*

La lluvia de meteoros Gemínidas alcanza su punto máximo entre el 13 y 14 de diciembre, con más de 100 destellos por hora en cielos oscuros.

Para la mayoría de las personas aficionadas al astroturismo, la lluvia de meteoros más famosa del año suele ser la de las Perseidas, visibles en las noches cálidas de agosto. Sin embargo, entre los observadores experimentados, las Gemínidas son, año tras año, la verdadera joya por la que vale la pena esperar en el calendario meteórico. 

Su actividad inició el 4 de diciembre y ahora ya rumbo al final del otoño y comienzo del invierno, entran en su fase más intensa con un pico entre la noche del 13 y la madrugada del 14 de diciembre. 

Aunque el frío puede representar un desafío, la recompensa vale la pena. En sus mejores momentos, esta lluvia puede alcanzar más de 100 meteoros por hora desde zonas rurales y oscuras. Los destellos parecen surgir de un punto imaginario ubicado junto a la estrella Cástor, en la constelación de Géminis; de ahí su nombre. 

Las Gemínidas tienen un origen peculiar, y es que mientras la mayoría de las lluvias de estrellas provienen de residuos dejados por cometas, esta lluvia nace del polvo del asteroide 3200 Faetón, un objeto rocoso que se comporta casi como un cometa en su órbita. Eso explica por qué sus meteoros suelen ser más brillantes y estables. 

Si bien el hemisferio norte ofrece las mejores condiciones para apreciarlas, quienes viven al sur del Ecuador también podrán ver su brillo después de la medianoche.

¿Cómo observar a las Gemínidas?

Para un avistamiento ideal, lo mejor es salir de la ciudad y buscar un cielo oscuro, ya sea en campo abierto o en comunidades pequeñas donde las luminarias no contaminen el paisaje nocturno. Pero si no es posible viajar, no todo está perdido, pues incluso desde zonas urbanas pueden apreciarse los meteoros más luminosos. 

Ya sea en patio, terraza o azotea donde la luz artificial no llegue directamente. Hay que hacer uso de una cómoda y siempre democrática silla, una buena manta para cuidarse del frío y fijar la mirada hacia el este —aunque los meteoros surgen en todas direcciones—.  

No se necesita telescopio ni binoculares. Las Gemínidas se disfrutan a simple vista, ya que los meteoros cruzan el firmamento en cuestión de segundos, demasiado rápido para seguirlos con instrumentos ópticos. 

La actividad comienza alrededor de las 8:00 de la noche, cuando Géminis aparece en el horizonte oriental. Entre las 10 y las 11 de la noche la constelación sube más, el radiante se vuelve más alto y los meteoros se multiplican en todas direcciones.

Aunque visualmente parezca que los destellos nacen de constelaciones como Géminis, Perseo u Orión, los meteoros no tienen relación física con las estrellas. La ilusión proviene de la perspectiva: las estrellas están a años luz, mientras que los meteoros se desintegran a solo unos 100 kilómetros sobre la Tierra.


También en Pijama Surf: Lluvia de estrellas Perseidas 2025: fecha, hora y cómo ver el esperado fenómeno celeste


Imagen de portada: Getty Images