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Myriam Bleau: reflexiones y luminiscencias digitales

Arte

Por: Luis Clériga - 12/05/2018

Una entrevista con la artista digital en el marco de los XV años de MUTEK México

Myriam Bleau es una compositora, artista digital y performer canadiense. Aunque inició como multinstrumentista en la música, con el tiempo se trasladó hacia el universo electrónico: ella ha ido desde la creación de instalaciones sonoras y especialmente a las actuaciones en vivo con la aplicación y desarrollo de tecnologías musicales creadas para lugares específicos.
En el último período, Bleau ha construido nuevas interfaces electrónicas, hechas a partir de código, mismas con las que ha encontrado la manera tanto de presentar shows audiovisuales, como de relacionar interactivamente al público con oscilaciones, sensores y la física del movimiento con péndulos, resultando en una amalgama de texturas sonoras y de ritmos inteligentes.
En su visita a MUTEK México, tuvimos la oportunidad de platicar con ella y conocer un poco de su proceso y actuales proyectos; así como también algunas reflexiones del panorama del arte digital actual:



Pijama Surf: ¿Puedes contarnos un poco de tu trasfondo y background artístico?

Myriam Bleau: Soy de Canadá originalmente, pero me mudé a Suecia y vivo la mitad del tiempo en un lado y en otro, aunque mi base aún es Montreal. Mi vida personal me llevó a Suecia y hay un estudio de música importante donde me han dado residencias para trabajar mucho con sintetizadores modulares; tienen un Centro público en donde los compositores graduados pueden ir y utilizar los estudios gratuitamente. En general, hay muchos artistas en Suecia que están interesados en la síntesis modular y ese ha sido parte de mi desarrollo por allá.



PS: ¿Haces trabajos de instalación a la par de tus presentaciones en vivo?

Myriam Bleau:Hago principalmente presentaciones, aunque todos mis performances tienen algún elemento relacionado con las esculturas y las interfaces. Básicamente, he tenido dos o tres instalaciones, pero mi práctica principal es girar y hacer presentaciones en vivo.
Siempre he sido más en vivo, aunque he tenido algunos proyectos de otra índole. Hasta ahora, mi trabajo tiene más que ver con programación y actualmente mucho está basado en SuperCollider, antes usaba MaxMSP pero ahora uso códigos porque me parece muy poderoso.
He jugado con la síntesis modular y deseo integrarla gradualmente, pero por ahora prácticamente todo lo que he hecho es basado en software. Siempre hay mucha programación de código.



PS: ¿Consideras que usas la programación para generar interacciones con el público o más para fines estéticos?

Myriam Bleau: He realizado un par de instalaciones en las que el público estaba invitado a participar: hice una caja de música que podía ser tocada por la gente. Hablar de los procesos de la música es complejo y entonces el trabajo tenía que ver con decidir qué nivel de libertad se le daba a la gente; aunque he dejado que el público toque las interfaces, pensando en si deseo resultados instantáneos o interacciones más sutiles.
Para mis presentaciones, muchas veces dejo que el público toque y pruebe las interfaces que hago al final; y es agradable porque es un momento muy personal en el que puedo explicarle a los presentes cómo funciona lo que presenté.
Tengo una especie de partitura que revisa los triggers y me hace navegar en diferentes partes del código, entonces tengo una cierta flexibilidad y me gusta implicar al público al final, pero hay veces que no sé qué tanto implicarlos pero intento relacionarlos en la medida de lo posible.



PS: ¿Tienes proyectos o álbumes en camino?

Myriam Bleau: Sí, tengo un álbum que saldrá pronto. Es curioso, porque llevo muchos años trabajando en vivo pero no es como que tenga una gran discografía. Este disco será de un material relativamente viejo, por decirlo de alguna forma, porque también son piezas que derivaron del trabajo en vivo. Pero es como la documentación de un período y va a salir bajo el sello británico Where To Now para el mes de febrero de 2019.



PS: ¿Pones mucho énfasis en los visuales o en colaboraciones?

Myriam Bleau: Normalmente no hago tantas colaboraciones, aunque hace poco hice algo con LaTurbo Avedon, que es una artista basada en Internet, es un avatar que sólo existe en la red. Ella hizo visuales para mi música y en vivo, pero en realidad, considero que la parte visual de mi música viene del mismo proceso.Por ejemplo, ahora mismo toco con interfaces de péndulos que tienen luces que responden al movimiento y al sonido, entonces se vuelve un show de luces que está completamente relacionado a lo que está pasando con la música; pero no busco que sea tan “espectacular”, sino que me gusta que todo gire en torno al sonido y tratar de que sea una navegación más sonora que algo que sea excesivamente centrado en los objetos o en la escenografía.

Trato de que lo visual sea algo contemplativo y parte del fondo, pero no tan central como la música; cosa no tan fácil de equilibrar pero trascendente para mí.



PS: ¿Qué preparaste para MUTEK México?

Myriam Bleau: Es una pieza llamada Ballistics, en donde uso cinco interfaces de péndulos. Están basadas en pinturas de Escher, estrellas y poliedros: la mitad están iluminadas; mientras que la mitad son negras y hay una luz que viene desde abajo. Las luces dan con mociones que dan hacia el techo y tienen sensores, entonces dependiendo de la aceleración de la música se hace algo más rápido sobre los péndulos. Tienen varias fases, entonces la intención es que sea una pieza polirrítmica.



PS: ¿Consideras que el estado de la tecnología y del arte aún puede afectar al mundo positivamente?

Myriam Bleau: Mucho del trabajo que hago está basado en sensores y a la vez termina por ser algo muy relacionado con el Internet de las cosas, los objetos. Siento que lo que eso representa para las corporaciones es completamente oscuro pues las empresas han estado inspiradas en el trabajo de los artistas para generar wearables, ropa que reacciona al movimiento y otros objetos tecnológicos, pero al final sólo hacen minaje de datos con fines de abarcar mercados.
Muchas veces, sólo quieren lucrar con este trabajo que los artistas hemos hecho por años… Aunque actualmente me interesa el tema de la inteligencia artificial y el usar los teléfonos de la gente con tecnologías avanzadas, pero muchas veces por los recursos, sólo hacemos lo que tenemos al alcance.
Uno de los artistas que más me ha gustado en este terreno es Kyle McDonald, y al final sí he pensado en tener algún tipo de narrativa que pueda afectar los teléfonos de las personas de una manera interesante, en vez de que sólo los distraiga, sino hacer algo mucho más reflexivo que sólo jugar con su foco de atención. Pero considero que esto sigue en un estado embrionario y que aún no sucede lo verdaderamente revolucionario.

 

Twitter del autor: @bizogramma​

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La verdad detrás de la escena de supuesta 'violación' en 'El último tango en París', de Bertolucci

Arte

Por: pijamasurf - 12/05/2018

La polémica escena de la mantequilla en "El último tango en París" vuelve a dar de qué hablar a la muerte de Bernardo Bertolucci

Bernardo Bertolucci, uno de los grandes directores en la historia del cine, acaba de morir. Bertolucci dejó clásicos inolvidables como 1900 (probablemente su obra maestra), El ultimo emperador o más recientemente Dreamers, entre varias más. El nombre del genial director italiano, sin embargo, ha sido mancillado un poco en los últimos años por un llamativo caso de una supuesta "escena de violación no consensual" en la película El último tango en París. Aunque el tema en cuestión es delicado, es lamentable que la noticia que más ha llamado la atención hoy sobre el maestro italiano es otra vez esta acusación. Por ello la siguiente aclaración.

En 2007, la actriz Maria Schneider le contó al tabloide británico The Daily Mail que una famosa escena en la que Marlon Brando y ella tienen sexo -escena donde Brando, primero, inserta mantequilla como lubricante- no estaba en el guión. Schneider le dijo al Daily Mail que había sido idea de Brando, quien tenía 45 años (ella sólo 19), y que se sintió violada por Brando y Bertolucci. Se le avisó justo antes de la escena y Marlon le dijo "Maria, no te preocupes, es sólo una película". Maria luego se arrepintió de haberla filmado, según le dijo al Mail, y de no haber llamado en ese momento a su agente o abogado.

Ahora bien, existe un mito de que las escenas de sexo de esta película fueron reales, pero no fue así. En la misma entrevista, Maria dijo que las escenas no fueron reales: "Para nada. No había atracción entre nosotros. Para mí, él era más una figura paternal". Y agregó que ella se sentía muy cómoda desnuda, pues le parecía "hermoso". Más cómoda incluso que Brando, que denotaba cierto nerviosismo con su propia desnudez.

En la misma entrevista Maria manifestó su resentimiento porque Marlon y Bertolucci ganaron mucho dinero y ella, quien en ese entonces era una actriz poco conocida, sólo ganó unos 3 mil dólares. Y además, porque "Bertolucci era comunista".

Justo al tiempo de que surgía la ola de escándalos por abusos sexuales de hombres en posiciones de poder, esta noticia fue recogida por El Mundo de Alycia, lo cual hizo eco en numerosos sitios, incluyendo la revista Elle, con títulos hiperbólicos como "Bertolucci admite conspirar para filmar una escena de violación no consensual en El último tango en París". Luego siguieron innumerables celebridades feministas mostrando su indignación, "horror", "repugnancia", furia, etcétera.

Cuando este tema resurgió en el 2016, Bertolucci respondió explicando:

Las personas piensan que Maria no fue informada de la violencia que iba a sufrir (en la escena). ¡Falso! Maria sabía todo esto porque ella había leído el guión, en el que estaba descrito. (...) Lo que no sabía era la idea de la mantequilla. Fue esto, supe años después, lo que enojó a Maria, no la violencia de la escena, que ya estaba retratada en el guión.

Bertolucci agregó que es a la vez "consolador y perturbador que las personas puedan pensar que  lo que se ve en el cine realmente ocurre". Y señaló sentirse apenado por lo sucedido. La idea de la mantequilla se le ocurrió a él y a Brando ese mismo día y prefirieron no decirle a Maria hasta antes de la escena, para generar una reacción más fuerte.

Ahora bien, aunque sin duda es reprobable el hecho de que no le avisaran que usarían la mantequilla, es importante matizar -como no lo han hecho muchos sitios- que no fue violada, no hubo sexo en la escena ni penetración de ningún tipo, y la escena fue realizada bajo consentimiento (pues se le informó antes de que se realizara), si bien se puede argumentar, bajo el discurso actual, que hubo una posición de poder de por medio. Se trata de algo posiblemente manipulativo e insensible, pero resulta evidente que la intención de Bertolucci y de Brando era hacer que la escena fuera mejor y con esto, la misma película. Por supuesto, la barrera entre el arte y la vida (y los efectos negativos que lo primero puede tener en lo segundo) se vuelve muy tenue.

El caso es complejo, además, pues Maria tuvo algunos años en los que sufrió por problemas con las drogas, lo cual algunos medios quieren relacionar con el incidente, aunque ella misma lo asoció con la fama.

 

Aquí puedes ver la famosa (o quizás más bien infame) escena de la mantequilla