*

X

¿Qué es lo que hace a Borges un escritor tan especial? Roberto Calasso lo explica

Arte

Por: pijamasurf - 09/12/2018

Uno de los grandes sabios de nuestra época, sobre uno de los grandes escritores de la historia

Borges imaginó el paraíso como una biblioteca y dijo que se preciaba no de lo que había escrito, sino de lo que había leído. Pocas personas han vivido de una manera tan total las letras. En uno de sus poemas, cuando ya empezaba a perder la vista, escribió: "Dios, que con magnífica ironía/me dio a la vez los libros y la noche". Una de sus ideas favoritas era aquella de Valéry que sugería que toda la literatura había sido escrita por un único autor -el Espíritu- y todos los escritores eran sólo amanuenses, de un único "caballero omnisciente". 

Roberto Calasso, el gran erudito italiano, sugiere que en Borges tenemos un ejemplo de la literatura absoluta, de aquella literatura que presenta un universo en sí mismo, una "potencia antagonista" a la superstición de la sociedad que se ha convertido en una entidad metafísica. Es decir, una literatura en la que se admite la presencia de lo invisible y se dialoga con el pasado (con su propia mitología llena de dioses y palabras numinosas), en un mundo que se ha cerrado sobre sí mismo, con su propio mito, que es la sociedad secular. Calasso explica en La literatura y los dioses:

Cuando leemos los ensayos de Baudelaire o de Proust, de Hofmannsthal o de Benn, de Valéry o de Auden, de Brodsky o de Mandelstam, de Marina Tsvietáieva o de Karl Krauss, de Yeats o de Montale, de Borges o de Nabokov, de Manganelli o de Calvino, de Canetti o de Kundera, advertimos en seguida -aunque cada uno de estos poetas pudiera detestar al otro, o ignorarlo o incluso combatirlo- 'que todos hablan de lo mismo', aunque no por ello se muestren ansiosos por nombrarlo. Amparados en múltiples máscaras, saben que la literatura a la que se refieren se reconoce, más que por la fidelidad a una teoría, por una cierta vibración o luminosidad de la frase (o del párrafo, la página, el capítulo, el libro entero). Esa especie de literatura es un ser que se basta a sí mismo.

En una entrevista con el diario El País, Calasso ahonda sobre Borges:

Borges es un ejemplo casi perfecto de literatura absoluta. Borges nos permite comprender cómo bajo la palabra literatura puede caber absolutamente todo. Es una de las novedades que aporta, porque comprende cómo todo el universo de lo escrito, que puede ser la historia natural, la teología, la crónica de los periódicos, todo se convierte en material de la literatura, esta es su aportación. No es que sea completamente nuevo, porque es un fenómeno que aparece en los últimos 200 años, pero en Borges se muestra con gran claridad. Él evita, con una astucia enorme, abordar los temas en formas ya predispuestas, por ejemplo la forma de tratado, es decir, de aquello que dice lo que es. Usa la literatura, una forma que no es conducible a una afirmación, eso es típico de Borges. Por casualidad, mi primer escrito traducido se publicó en Sur, en 1962, era un ensayo sobre Adorno y el surrealismo. A Borges lo conocí mucho más tarde cuando vino a Europa. Hoy Adelphi publica sus obras completas.

Calasso, quien es el director de Adelphi, posiblemente la casa editorial más exquisita del mundo, hace énfasis en esta capacidad transfiguradora de Borges de todo hacerlo literatura, de todo llevarlo a la palabra, cada cosa un signo en un universo infinito de signos, donde las líneas en la piel de un tigre pueden ser signos divinos. Como los cabalistas que tanto le interesaban, Borges sabía que el universo era un enorme texto, pero no sólo en un sentido posmoderno, sino en el sentido del Logos y del Aleph: palabra, letra, cifra cuyo significado era el enigma del hombre, imagen del Todo. 

Te podría interesar:

Maestros del ambient: Terry Riley, la repetición y la posibilidad de habitar el sonido

Arte

Por: pijamasurf - 09/12/2018

Uno de los primeros compositores en usar el recurso del 'loop', el californiano Terry Riley, ha mostrado con sus obras el potencial de la repetición en la música

Si algo complace al cerebro humano, es la repetición. Cuando nuestro cerebro se encuentra con un patrón que se repite, suele seguirlo instintivamente, porque así es como descubrimos intuitivamente la lógica que explica la realidad y también porque así es como encontramos seguridad en un mundo que de inicio nos pareció caótico y peligroso. No por nada las canciones de cuna, por ejemplo, suelen ser sonidos calmos que se repiten para tranquilizar al bebé que llora o que necesita dormir.

En este sentido, no parece casual que cierto elemento común en las composiciones de ambient sea la repetición. Comentando el preludio de El oro del Rin, de Richard Wagner, Theodor Adorno elogia la escala cromática de las primeras notas, cuya cadencia semeja una onda que va creciendo cada vez más, que se va ensanchando y que, a decir de Adorno, no es sino un acto creador mediante el cual Wagner hace aparecer de la nada la caverna donde las Hijas del Rin custodian el tesoro del río, esto es, construye un un mundo con nada más que música.

¿Era Wagner un compositor de ambient? No es eso lo que queremos decir. Más bien, queremos usar el comentario de Adorno respecto de Wagner para mostrar que la repetición, sumada a otras cualidades musicales, es capaz de generar verdaderos espacios para ser habitados.

El compositor que presentamos en esta ocasión se alinea a esa concepción de la música. Terry Riley, nacido en California en 1935, es un artista del sonido cuyas exploraciones lo han llevado a ser reconocido en el mundo del ambient, aunque varios de sus proyectos se han encaminado también hacia la música clásica o académica en su vertiente contemporánea. 

Con influencias que van de John Cage a Miles Davis y Bill Evans, pasando por la música tradicional de la India y de otras culturas de Oriente, Riley se decantó poco a poco al minimalismo cercano al estilo de Steve Reich e incluso Philip Glass. Los sintetizadores son un instrumento habitual en sus composiciones, pero igualmente ha destacado en la creación de piezas para cuartetos de cuerdas, varios de los cuales fueron estrenados por el Kronos Quartet, agrupación con la que un tiempo trabajó muy de cerca.

Una de sus composiciones más célebres, “A Rainbow in Curved Air”, fue inspiración para la también conocida introducción de “Baba O’Riley” del grupo de rock The Who, cuyo título justamente es un homenaje al compositor californiano. Asimismo, en otro momento colaboró con John Cale y Angus MacLise, dos de los miembros fundadores de The Velvet Underground; de esos años resultó el fragmento para teclado que Lou Reed interpreta en "All Tomorrow's Parties”, en el álbum debut de la banda. En general, Riley ha sido un compositor con una influencia notable en el desarrollo de la música electrónica de Estados Unidos, particularmente de los años 80 y 90 del siglo pasado.

Riley fue uno de los pioneros del uso del “loop” en la música clásica. Usando grabaciones que repetía una y otra otra vez, el compositor encontró una suerte de motivo original que fue visto como un golpe de creatividad. En su caso, este fue además un recurso en el que los sonidos que vuelven una y otra vez se convierten eventualmente en el camino que permite pasar a otra cosa, en el que sin saber bien a bien cómo, se crea una nueva senda por la cual transitar hacia nuevos espacios y habitarlos de otra manera.

 

También en Pijama Surf: Maestros del ambient: Susumu Yokota y la posibilidad de una revolución íntima del sonido