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Mujeres feministas consideran más atractivos a hombres sexistas, según estudio

Sociedad

Por: pijamasurf - 12/16/2018

Estudio muestra que las mujeres prefieren a los hombres que tienen actitudes paternalistas y condescendientes, ya que se muestran aptos para proteger y proveer

Un reciente estudio publicado en la revisa de la Society for Personality and Social Psychology investigó el nivel de atracción que sienten las mujeres a diferentes tipos de hombres y sus motivaciones. Los investigadores Pelin Gul y Tom Kupfer notaron que las mujeres se sienten más atraídas a hombres que describen como desplegando un "sexismo benevolente". Este tipo de sexismo es descrito en la literatura como menos hostil y misógino; sin embargo, sigue siendo considerado como "sexista" ya que, según la teoría feminista, reproduce ciertos estereotipos como el de que las mujeres son más puras y virtuosas y deben ser protegidas por los hombres. En otras palabras, es lo que antes se llamaba popularmente "caballerosidad".

En el estudio se encontró que las mujeres que creen que estos hombres son más atractivos los percibieron también como mejor dispuestos a protegerlas, a cuidarlas y a proveer para ellas. Estas mujeres eran conscientes de que estas potenciales parejas podían ser condescendientes, paternalistas y autoritarios, y pese a ello los consideraron más atractivos que los hombres designados como "wokes", socialmente conscientes, sensibles y despiertos a los pleitos de la lucha de género. Esto se repitió no sólo en prospectos de pareja, sino en la población masculina en general. Por otro lado, los investigadores observaron que el nivel de atracción no fue influido por la necesidad de ser protegida de otros hombres que tenía una mujer. Y este mismo interés fue observado en mujeres que tenían tendencias feministas según fueron evaluadas por los autores.

Ahora bien, estos resultados, pese a que pueden llamar la atención en el clima actual, no son en ninguna medida sorprendentes. El popular estereotipo de que a las mujeres les atraen los hombres fuertes, poderosos e incluso los "chicos malos" es algo que no sólo es corroborado por la cultura, por cosas como el arquetipo de La bella y la bestia, sino por numerosos estudios científicos. Algunas autoras feministas observan en esto una especie de interiorización del patriarcado o de ciertos valores sexistas en las propias mujeres. Pero esta interiorización, aunque pueda tener ciertos factores culturales, es también perfectamente explicable biológica y psicológicamente. La necesidad de protección y seguridad es biológicamente uno de los principales factores que una potencial madre busca, en numerosas especies animales. Psicológicamente, si tomamos en cuenta a Freud y a Jung, autores que son "científicos" pero que sí nos ayudan a entender la importante dimensión subjetiva de la realidad, las características asociadas con el arquetipo del padre fuerte son sumamente atractivas para las mujeres, al igual que que las de la madre para el hombre. Esto, por una parte, en tanto que la sexualidad despierta en cierta forma dese la infancia y en tanto que la psique está construida por ciertos arquetipos, instintos o patrones que se heredan colectivamente y quizás no sólo de manera cultural.

Lo interesante de esta investigación es que habla de sexismo y no de misoginia. La misoginia es el odio a las mujeres y el sexismo benevolente es en realidad un amor a las mujeres, si bien un amor bajo ciertos ideales arquetípicos que algunas feministas buscan eliminar, pues los consideran tóxicos. No obstante, más allá de la teoría crítica posmoderna, este tipo de cualidades han sido históricamente deseables y han sido la sustancia de la poesía y el arte, además de tener un sentido evolutivo que difícilmente se puede deshacer en un par de generaciones.

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Sociedad

Por: pijamasurf - 12/16/2018

Agresiones hacen que se cancele la final de la Copa Libertadores

La prensa argentina la había llamado la final del siglo: River Plate vs Boca Juniors, disputando la Copa Libertadores, ida y vuelta en Buenos Aires. Era la final del siglo, pero no por el nivel del fútbol, sino por el nivel de pasión que despierta. A veces se confunde el interés que genera algo -el fanatismo y la pasión- con la calidad, con la belleza. Es muy distinto. Y los incidentes de hoy prueban solamente que este es el partido que más pasión, que más enajenamiento provoca, que más priva de sí a los aficionados. 

El primer partido se jugó el 11 de noviembre, después de que se había suspendido por lluvia. En comparación, fue un partido calmado. Empataron 2-2. Hoy cuando el autobús de Boca se acercaba al estadio, fanáticos del River lo recibieron con botellas de cerveza, piedras y demás proyectiles, rompiendo vidrios y lesionando a dos jugadores del Boca que debieron ir al hospital. La policía disparó gas mostaza para contener a los vándalos, lo cual también afectó a los jugadores del Boca. Casi ocurre una tragedia, según el conductor del vehículo, quien narró que en el momento del ataque se desmayó y el vicepresidente del Boca tuvo que tomar el volante. El conductor dijo: "Para mí era una zona libre de fuego, íbamos a un partido de fútbol, no a una guerra". Esa frase lo dice todo. Luego hubo una disputa entre directivos. El Boca y el River querían declarar desierto el torneo. La CONMEBOL -protegiendo su negocio- quería que se jugara. El jugador Carlos Tévez dijo que "los estaban obligando a jugar". La violencia, la ambición y la corrupción del fútbol argentino son una trinidad inseparable.

En las redes sociales se pueden ver videos de fanáticos bebiendo y escondiendo bengalas y proyectiles en sus propios hijos. Videos de aficionados del River rompiendo vidrios y robando pertenencias de autos o atacando a los jugadores del Boca, no sólo afuera, sino incluso ya en los vestidores del estadio. Los miles de aficionados, los "hinchas", se deslindan por supuesto de los "delincuentes" y dicen que son apenas unos pocos, unos 500, algo así. Tal vez. Pero esto ocurre casi siempre. ¿Quién puede garantizar la seguridad? ¿Cuál es el sentido de generar estas rivalidades además de, como ellos mismos dicen, la guita? Los violentos son también víctimas de la operación económica que necesita arrastrar a las masas, vender "el partido del siglo", el evento más significativo en la vida de los fanáticos. El momento culminante de su religión. 

Y sin embargo, el show tiene que continuar. Oficialmente el estadio fue clausurado, pero sólo es necesario pagar una multa y pueden jugar mañana. Lo lógico era que se cancelara el juego o al menos que se jugara a puerta cerrada, pero el negocio manda y según el estatus actual (que puede cambiar si entra un poco de razón) mañana se jugará, con el público llenando las gradas del Monumental. ¿Quizá temen la violencia de los aficionados que ya compraron sus boletos?

Ante todo esto sólo queda referirnos a Borges, el argentino más eminente de la historia, a quien, en contra de toda la marea popular de su país, no le gustaba el fútbol. Le parecía que se trababa más de generar fanatismo que del deporte en sí mismo y que, como el nacionalismo, contribuía finalmente a una pasión enajenante. Quizá Borges no entendió mucho el fútbol, y ciertamente tiene sus aspectos positivos, pero días como este parecen darle la razón.