días. ¿Por qué? Esto se debe a un sistema anticiclónico que se ubica en niveles medios de la atmósfera sobre el país.
El hecho de que este sistema esté sobre el Valle de México "generará condiciones atmosféricas que limitarán la dispersión de contaminantes y el incremento de las temperaturas diurnas".
Así, por lo menos hasta el 18 de febrero, el Sistema Meteorológico Nacional (SMN) pronostica que el lunes 16 de febrero haya una mínima de 11 °C y una máxima de 26° a 28° Celsius. El martes 17 de febrero se espera una mínima de 10 a 12 °C y máxima de 26° a 28° Celsius, mientras que para el miércoles 18 de febrero, una mínima de 10 a 12 °C y máxima de 27° a 29° Celsius.
Un golpe de calor se presenta cuando la temperatura corporal supera los 40 grados Celsius y se presentan otros síntomas como piel caliente, enrojecida y seca —en ocasiones sin presencia de sudor—, así como dolor de cabeza intenso, mareos, náuseas, vómitos o diarrea.
Es importante poner suma atención a los síntomas porque, en casos más severos pueden presentarse confusión, alteraciones del estado mental, convulsiones o pérdida del conocimiento.
Ante los primeros signos, es indispensable llamar a los servicios de emergencia y trasladar a la persona a un espacio fresco y a la sombra. Se debe retirar el exceso de ropa y comenzar el enfriamiento corporal cuanto antes, ya sea con agua fría, toallas húmedas o compresas colocadas en zonas clave como el cuello, las axilas y las ingles.
Si la persona se encuentra consciente, puede ofrecer agua fresca en pequeños sorbos, de preferencia con electrolitos. El objetivo principal es reducir la temperatura corporal con rapidez. Para ello, también puede rociarse el cuerpo con agua mientras se le abanica o, si las condiciones lo permiten, recurrir a una inmersión en agua fresca.
Toma mucha agua, permanece en espacios ventilados, frescos o con aire acondicionado. ¡Cuídate y pasa la voz!