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Luna llena en Tauro 24 de octubre: la diosa blanca sale de cacería

AlterCultura

Por: pijamasurf - 10/22/2018

La luna llena de la caza ocurrirá este 24 de octubre

Este 24 de octubre tendremos luna llena, la presencia majestuosa de la diosa nocturna en su gala otoñal. La luna llena de octubre suele llamarse la "luna de la caza", podemos decir que es la luna de Diana o Artemisa, la luna de la cazadora, deidad que estaba identificada con -adivina-... la Luna. 

La hora exacta de la luna llena es el miércoles 24 a las 16:45pm, tiempo universal (10:45am, tiempo de la CDMX). En el hemisferio norte, la Luna saldrá a cazar poco después del atardecer; en el sur, antes del amanecer.

La luna llena marca el momento exacto de oposición entre la Luna y el Sol, en este caso cuando la Luna ingresa a Tauro y el Sol a Escorpión. La Luna tiene su exaltación en Tauro, un signo de tierra, donde la Luna se siente segura y puede expresar su energía. Sin embargo, también hará oposición con Venus, la "estrella del amor", que se encuentra en su fase retrógrada en los primeros grados de Escorpión y que empieza a entrar en conjunción con el Sol.

Tendremos cuatro planetas en el signo de Escorpión, pues Mercurio y Júpiter también cursan por esta región zodiacal. Así que dominará lo esotérico, la energía de las profundidades, el misterio, la seducción y quizás también los celos y el engaño. Además, habrá un agradable doble trígono entre la Luna en Escorpión y Saturno en Capricornio y entre Saturno y el Sol y Venus. Así que pueden ser un par de noches interesantes y armoniosas, tal vez para descubrir algo que yacía oculto de manera armónica.

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Amor acuático: buzo japonés lleva visitando a un pez casi todos los días desde hace cerca de 30 años

AlterCultura

Por: pijamasurf - 10/22/2018

La increíble relación de un buzo japonés y un pez con una enorme cabeza circular

Generalmente, las historias de amistad entre hombres y animales tienen como protagonistas a mamíferos, o si acaso, a veces, a algunas aves. Son pocas las veces en las que un hombre logra franquear la distancia genética para vivir una relación de reconocimiento mutuo y afección con un pez, pero tal es conmovedor caso del buzo Hiroyuki Arakawa y el pez Yoriko.

Arakawa lleva casi 30 años visitando a Yoriko (un Semicossyphus reticulatus, especie que se caracteriza por tener una protuberancia circular en la cabeza), quien vive en la bahía Tateyama, en un templo sintoísta. 

Cuando Arakawa visita el santuario, sólo tiene que golpear un metal para avisarle a Yoriko que está ahí, y éste reacciona expeditamente y lo recibe con cariño. Arakwa incluso se ha tomado fotografías besando a este manso y feliz pez.

Según informa el Daily Mail, un caso similar es el de un grupo de pescadores en Japón que ha desarrollado una amistad con un grupo de tiburones ballena. 

Pero si de amores acuáticos se trata, nada comprado con la historia del hombre que formó una relación amorosa y sexual con una delfín.